Política y Economía
ELECCIONES 2019

Radiografía del milagro: cuántos votos necesita Vidal para darle vuelta la elección a Kicillof

La Gobernadora perdió feo en las PASO y apuesta a un milagro para revertir el resultado en las elecciones del domingo. Necesita una participación récord, absorber los sufragios de todos los que quedaron en el camino y que prácticamente no haya votos en blanco.

Los números del escrutinio definitivo significaron un verdadero baldazo de agua fría para María Eugenia Vidal y para todo el oficialismo bonaerense, que confiaba en los altos índices de imagen que la mayoría de la prensa y las encuestas atribuían a la “Leona” para retener la gobernación.

Pero el “score” final fue 52.7 a 34.5 para el Frente de Todos, lo que significa que Vidal quedó 18 puntos -1.7 millones de votos- por debajo de Axel Kicillof.

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Por eso Cambiemos a nivel provincial tomó algunas decisiones estratégicas: cortó los lazos que lo ataban a Mauricio Macri y dejó que sus intendentes “municipalizaran” la campaña, a la espera de que sean los alcaldes los que traccionen las boletas desde los territorios.

Ahora bien, las preguntas que quedan flotando en el aire son: ¿cuántos votos necesita Vidal para revertir el resultado de agosto? y ¿de dónde puede sacarlos?

Una posible búsqueda se orienta al verificar hacia dónde van los votos de las fuerzas que quedaron en el camino.

Hay 67.319 votos del Movimiento de Avanzada Socialista, 21.419 votos de Dignidad Popular, 21.434 del Frente Patriota y 11.104 del Movimiento Organización Democrática. Son, en total, 121 mil sufragios, el 1.3 por ciento de los votos válidos emitidos en agosto. Poca cosa.

La segunda apuesta pasa por incrementar la participación del electorado en los comicios. En agosto fue del 76 por ciento; en las elecciones generales suele estirarse hasta 80 por ciento (así fue en 2011 y 2015), aunque hay registros de hasta 85 por ciento (1999).

No asoma como probable que una elección que parece definida despierte demasiado fervor popular. Pero, en el mejor de los casos –si se igualara el récord de 1999-, se podría aspirar a incorporar 1.2 millones de votantes en la elección general.

Si el 100 por ciento de esos sufragios fueran para el oficialismo, junto al 100 por ciento de los votos que fueron para las fuerzas que no pasaron el “filtro” de las PASO, a JxC le seguirían faltando unos 500 mil votos para empatarle al Frente de Todos.

Una tercera fuente de votos “rescatables” se encuentra entre los blancos e impugnados. En las PASO hubo 623 mil de los primeros y 67 mil de los segundos (casi el 7 por ciento de los votos emitidos en esa instancia).

De nuevo, parece poco probable que lo logre. Ese 7 por ciento se encuentra por debajo de los márgenes históricos de votos en blanco y anulados que exhibe la Provincia: en 2015 fue de 8.5 puntos, pero en 2011 fue de casi 14, en 2007 más de 12, en 2003 más de 15. La del año 1999 aparece, nuevamente, como la estadística a repetir: el voto en blanco tuvo su registro más bajo de las últimas dos décadas, en torno a los 6 puntos.

Si se iguala esa marca y el oficialismo acapara la totalidad de ese voto, sumaría unos 70 mil más. Tampoco alcanza.

Sólo si por alguna alquimia Juntos por el Cambio lograra seducir a una parte sustanciosa del electorado del Frente de Todos, podría aspirar a encaminarse a un final reñido frente a Axel Kicillof.

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