A través de un decreto en el Boletín Oficial, el Gobierno estableció, entre otras cuestiones, que será el presidente del INCAA quien fije la cuota de pantalla de películas nacionales de largometraje y cortometraje que habrá en salas del país. La medida que apunta contra el cine nacional generó polémica
Este martes 23 de julio se publicó el Decreto 662/2024 en el Boletín Oficial acerca del fomento de la actividad cinematográfica nacional. El mismo elimina la cuota de pantalla, es decir la cantidad mínima de películas argentinas que se deben exhibir en las salas de cine del país.
¿Qué establece el nuevo decreto acerca del cine nacional?
“Sin ninguna razón, más que por un sesgo ideológico, acaban de liquidar la industria cinematográfica del país. Y lo hicieron el día del director de cine nacional. Todo lo que se dice una perversión”, publicó en sus redes el cineasta Fabio Vallarelli, quien además señaló -punto por punto- cómo caen esta serie de medidas.
“Adiós cuota de pantalla y media de continuidad. Ok, esto ya no existía hace años en la práctica”, sostuvo Vallarelli acerca del artículo 9 y uno de los más señalados.
En el capítulo VI del anexo del decreto se establece que: “El Fondo de Fomento Cinematográfico, dentro de las condiciones que se establecen en la ley, se aplicará a: a) los gastos de personal, gastos generales e inversiones que demande el funcionamiento del INSTITUTO NACIONAL DE CINE Y ARTES AUDIOVISUALES, que no podrán exceder el VEINTE POR CIENTO (20 %) del total de los recursos anuales percibidos”.
En este sentido, el cineasta reclama: “Tope de 20% del fondo de fomento para sueldos y tope del 20% del fondo de fomento para la producción ¿Qué van a hacer con el otro 60%?”.
En relación a los subsidios, el decreto establece que el INCAA tendrá en cuenta que el aspirante “haya presentado un plan completo de producción, indicando costos asociados, valores directos e indirectos, como asimismo un exhaustivo plan de trabajo detallando cada hito del proceso hasta su conclusión”.
Al respecto Vallarelli apunta: “Adiós a la posibilidad de que existan productoras. No vas a poder más de un subsidio por año, salvo que filmes y estrenes antes. Algo imposible. El subsidio no puede superar el 50% del costo y vos tenés que asegurar sí o sí tener el otro 50”.
La bronca y la tristeza de los trabajadores de cine
“¿Quién va a poder filmar? Casi nadie. Es más, ni siquiera se puede hablar de una concentración de poder en manos de las grandes productoras. Están matando todo. Van a subejecutar el presupuesto todos los años”, reflexionó el cineasta Favallerini.
El cineasta y editor de la Revista 24 Cuadros sugirió a la Asociación General de Directores Autores Cinematográficos y Audiovisuales judicializarlo, ya que “desnaturaliza por completo el objeto y espirítu de la ley (algo que un decreto reglamentario no puede hacer). No sé cuánto más se va a esperar”, agregó.



