Política y Economía
La muerte de Fernando

Villa Gesell: la presión social dejó a Berni y a Barrera sin margen para las especulaciones

El Municipio habló, en un primer momento, de un hecho “aislado y desafortunado” pero luego debió tomar medidas más importantes. La Provincia también se metió de lleno

En un movimiento de pinzas, la Provincia y el municipio de Villa Gesell decidieron intervenir de lleno en el caso de Fernando Báez Sosa como aún no lo habían hecho desde el asesinato del joven. Frente a la insostenible presión social y mediática, ‘la política’ no tuvo más opción que tomar medidas drásticas, las cuales se venían demorando.

Al mismo tiempo, la aplicación de estos mecanismos extraordinarios habla de un sinceramiento de la situación: la diversión gesellina se había desmadrado.

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Primero fue el intendente peronista Gustavo Barrera el que decretó una normativa histórica, al borde de la ley seca. El jefe comunal decidió prohibir el consumo del alcohol en la vía pública, en lo que fue leído como un respaldo a los efectivos policiales para cortar las famosas previas en la playa, balcones y calles.

Horas después, quedaría claro que no era una jugada aislada. En la madrugada del viernes, el ministro de Seguridad, Sergio Berni, encabezó el operativo de control que terminó con la clausura de la disco Le Brique. La excusa fue una inspección del REBA (Registro Provincial para la Comercialización de Bebidas Alcohólicas)

Este dato resulta sugestivo porque, según había reconstruido INFOCIELO, esta dependencia estaba planchada y con un funcionamiento mínimo. La poca operatividad estaría relacionada con los cambios de mando de la transición.

Este portal pudo saber, según comerciantes de la zona, que las irregularidades en el local nocturno no era nuevas. “Venden alcohol toda la noche y acá están entrando menores”, comentó un propietario a metros del trágico lugar.

No obstante, la clausura de Le Brique cayó como un bálsamo para la gestión de Barrera, kicillofista de la primera hora.  Para el jefe comunal, sin embargo, significa romper lanzas con el sector bolichero, de mucho peso político y económico en el distrito. Pero no tenía alternativa.

Las pérdidas para los propietarios de las discotecas serán millonarias. Se estima que, cada noche, por ejemplo, Le Brique, gana cuatro millones de pesos. Supermercados y pequeños comercios también sufrirán la baja en sus ventas. Pero los diferentes sectores que viven del turismo ya se quedaron sin argumentos para defender este modelo de veraneo joven.

Ese será el desafío para Barrera. Luego de cuatro años caminando por la cornisa para, finalmente, caer, tendrá que buscar el equilibrio entre entretenimiento y seguridad. Quizá pueda apoyarse en un grupo de vecinos que está interesado en aportar ideas para la nocturnidad. Un integrante de ese colectivo confirmó a INFOCIELO que pedirán una reunión formal con el alcalde y con los concejales.

La oposición a barrera guarda silencio, por el momento. “Siempre tuvo la estrategia de victimizarse y así sacó más del 60%. Hace mucho que decimos que la ciudad no está preparada para recibir a tantos turistas. Que la gente evalúe”, señalaron a este medio desde el Concejo Deliberante.

Si bien ya ese está aplicando, la disposición para barrer con el alcohol todavía deberá pasar por el recinto deliberativo. Allí el Frente de Todos tiene mayoría así que se espera un trámite.

El propio Berni recorrió ayer las playas para supervisar cómo los uniformados hacían controles para evitar la circulación de bebidas espirituosas. Sin embargo, a cada paso que da el oficialismo se devela una nuevo video viral de escenas de violencia, desborde o golpizas en patota. Ahora parece que nada alcanza.

Berni había empezado a tomar el toro por las astas cuando llegó al barrio porteño de Recoleta para hablar con los padres de Fernando. Allí se puso a disposición de la familia y les prometió justicia.

En paralelo, se conocía que Fernando Burlando iba tomar la representación de los Báez Sosa. El abogado de La Plata es un especialista en tratar expedientes que rozan a la dirigencia política y de gran repercusión. Su sola presencia marca interpretación de los hechos estrictamente penal y suele clausurar otras ramificaciones.

En la primera conferencia de prensa que brindó la Comuna, el secretario de Seguridad, Mauricio Andersen, habló de un hecho “aislado y desafortunado”. ¿Qué cambio? En el medio, la indignación por Fernando creció exponencialmente y no dejó margen para las especulaciones.

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