Sociedad
ENTREVISTA EXCLUSIVA

Hernán Casciari: el escritor de Mercedes que colecciona proyectos y confía en la autogestión

Con La Uruguaya a punto de estrenarse y demás proyectos audiovisuales en curso, Hernán Casciari demuestra que hay otra opción a la tradicional: la autogestión.

"Hacer lo que quiero, cuándo quiero, con la gente que quiero": suena utópico pero en la boca de Hernán Casciari, convence. No tanto por el sonido de su voz -tan escuchada en redes sociales con La Valija de Messi, en sus columnas en Perros de la Calle o en más de 10 años trabajando y habitando la autogestión-, si no por lo logrado y por lo que está a la vuelta de la esquina: el estreno de La Uruguaya, una película hecha por sus socios, y otros 8 proyectos audiovisuales en camino.

Esta entrevista exclusiva de Infocielo describe los procesos, los aciertos y los deseos del escritor Hernán Casciari: el que nació en Mercedes, el que vivió y renunció en España, el que revivió en Montevideo, el que confía en Buenos Aires y el que cree que una vez que empezó, nunca paró de escribir.

TE PUEDE INTERESAR

"Renuncio"

Puntual y a tiempo, con auriculares y el habitual micrófono que lo acompañó en tantas lecturas, el mercedino aparece en pantalla y rápidamente aclara: yo no soy un emprendedor, "soy una persona que cuenta historias, sin importar mucho el formato. En todos los que se me presenten, intento contar historias".

Oriundo de una ciudad conservadora y "leguleya" ubicada a 100 kilómetros de CABA, Casciari comenzó a los 13 años cubriendo partidos de básquet, fundó una revista que clausuraron y dinamitó un diario. Dueño de alguna imprenta y obsesivo por "todo lo aledaño a la palabra escrita", Hernán afirma que siempre tuvo un apego a la comunicación: "no solo desde lo narrativo, si no también desde la gestión".

Aunque siempre escribió, la digitalización cambió su mundo: comenzó a escribir un blog -que hoy es la Comunidad Orsai- que lo ubicó en diarios tradicionales, provocó obras de teatro y libros en editoriales.

Pero un día, renunció, no a lo tradicional, si no a lo aburrido: "las primeras veces que otras editoriales empezaron a publicarme, sobre todo multinacionales, me di cuenta de que la gente de ahí adentro no estaban tan interesada u obsesionada como yo con la comunicación". Y agrega: "era un producto mas, un producto olvidable, y a mi me gusta mucho lo que hago. Decidí alejarme de la gente que hace lo mismo que yo, pero sin ganas".

La semilla sembrada se cosechó: apareció la Revista Orsai y con la ayuda de los socios -de la Comunidad- generaron un producto de calidad que en su primera edición, lanzó 10080 números. Hoy, lleva lanzados más de 15 ediciones; fundó una editorial, generando libros propios y no propios; creó una productora audiovisual, con 9 proyectos en curso y figuras de renombre como Diego Peretti, Tamara Tenembaum o el Dibu Martínez, entre otros; y quizás lo más importante: continúa en la búsqueda de coleccionar.

Embed

La autogestión como zona de confort

Orsai no es una denuncia a lo tradicional, o eso aclara Casciari: "hacemos cosas por afuera de lo industrial para demostrar que es posible hacer cosas por fuera de lo industrial, no para denunciar lo industrial". Sin embargo, expone: "que nadie se quede con el cantito de algunos hijos de puta dueños de medios que dicen que no hay otra forma de hacerlo, que sepan que no es verdad".

En vez de salir, la busca. Mejor dicho, cambia el sentido del concepto: "el confort es lo mejor que puede ocurrir, en tanto el confort sea trabajar con la gente que querés, haciendo lo que querés, a la hora que querés. Ese es el mayor confort del mundo y yo quiero estar ahí. Ahora estoy ahí".

Sin embargo, ¿cómo se corrió de lo tradicional y de lo económicamente estable?: "no era cómodo estar haciendo algo con personas que no tenían ganas de hacerlo. Eso no era una zona de confort, salí porque me quemaba, me incomodaba". Finalmente sentencia: "me parece que lo autogestivo es el confort".

Coleccionar proyectos: entre anhelo e ideología

Casciari sabe que podría ser uno de ellos: un "dueño de medios que lo único que quiere es plata, que genera el clickbait y empleados mal pagos", y quedarse con una mayor parte de la torta. Sin embargo, no lo es.

"No somos unos tipos codiciosos que quieren plata. Somos los de siempre, queremos hacer libros lindos, las mejores películas, que no haya empleados llorando en el baño, queremos que la pasen bárbaro los que trabajen con nosotros y los destinatarios" sostiene Hernán. También, lo defiende: "qué le estaría contando a mi hija, a mis amigos, a la gente que confió en poner plata en esto. Si yo les devolviera algo mal hecho para quedarme con plata".

Aunque afirma que vive bárbaro y que no está en contra de la guita, elije: "yo prefiero quedarme con proyectos. A mi me parece que tener plata es la cosa más pelotuda del mundo, la plata, como fin. Lo del lujo es vulgaridad es absolutamente cierto". Y vuelve a insistir: "yo soy muy ambicioso pero de proyectos, a mi me encanta coleccionar proyectos".

https://publish.twitter.com/oembed?url=https%3A%2F%2Ftwitter.com%2Fcasciari%2Fstatus%2F1620453038258266113&partner=&hide_thread=false

El secreto para crear comunidad: "la cercanía"

La productora que se deslindó de la Comunidad Orsai, está a días de publicar La Uruguaya, una película a lo crowfunding -hecha por sus socios-, pero con una particularidad: ofrece también una experiencia. Pero, ¿cómo se ganó la confianza Hernán? ¿Cómo creó la Comunidad?

"Durante 15 o 20 años no cagamos a nadie: hicimos cosas de calidad, dejando todo el dinero en el producto y no llevándolo nosotros" explica, y agrega: "mirá si íbamos a empezar a cagar a la gente de un día para el otro".

El mercedino tiene muy claro qué fue lo que motivó a miles de suscriptores a ser parte de Orsai: "La transparencia es importantísima cuando hay mucho dinero en juego, pero antes me parece que hay otra razón, que es la cercanía. Empezamos haciendo esto mi mejor amigo Chiri y yo. Y seguimos siendo nosotros".

En fin, Casciari lucha por no convertirse en una corporación y por mantener la identidad: "intento ser cercano, no comérmela, no estar en un pedestal, hablar con todos los lectores que puedo. Trato de estar ahí y que la cercanía siga siendo la señal de identidad de Orsai".

Todo lo que tenés que saber sobre La Uruguaya

Embed

TE PUEDE INTERESAR