Judiciales y Policiales
DETALLES ESCALOFRIANTES

Ramallo: el enigma de una nueva masacre que sacude al pueblo

Pablo Damián Grottini está acusado de matar a su hija, su hermano y su madre de manera progresiva en 3 años. Ramallo, otra vez sacudida por una historia atroz

Pablo Damián Grottini, el trabajador fúnebre, el hombre en la punta de los cortejos, el que llevó a decenas de vecinos de Ramallo al lugar del descanso final y el mismo que está acusado de matar a su hermano, su hija y su madre entre 2019 y el último sábado llegó la semana pasada a su lugar de trabajo, la empresa funeraria Exequial Service de San Nicolás, y contó que su madre, Teresita Noemí, había muerto en el hospital San Felipe a los 61 años de edad. Dijo que había que velarla y que deseaba que la cremaran en cuestión de horas en el sitio de Villa Constitución.

Nadie tenía por qué sospechar. Grottini trabajaba en Exequial desde 2018. Era un buen compañero aunque poco sociable aseguran quienes lo conocen. Su hermano menor, Germán, había muerto en 2019, un guardavida de 32 años "sano y fuerte" que perdió la vida en cuestión de días. Su hija Aylén, de diez años, falleció en julio de 2021, también en cuestión de días. No hubo una larga enfermedad en ningún caso, ninguna patología diagnosticada, tal como la madre, pero nadie sospechó.

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El martes 26, Grottini fue detenido por la DDI de San Nicolás en la casa de la calle Tucumán, acusado de inyectar psicofármacos en el suero de su madre para causarle la muerte. También lo imputaron por las muertes de su hija y su hermano. Fueron, si es que lo fueron, crímenes premeditados, sostenidos en el tiempo, a la vista de todos. Si es culpable, Grottini se convertirá en el asesino serial más cruel de la historia argentina.

Pese a que todos los indicios llevan a que sea declarado culpable, lo que es un verdadero enigma dentro de esta escalofriante historia que supera a la ficción, es saber por qué a un hombre se le ocurre asesinar a toda su familia cercana de manera progresiva. Sin razones aparentes. Sin hechos de violencia previos. Sin grandes erogaciones de dinero de por medio. Todo esto puede que se resuelva en tanto el acusado declare en más de una oportunidad y sea analizado por especialistas.

"BÚSQUEDA EN GOOGLE"

La fiscal Belén Baños, quien en una nota con el canal C5N afirmó esta mañana que los hallazgos sobre “la búsqueda repetitiva” que entre 2019 y los días anteriores al fallecimiento de su madre hizo en la web Pablo Damián Grottini (42) fue lo que la determinó “a pedir la detención”.

“La búsqueda versa sobre cómo dar muerte a una persona a partir de la introducción de algo en las venas. ‘Qué pasa si inyecto aire en las venas’, ‘qué medicamento se puede tomar para causar la muerte’, ‘cuánto después de introducir aire se produce el infarto’ y búsquedas similares”, mencionó Baños.

Consultada sobre el posible móvil del triple crimen que le imputó, la fiscal contestó: “No se puede determinar en este momento. Eso se determinará, si es posible, a partir del análisis de la historia de vida del imputado y el diálogo con vecinos y familia”.

Consultada sobre la posibilidad de que haya más víctimas, Baños respondió que “de momento no hay ningún dato que pueda vincular al imputado con otra muerte en la familia” y confirmó que ayer fue al cementerio y constató con su equipo de trabajo que “tanto la hija como el hermano fueron cremados”, por lo que no se podrán exhumar esos cadáveres para realizar autopsias que clarifiquen sus muertes.

Baños confirmó que Grottini y las tres víctimas vivían juntos en el mismo domicilio de la localidad de Villa General Savio, partido de Ramallo, y que tanto la familia como las personas que lo rodeaban “no lo puede creer”, “están consternadas” y que recién ahora algunos vecinos recuerdan algunas actitudes sospechosas.

“Es una persona amable, servicial, así lo describen”, comentó la funcionaria judicial, quien luego confirmó que Grottini “trabajaba en una empresa funeraria y también es ministro de culto de la Iglesia católica”.

