Sociedad
CUIDADO DE LA PIEL

Verano saludable: las claves para elegir un protector solar

En la previa de la temporada con mayor exposición a la radiación ultravioleta, recomendaciones para elegir un buen protector solar y prevenir daños en la piel

A solo unos pocos días del comienzo oficial de la temporada de verano, cobra aun mayor relevancia el uso de protector solar. Es que con las vacaciones aumentan las jornadas al aire libre y si bien el sol es fuente de energía para todos los seres vivos y juega un rol fundamental en diversos procesos clave del cuerpo humano -participa del metabolismo del calcio, del ciclo sueño-vigilia y de procesos hormonales, por ejemplo- una exposición prolongada y en horarios inadecuados puede causar efectos dañinos.

La radiación solar está formada por rayos invisibles, entre los que se encuentran los ultravioletas UVA, que penetran en las capas profundas de la piel y son responsables del envejecimiento prematuro y el aumento del riesgo de generación de cáncer de piel, y los UVB, los cuales penetran más superficialmente, provocan quemaduras solares y tienen el efecto directo de la aparición de cáncer de piel.

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Conocido por su sigla FPS, el factor de protección solar es la medida de capacidad que tiene un protector para evitar que los rayos UVB dañen la piel. Según la Skin Cancer Fundation, si una piel sin protección tarda 20 minutos para empezar a enrojecerse, utilizar un protector solar con un FPS 15 previene el enrojecimiento teóricamente 15 veces más. De todos modos, vale aclarar, ningún protector, independientemente de su capacidad, continúa siendo eficaz sin reaplicarse cada dos horas.

"Otra forma de verlo es en términos de porcentajes: un FPS 15 bloquea aproximadamente el 93 por ciento de todos los rayos UVB. Un FPS 30 bloquea el 97 por ciento, y un FPS 50 bloquea el 99 por ciento. Pueden parecer diferencias insignificantes, pero si se tiene sensibilidad a la luz o antecedentes de cáncer de piel, esos porcentajes extras harán la diferencia", destacan.

Según la Asociación Argentina de Dermatología, siempre se debe revisar que los protectores solares tengan un FPS mayor a 30 y que sus etiquetas tengan la inscripción "amplio espectro", lo que quiere decir que protegen tanto contra los rayos UVA como contra los UVB.

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Por su parte, desde la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología médica (ANMAT) difundieron una serie de claves para tener en cuenta a la hora de comprar y luego usar un protector solar:

  • En primera instancia, es importante saber que las pieles más claras se enrojecen más rápido, se broncean con mayor dificultad y necesitan protectores con factores de protección más altos.
  • Los protectores solares deben ser eficaces contra los rayos UVA y UVB y ello debe estar aclarado en su envase. El número de factor de protección solar (FPS) mide la efectividad del producto para prevenir las quemaduras por los rayos UVB.
  • A modo de orientación, es necesario tener en cuenta los siguientes datos:
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Además, recomiendan:

  • No exponerse al sol entre las 10 y las 16 horas. Como medida práctica, uno puede sentirse seguro cuando la sombra es mayor que la altura del cuerpo.
  • No exponer directamente al sol a niños menores de un año. En las playas y piletas, protegerlos mediante la utilización de carpas y sombrillas.
  • Los rayos solares se reflejan en la nieve, en el agua y en la arena. Por lo tanto, es imprescindible contar con la protección adecuada.
  • Antes de utilizar el producto, no olvidarse de leer las advertencias e instrucciones de uso contenidas en el rótulo.
  • Utilizar el protector solar incluso los días nublados.
  • Aplicarlo en la piel 30 minutos antes de exponerse al sol.
  • No olvidar colocarse protector solar en las partes sensibles como: partes calvas de la cabeza, orejas, cuello, nariz, empeines de los pies y manos.
  • Usar protector labial.
  • Utilizar un sombrero que proteja no solo la cabeza, ropa y anteojos, sino también las orejas.
  • Independientemente del lugar de residencia, todos necesitan protegerse del sol, y en especial aquellas personas que por su trabajo estén más expuestas a él.

Todos los protectores solares, aún los resistentes al agua, deben ser reaplicados después de:

  • Nadar o bañarse.
  • Transcurridas dos horas desde la última aplicación.
  • Secarse con toalla (después de practicar deportes o salir del agua).
  • Hacer ejercicios físicos o transpirar en exceso.
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