para personas con discapacidad visual

El innovador invento creado por estudiantes de la Unqui, único en el país

Estudiantes de la Universidad Nacional de Quilmes (Unqui) presentaron un trabajo que es el primero en nuestro país, destinado a personas con discapacidad visual

En el marco del Día Internacional de las personas con Discapacidad, estudiantes de la Universidad Nacional de Quilmes (Unqui) crearon un prototipo de reloj de ajedrez parlante para ajedrecistas ciegos o con baja visión. Se trata del primero de este tipo en ser fabricado en nuestro país.

El trabajo fue presentado por estudiantes de la Tecnicatura en Programación, y aborda la siguiente problemática: "para todo ajedrecista ciego o baja visión hoy no existe en venta en Argentina ningún reloj de ajedrez parlante que le ayude a entrenarse, y los que son importado son muy costosos".

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El reloj de ajedrez parlante fue desarrollado por Miguel Barraza, Juan Contardo y Leandro Otel, alumnos del seminario “Introducción a la Electrónica y Programación de Controladores con Arduino”, a cargo del docente Di Biase José Luis.

Todos los detalles sobre el invento

Es un dispositivo que sirve para contabilizar el tiempo invertido por cada jugador al pensar sus jugadas durante una partida de ajedrez. Previamente se pacta el ritmo del juego, y pierde por tiempo el jugador que no haya hecho hackemate y se haya quedado sin tiempo. Surge para controlar el tiempo total que puede durar una partida.

Para más datos sobre el trabajo, se puede visitar el sitio web del proyecto (https://miguelbarrazaar.github.io/chessino/) donde cuentan cómo funciona, como se puede replicar paso a paso con fotos, donde se compra cada parte y también se encuentra libre todo el material y el software.

Objetivo del proyecto Chessino

Miguel Barraza (uno de los creadores) es un ajedrecista ciego y comenta que tanto en nuestro país como en América Latina "es muy difícil conseguir un reloj adaptado para jugar al ajedrez, sobre todo por su costo y disponibilidad". Como programador y estudiante de la Unqui, pensó que se podía aportar al hardware y al software libre con este proyecto y mostrar que se puede desarrollar uno a muy bajo costo.

"Es importante que en el desarrollo nos incluyan a las personas con discapacidad, porque podemos ser buenos UX, desarrolladores, testers, y sobre todo podemos ser parte del cambio. Un mundo mejor es aquel en el cual todos podemos jugar, ser deportistas y fomentar la cultura libre", finalizó.

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