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SAOCOM 1b: ¿Por qué es clave este satélite argentino?

El SAOCOM 1b permitirá obtener datos que son de gran importancia para el sistema productivo del país. Se podrá medir la humedad y detectar inundaciones.

El SAOCOM 1B (Sistema Argentino de Observación Con Microondas), que fue puesto en órbita el domingo pasado desde la base aérea de Cabo Cañaveral en Estados Unidos, representa uno de los proyectos satelitales más importantes de toda América Latina. A través de este satélite se podrá medir la humedad de los suelos y se podrán detectar posibles inundaciones, entre otros servicios.

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“Este satélite es una realidad argentina y es un orgullo porque logramos que nuestro país sea respetado en el mundo por una cosa así”, expresó la investigadora principal del proyecto Laura Frulla en diálogo con Feudale Café, programa conducido por Marcela Feudale por LA CIELO FM 103.5.

Según la especialista, la importancia de este proyecto tiene que ver con que el SAOCOM 1b termina de cerrar la Constelación SAOCOM, que está compuesta por el SAOCOM 1a, lanzado en octubre de 2018 y por el 1b, que fue enviado al espacio hace una semana. De esta forma, se podrán generar mapas de humedad de suelo con una frecuencia de entre 4 y 6 días.

Además el SAOCOM 1b culmina la constelación del Sistema Ítalo Argentino para la Gestión de Emergencias (Siasge), conformado por los satélites italianos Cosmo-SkyMed y los dos satélites SAOCOM argentinos, que permitirán obtener información muy valiosa para aplicarse a distintas áreas de la producción.

“Este sistema es único en el mundo porque, con 10 minutos de diferencia, nosotros podemos generar información sobre una misma región, complementando con lo que registran en la misma región los satélites italianos”, explicó la Doctora en Ciencias Físicas Laura Frulla y aseguró que “no existe un satélite en el mundo que pueda tener esta información dual”.

Los dos satélites nacionales que integran la misión SAOCOM, fueron desarrollados y fabricados en el país por la CONAE junto con la empresa INVAP, contratista principal del proyecto, la firma pública VENG, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y el Laboratorio GEMA de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), entre otras 80 empresas de tecnología e instituciones del sistema científico tecnológico del país.

Además participaron alrededor de 900 profesionales de distintas áreas y especialidades dentro del sistema científico y tecnológico, y una gran cantidad de instituciones.

https://twitter.com/CONAE_Oficial/status/1301966496231501825

La misión contó con una inversión total de 600 millones de dólares que fueron destinados no solo al alquiler el lanzador espacial, sino también a la construcción de un importante laboratorio de integración y ensayos; se creó también el centro de control de la misión en la provincia de Córdoba; y se instaló una estación auxiliar en Tierra del Fuego, que es controlada de forma remota y ayuda a monitorear mejor los satélites por su ubicación geográfica austral, que permite una mayor visibilidad.

“No hay que verlo como un gasto, sino como una inversión porque esto contribuye con todo el sistema productivo argentino”, señaló la especialista y agregó que “tanto en Canadá, Estados Unidos, Europa, Japón, como en China, el uso de la información de los satélites es de manera corriente, y nosotros tenemos que lograr que en Argentina también lo sea porque los tenemos y hay que aprovecharlos”.

Además dijo que “es un desafío para CONAE porque se trata de la misión más compleja que desarrolló en toda su historia” y destacó la importancia de toda la misión: “Estamos a nivel de cualquier agencia espacial y con esto nos ganamos mucho respeto a nivel mundial. Esto es un hito en nuestra historia espacial”.

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