Sociedad
ESTA VEZ EL ESCLAVO SE ESCAPÓ

Tras 13 años la RAE le devolvió el conflictivo acento a "sólo"

En 2010, la Real Academia Española (RAE) había quitado el acento ortográfico a la palabra sólo y se produjo un debate entre lexicógrafos y escritores

La pulseada que enfrentó a lexicógrafos y escritores en el seno de la RAE desde hace 13 años ya fue saldada. La institución rectora del idioma español terminó indultando al acento escrito, tanto en la palabra 'sólo', como en los demostrativos 'éste, ése y aquél'.

En 2010, la Nueva Ortografía de la Real Academia Española dispuso varios cambios, entre ellos suprimió la tilde diacrítica de "solo" cuando funciona como adverbio.

TE PUEDE INTERESAR

¿QUÉ ES LA TILDE DIACRÍTICA?

Es la que sirve para evitar ambigüedades.

El uso en la palabra “solo” buscaba diferenciar el adverbio, que equivale a “solamente”, del adjetivo que se corresponde con la idea de “en soledad”.

Un latiguillo mnemotécnico en las escuelas de hace 40 años o más, enseñaba, para diferenciar un uso del otro, que: "Cuando se habla de alguien que está muy solo, tan solo está que ni acento lleva".

Y también la técnica de que cuando sólo es sinónimo de solamente, sí se escribía con tilde.

Si bien, desde el primer momento, hubo voces a favor y en contra; la mitad de los académicos de la RAE, optaron por eliminar el uso del acento gráfico al que ahora, más de una década después, repusieron, cediendo a la presión de los eruditos y a la costumbre de medios de comunicación de seguir utilizando la tilde.

LA CADENA SE ROMPIÓ

Como cada vez que desde la Real Academia se impone una costumbre sin revisar el uso cotidiano el tiempo permite decantar lo útil o inútil de la norma que en definitiva son los hablantes (en este caso escribientes), quienes tendrán la última palabra. Por eso es bienvenido este paso en falso de la dogmática académica para demostrar quienes de verdad 'ostentan el poder' de la palabra hispana.

Sólo o solo.

El término 'solo' puede confundir la lectura y su comprensión si se produce ambigüedad entre ambas acepciones, por lo que reponer su escritura era un deber para corregir una medida inconsulta y obstinada tomada "en soledad" por ciertos eruditos.

La RAE, oficialmente, dice ahora que lo acordado es sólo «una nueva redacción que se publicará en el Diccionario Panhispánico de Dudas (DPD), que no modifica la norma sino que la hace más clara», así que la ortografía incluirá a partir de ahora una salvedad a favor de la tilde: «En el caso del adverbio sólo es obligatorio escribirlo sin tilde en contextos en los que su empleo no entrañe riesgo de ambigüedad. Será optativo en contextos en los que, a juicio del que escribe, su uso entrañe riesgo de ambigüedad».

Es decir que la RAE somete a juicio del hablante que escribe la necesidad o no de utilizar la tilde. La batalla ha sido ganada finalmente por los escritores dentro de la Academia, pero costó la friolera de trece años que se adoptara esta corrección del criterio de los lexicógrafos, que alimentó una de las grandes polémicas de la historia reciente de la institución.

https://twitter.com/BidartAlejandro/status/1631439491247362050

¿Te gustó la nota?
Dejanos tu Opinión