Política y Economía
OPINIÓN

Las Casas de la Provincia: opulencia y doble vara del PRO

Un diputado PRO cuestionó que Kicillof quiera instalar "Casas de la Provincia" en los municipios. ¿Se olvidó de que dirigía las "Casas de la Ciudad" para Macri?

El diputado provincial Guillermo Bardón, referenciado con Emilio Monzó dentro del PRO, cuestionó, mediante un pedido de informes, la iniciativa del gobierno de Axel Kicillof para instalar en 135 municipios “Casas de la Provincia” que concentren en un sólo edificio a todas las dependencias de la administración central que actualmente están desperdigadas por el territorio de las 135 ciudades bonaerenses.

La iniciativa, que recién comienza a gestarse y que se planteó -tal vez erróneamente- como una serie de “mini gobernaciones”, tiene un doble objetivo: por un lado, desburocratizar y centralizar la atención al público en un solo edificio público, para evitar lo que muchos bonaerenses hoy padecen: tener que trasladarse desde -por ejemplo- ARBA al Registro de las Personas, para completar un trámite.

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El segundo objetivo tiene que ver con un beneficio económico: si bien se calcula que cada mini gobernación puede costar entre 140 y 180 millones de pesos, se dejarán de pagar -desde que empiecen a funcionar en adelante- los onerosos alquileres de los inmuebles donde esas dependencias funcionan hoy mismo, desparramadas en distintas ubicaciones dentro de cada ciudad de la Provincia.

Uno de los más fervientes opositores a la medida fue Bardón, quien consideró que se trata de un gasto superfluo en tiempos de crisis. El legislador platense del Pro elevó un puntilloso pedido de informes al Gobierno bajo la premisa de que resulta “un despropósito, en el contexto de crisis que estamos atravesando, generar una estructura paralela a la existente”.

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A Bardón le hubiera convenido hacer una confesión de parcialidad antes de lanzarse a preguntar. No lo dijo, pero el hombre tiene experiencia en ese asunto de las “Casas de Provincia”. A tal punto que él mismo estuvo a cargo, entre febrero de 2014 y diciembre de 2015, de una estructura similar, montada por el Gobierno porteño -por entonces a cargo de Mauricio Macri-, con propósitos meramente electorales y financiamiento público.

Las “Casas de la Ciudad”, como se llamaron, nacieron, en palabras del propio Bardón, para “generar un canal de diálogo entre provincias y propiciar la participación y el intercambio entre artistas, organizaciones, ciudadanos, emprendedores, empresas y gobiernos”. En las “Casas de la Ciudad” se montan “conciertos, muestras, artes escénicas, cine, talleres, charlas, capacitaciones” y, además, “gestión de trámites y servicios”.

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Así publicitaba Guillermo Bardón -el legislador del PRO que rechaza las

Así publicitaba Guillermo Bardón -el legislador del PRO que rechaza las "Casas de la Provincia", las "Casas de la Ciudad"

Se trata de un propósito diametralmente opuesto al que Axel Kicillof y su equipo le quieren asignar a las “Casas de la Provincia”. La ministra de Gobierno, Teresa García, lo dejó muy claro ante la consulta de INFOCIELO: centralizar, digitalizar y hacer más eficiente la burocracia para el vecino que en muchos casos tiene que moverse de un lado a otro de un pueblo o de una ciudad para completar un trámite.

“Solo se unifica en un lugar físico todas las delegaciones y dependencias provinciales que hoy están desperdigadas en el territorio”, señaló la funcionaria, que descartó que se vaya a generar una “estructura paralela” o una “intervención” sobre los gobiernos locales, como temen Bardón y el PRO.

Tal vez al representante del Pro le preocupe que el gobernador de la Provincia, Axel Kicillof, pueda montar una estructura como la que Macri terminó montando para Monzó y para el propio Bardón para trabajar mediática y territorialmente al PRO y en especial a Mauricio Macri.

Medios amigos -hoy más amigos que entonces- no dudaron en señalar que las “Casas de la Ciudad” no eran otra cosa que una manera de publicitar su “modelo de gestión” en el interior del país. Así lo narró el periodista Jaime Rosemberg, de La Nación, en noviembre de 2013.

“Mauricio Macri espera que 2014 sea el año de su consolidación como aspirante a suceder a Cristina Kirchner. Por eso, además de dedicarle mucho tiempo a recorrer el territorio nacional-tiene previsto empezar el 5 de enero y no parar hasta marzo-, destinará algo más de $ 27 millones a 'exportar' su modelo de gestión de gobierno. El objetivo: sumar adhesiones y simpatías que se transformen en votos en el momento crucial del voto, a fines de 2015”, detallaba el matutino porteño ese año. “Mauricio Macri espera que 2014 sea el año de su consolidación como aspirante a suceder a Cristina Kirchner. Por eso, además de dedicarle mucho tiempo a recorrer el territorio nacional-tiene previsto empezar el 5 de enero y no parar hasta marzo-, destinará algo más de $ 27 millones a 'exportar' su modelo de gestión de gobierno. El objetivo: sumar adhesiones y simpatías que se transformen en votos en el momento crucial del voto, a fines de 2015”, detallaba el matutino porteño ese año.

El costo de cada casa superaba los 5 millones de pesos (casi un millón de dólares al momento), similar al que presupuestó el Gobierno bonaerense para su propio experimento, a los que se le podrían sumar, de acuerdo a los registros periodísticos de la época, otros 16 millones del programa Ciudad Federal y 6 millones más destinados a aceitar las “relaciones entre Provincia y Ciudad”.

De lo que no hay registros públicos es sobre la preocupación de Bardón en torno al gasto de fondos públicos para financiar esos programas. Tal vez el criterio del representante del Pro guarde relación con lo que el presidente Alberto Fernández supo caracterizar como “la opulencia porteña”, o con lo que el saber popular sintetiza en la frase “el que tiene plata hace lo que quiere”.

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