LA DEFENSA Y LA ACUSACIÓN A UNA ENFERMERA

Jorge Ingrata, abogado defensor de Grottini, aseguró por su parte al El Norte de San Nicolás que “estamos en presencia de indicios y no de pruebas contundentes y mi defendido ha sido víctima en realidad de casuales sucesos infortunados. De todas formas, los resultados de las muestras tomadas durante la autopsia que fueron enviadas para su pericia a La Plata, y que entiendo demorarán aproximadamente una semana, serán claves para la dirección de la defensa”.

El acusado, frente a la fiscal Baños, hizo un relato cronológico de cómo sucedieron las tres muertes, siempre desligándose de cualquier responsabilidad, aunque sin hacer aclaraciones ni contestar preguntas de la representante del Ministerio Público.

Sobre la más reciente muerte, la de su madre Teresita Di Martino (61), ocurrida el sábado pasado en el Hospital San Felipe de San Nicolás y que lo llevó a ser detenido, Grottini explicó que todo comenzó el viernes por la noche cuando estaban “en la mesa de su casa” y la notó a ella “con dolor de pecho, muy nerviosa y muy angustiada”.

Por ello, contó que la llevó al hospital y que a su madre “le hacen unos chequeos, le colocan una vía y le van a hacer una tomografía”. En este punto, el funebrero imputado por triple homicidio agravado mencionó por primera vez el tema del “suero”, pero le echó toda la culpa a una enfermera: “Hay un problema en el suero y viene una enfermera de pantalón a cuadritos que le dice que se había tapado, entonces esta enfermera retuerce la manguera del suero y le inyecta algo porque aún no se había destapado, que seguidamente dice esta enfermera ‘ahí se destapó’”, señala el acta de la indagatoria.

Sobre la muerte de su hija, Ailen Grottini, quien era adoptada, tenía 10 años y retraso madurativo, contó que el 23 de julio de 2021 su madre le refirió que la niña tenía “un dolor en el pecho” y que ante ello él decidió llevarla al hospital San Felipe.

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El asesino de Ramallo y su hija

El asesino de Ramallo y su hija

Grottini se situó lejos de la escena el día del fallecimiento, el 26 de julio del año pasado, al contar que su mamá le pidió que vaya “porque la nena no estaba bien” y cuando él arribó al hospital “la nena se empieza a descomponer” y que tras el arribo de “muchos médicos”, les comunicaron que su hija “ya había fallecido”, lo que motivó que él se dirigiera “a la administración reclamando por la mala atención que le habían dado” a la niña.

También se situó lejos del inicio de la descompensación cuando habló de la muerte de su hermano, Gastón Grottini (32), deportista, bañero y sin patologías previas, y que fue la primera que le imputan ocurrida el 23 de julio de 2019, en la guardia de la Clínica San Nicolás.

Explicó que ese día él no se encontraba en su casa ya que había ido a “una casa de electrodomésticos” en la ciudad de Ramallo y que desde allí, al recibir el llamado de su madre, se dirigió en su auto a la clínica.

Dijo que él llegó primero y a los diez minutos lo hicieron su madre, su tío y su hermano a quien sacó del auto tomándolo en brazos y suspendido “como un bebé”.

Recordó que, luego de unos estudios y pese a que les dijeron que lo iban a internar “en terapia”, lo llevaron a “una habitación privada”, y que, a la hora y media, su madre y él notaron que su hermano “estaba respirando mal”.

Afirmó que vinieron “dos o tres de la guardia”, les dijeron que esperen afuera y al rato salieron los médicos y comunicaron que su hermano “había hecho un paro y que no lo pudieron sacar”.

En este caso también levantó sospechas sobre un profesional del hospital al contar que antes de la llegada de esos médicos, hubo otro que estuvo “aproximadamente media hora” con su hermano “adentro de la habitación”, mientras él y su madre esperaban afuera.

LA OTRA MASCACRE DE RAMALLO

El jefe táctico del Grupo Halcón, Gerardo Ascacibar, dio la orden y en solo 36 segundos los policías bonaerenses y federales dispararon 170 veces: el Volkswagen Polo recibió 46 balazos. Como consecuencia, murió en el acto el jefe de la banda que asaltó la sucursal del Banco Nación (BNA), pero también dos de los rehenes usados como "escudos humanos". Así terminó la madrugada del 17 de septiembre de 1999 la que pasaría a la historia como la "masacre de Ramallo".

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