En un país donde el dólar es más que una moneda y se vive como termómetro emocional, su repunte no pasa desapercibido. En las últimas semanas, la cotización oficial escaló casi 100 pesos y alcanzó los $1.280, un salto del 9% en tan solo quince días. Esta tensión cambiaria coincidió con un mensaje poco tranquilizador del propio Luis Caputo, ministro de Economía de Javier Milei, que dijo:
“Puede haber volatilidad, es todo, no es un problema”, en una entrevista televisiva que terminó amplificando el nerviosismo.
Lo que comenzó como un intercambio mediático entre un periodista y un ministro terminó funcionando como catalizador de la incomodidad que atraviesa a parte de la sociedad: temor a una nueva disparada del dólar, incertidumbre sobre los próximos pasos del plan económico, y cansancio frente a los vaivenes discursivos del oficialismo.
Los factores que dispararon el dólar
Según un análisis del área de Estudios Económicos del Banco Provincia, hay al menos cuatro factores detrás de la suba:
- Compras de dólares por parte del Tesoro.
- Fin de la temporada de liquidación del agro.
- Mayor circulación de pesos en la economía.
- Inestabilidad externa por señales de organismos e inversores.
A esto se suma un informe del banco de inversión JP Morgan, que recomendó a sus clientes “tomarse un respiro con Argentina”, y una actualización de la evaluadora MSCI que mantuvo al país en la categoría de mayor riesgo. Ambos gestos internacionales hicieron mella en los mercados locales y generaron desconfianza.
Caputo habló… ¿pero calmó?
Lejos de apaciguar los ánimos, el titular del Palacio de Hacienda admitió las tensiones: “Sí, puede haber volatilidad”, dijo Caputo, restándole gravedad. Aunque aseguró que “no es un problema”, la frase fue interpretada como una forma de aceptar una dinámica que ya preocupa a gran parte de la población. Las búsquedas en Google y redes sociales así lo reflejan: el dólar volvió a colocarse entre las principales tendencias del día, en especial en la provincia de Buenos Aires.
¿Y Fantino qué tiene que ver?
En este clima de incertidumbre, Alejandro Fantino también fue tendencia, aunque por motivos distintos. Durante su programa, el periodista hizo una reflexión sobre los “mercados, la dolarización y el futuro de la Argentina” que rápidamente se viralizó por su estilo enfático y sus analogías, muchas veces extravagantes. Sus declaraciones resonaron rápidamente ya que el conductor informó que daba cuenta de lo que había hablado con el propio Luis Caputo. Luego salió a desmentir lo ocurrido y apuntó a un recorte malintencionado para redes, pero, ya era demasiado tarde.
“Va a ser bravo. La vamos a pasar mal. Va a volar el riesgo país y el dólar se va a ir para arriba”, citó Fantino antes de que el ministro estrella de Milei saliera a cruzarlo.
La frase corrió como reguero de pólvora. El propio Caputo salió a desmentirlo —lo hizo en redes sociales y con el respaldo del presidente Javier Milei—, acusando una “opereta” y apuntando contra sectores de la prensa. Fantino no solo ratificó sus dichos sino que difundió el video original de su editorial, y retrucó: “No me editen más”.
La combinación de economía inestable, declaraciones oficiales poco claras y figuras mediáticas opinando con fuerza, es un cóctel perfecto para generar tendencias. En Argentina, el dólar no es solo una cotización: es una obsesión nacional que se discute en la calle, en la mesa familiar y en los grupos de WhatsApp. Por eso, cuando la moneda estadounidense sube y las señales desde el Gobierno no aportan certezas, todo se enciende: los mercados, los medios y los motores de búsqueda.