Sociedad
Técnicos no, bomberos

Caruso señal activada: El fútbol argentino se sigue tragando entrenadores

El dato es inapelable, la Superliga pierde un técnico por fecha. Jugadas seis fechas, la misma cantidad de clubes cambiaron de timón. La urgencia manda y, en el formato que sea, los proyectos a largo plazo tienen tinte de utopía. Cuatro de los seis pelean el descenso.

No hay con que darle, el puesto de técnico ha mutado de manera voraz y la idea de poder sostener un ciclo, se asemeja más a un hecho poético (o de pocos recursos) que a un proyecto real. La necesidad por el resultado, la presión desmedida sobre el hecho futbolístico y la mirada que sólo se posa sobre lo que pasa el domingo por sobre el todo de un club hace que, ante una mala racha, todo lo que se planificó antes de firmar un contrato se vaya por la borda en un puñado de fechas.

En el torneo pasado, jugadas también seis fechas, cinco entrenadores habían dejado sus puestos. Hoy, en la renovada Superliga, se fueron seis en seis, casi un 25% de los técnicos en vigor. La primera salida fue la de Ezequiel Carboni en Lanús. El “Keli” formaba parte de un proyecto integral del club. Había logrado títulos con la sexta y grandes resultados con la Reserva, llegando para encaminar al equipo tras la sangría post subcampeonato de la Libertadores. Le dieron las hurras en la fecha 3. Había asumido en diciembre de 2017.

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En la fecha 5, después de perder con Boca, Alfredo Berti decidió dar un paso al costado en Argentinos Juniors días después de que Patronato haya decidido aceptar la renuncia de Juan Pablo Pumpido a su cargo.

La lista se completa con la salida de Rubén Forestello del recién ascendido San Martín de Tucumán (El “Yagui” cosechó dos derrotas y dos empates), el despido de Walter Coyette de San Martín de San Juan y la desvinculación de Cristian Ledesma de Tigre, su primer club como entrenador.

A este escenario hay que agregarle el pobre presente de Lucas Bernardi en Belgrano de Córdoba (1 victoria, 4 empates y 1 derrota) y el difícil momento que se le presenta a Claudio Biaggio en San Lorenzo, que ayer quedó eliminado de la Copa Sudamericana y, pese a los buena cosecha desde su llegada, ha encontrado detractores por doquier. Y, sí, como cada vez que ocurren despidos la Caruso-señal se activa y lo  transforma en candidato de fierro para el cargo de bombero, perdón, de técnico.

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