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TIGRE

Denuncian por corrupción a funcionario de Zamora

Julio Zamora nombró en 2018 a Edgardo Jalil como Director General de Residuos y desde entonces le factura millones al Municipio a través de una cooperativa

El intendente de Tigre, Julio Zamora, quedó envuelto en escándalo de corrupción tras conocerse que un funcionario del municipio le factura millones de pesos a la intendencia a través de la cooperativa Creando Conciencia que preside.

Se trata del Director General de Residuos en Tigre, Edgardo Jalil. Por su labor como funcionario, cobra un sueldo consirable que supero los $100.000 pero al mismo tiempo que se encarga del área de la basura en Tigre, le factura millones de pesos al municipio de Zamora a través de la cooperativa llamada Creando Conciencia.

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Así lo reveló en las últimas horas el sitio Alerta140 que acompañó la denuncia con documentación donde se observan las facturas que desde la cooperativa le hicieron al Municipio para venderle bancos de madera hechos con plásticos reciclados. Los contratos en favor de la cooperativa del funcionario Edgardo Jalil fueron en incremento: en 2018 facturó $ 833.000 y en 2019 duplicó el monto facturado, al punto que el Municipio le pagó $ 1.602.706. El servicio facturado indica que la cooperativa Creando Conciencia le vendió “bancos de madera plástica reciclada”.

Además, en la denuncia se pidió investigar el uso de camiones de la Municipalidad en beneficio de la cooperativa liderada por Edgardo Jalil. Esto se desprende de la propia web de la cooperativa, donde describen que gracias a “la interacción con el municipio” el material excedente y sin valor sería retirado “por camiones al servicio de la Municipalidad de Tigre”.

Creando Conciencia -que se define como una “empresa social” que asegura no buscar “grandes rentabilidades sino la excedencia necesaria”-, ha logrado aceitar una maquinaria que le permitiría a sus autoridades generar un negocio triple: le cobra a los generadores -entre los que se cuentan grandes empresas y countries- para retirar el material, vende lo útil y se libera sin costo de los residuos sin valor.

Por último, la Justicia investiga el destino final de estos residuos no reciclados, ya que según la presentación judicial, terminan siendo depositados en un predio que funciona como un denominado centro de transferencia, a pesar de no contar con ningún tipo de habilitación a tal fin, en la calle Dellepiane 1050 de Rincón de Millberg.

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