El inicio de un nuevo cliclo lectivo recuerda y analiza las problemáticas que se plantean para resolver en las aulas e intentar que el paso de los y las estudiantes por las escuelas sea más disfrutable y que se puedan compartir de la mejor manera posible los conocimientos. ¿Qué se plantea en estas generaciones?.
Según relevamientos realizados por la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de Buenos Aires (AIEPBA), se viene advirtiendo una nueva adicción entre las personas jóvenes: la cosmeticorexia, un trastorno vinculado a la obsesión por el cuidado de la apariencia sin imperfecciones y el uso excesivo de productos cosméticos.
Los especialistas admiten que la principal razón que puede derivar en cosmeticorexia está sin duda potenciada en las redes sociales, reels de Instagram y videos de TikTok. La primera infancia también se ve involucrada en esta tendencia, llegando a absurdos festejos en un spa para niñas de 4 o 5 años.
Las problematicas que plantea esta nueva adicción atacan fundamentalmente a la inseguridad creciente de los niñas y las niñas. Además, un rechazo poco saludable a cosas que deberían ser normales en cuerpos de esas edades pero que se niegan a tenerlos por el inconveninente con la apariencia como el acné. Sin embargo, el peor resabio es el uso de productos dermatológicos en pieles tan jóvenes.
Los adolescentes y las apuertas deportivas
“En secundaria notamos que las familias les habilitan cuentas de Mercado Pago para usar en el kiosco, en el viaje y tener plata para sus gastos, pero en muchos casos los chicos usan ese dinero en páginas de apuestas. Sabemos de chicos que ganan y pierden 70 o 90 mil pesos. En ellos se está creando un estímulo temprano por apostar que es riesgoso”, describió Silvana Scarampi, directora del nivel secundario de enseñanza privada Complejo Educativo Rubén Darío de Villa Ballester.
El principal lugar de apuesta es en partidos de fútbol. La motivación del entorno digital a las apuestas es muy alta, tanto streamers como tiktokers utilizan las páginas de apuestas para obtener ingreso pero por medio de eso le realizan publicidad a su público infantil o adolescente. En esta creciente ciberludopatía adolescente hay una subestimación del riesgo.