Política y Economía
METÁFORA FUTBOLERA

"Primer tiempo": Análisis del título del libro de Macri

El ex presidente Mauricio Macri anunció que recorrerá el país presentando su libro autobiográfico de gestión, al que decidió llamar "Primer Tiempo".

Conocida la noticia acerca del libro autobiográfico que anunció por todos los medios el entorno de Mauricio Macri y que se llamará "Primer Tiempo", es momento de analizar porqué le parece correcto ese título al ex presidente, pensando en un segundo mandato. Y también es una buena oportunidad para continuar la metáfora desde otra perspectiva

Denominarlo de ese modo es claramente, además de una alusión al único tema en el que Macri se siente cómodo, que es el fútbol, una señal de que pretende que haya un "segundo tiempo".

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También es un modo tácito de Macri para expresar que el gobierno de Alberto Fernández es solamente un mero entretiempo entre sus dos mandatos soñados.

La figura literaria elegida por Macri en el título para contar como fue su presidencia, con anécdotas y datos desconocidos de las vicisitudes que le tocara afrontar mientras ejerció la primera magistratura argentina, será la excusa para poder hacer un balance parcial.

Como suele realizarse en el periodismo deportivo al final del primero de los dos capítulos de cada partido de fútbol, buscará proponer los cambios (paradojalmente cambiar a Cambiemos suena cacofónico dicho de ese modo) que hicieran falta, para así concluir victorioso al final de los 90 minutos.

El título, además, da la idea de una tarea inconclusa, imposible de evaluar sin permitirle redimirse en la segunda mitad, aprovechando la experiencia del primer período y modificando lo que "haya que modificar" para afrontar la segunda etapa con espíritu renovado, cabeza fresca y mente optimista, para al fin poder hacerle decir que "logramos lograr ese logro" de la reelección, "como si aquí no hubiera pasado nada" .

Lo tremendo es que sí sucedió.

Y continuando con la comparación futbolera, el primer tiempo terminó 5 a 0 abajo y encima durante el entretiempo, llegó la pandemia para seguir lesionándonos como sociedad.

El público en las gradas lanza improperios y pide la cabeza de los dirigentes, mientras les exige a los jugadores que transpiren la camiseta en lugar de mirar los números de sus abultadas cuentas bancarias.

Lógicamente desde la platea hay un grupo de socios vitalicios que siempre aplauden las ideas más conservadoras del club y que le serán fieles aliados a la hora de apoyar antes del soñado segundo tiempo.

Sin embargo hay otros en las tribunas populares que le van a recordar cada gol en contra, cada pase al rival y cada ocasión errada en la puerta del área chica con el arquero contrario tirado, ya sin defensa alguna.

No existió en ese primer tiempo la prometida lluvia de goles.

Los centros se fugaron por detrás de la línea del campo de juego.

Dejaron vencer al arquero millones de veces sin ninguna defensa.

Y hundieron las posibilidades de empatarlo en la primera etapa, dándole al equipo por debajo de la línea de flotación.

Ahora parece buscar que se le perdonen las deudas de esa etapa ya jugada y volver a empezar desde "fojas cero", para redimirse sin pagar las consecuencias.

Nadie del equipo protestó cuando el referee no les cobró las claras retenciones al rival ni cuando dejó que se jugara libremente sin penalizar ni cortar a tiempo la sangría que proponía el brusco accionar del adversario.

El capitán defeccionó a la hora de defender los intereses del equipo para tratar de congraciarse con el rival para el que supo jugar toda la vida.

Las deudas que dejaron en esos metafóricos 45 minutos que resumen 4 años fueron siderales, astronómicas, inconmensurables.

Y esas situaciones la hinchada suele recordarlas y no perdonarlas.

Hay veces que el primer tiempo sentencia el partido.

El resultado se vuelve irremontable.

Los simpatizantes pidieron de corazón y sinceramente cambiar a los 11 jugadores, y como no es fútbol, aquí el reglamento sí se los permite.

Nadie está pidiendo al mejor equipo de los últimos 50 años, solo reclaman uno que patee para el arco contrario y no para el propio.

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