En un final histórico y no apto para cadíacos, Juan Ibarguren (PRO) se impuso por la diferencia mínima de un voto y fue ratificado como el intendente electo de Pinamar,pero no fue este el único caso extraño que se registró en elecciones de la Provincia de Buenos Aires y ni siquiera en ese distrito, donde la elección de 1987 se definió por solo cuatro votos.
En el recuento habilitado por la Justicia electoral, Unión por la Patria -que llevó como candidato al concejal Gregorio Estanga– logró reducir la diferencia a un solo voto, cuando faltaban cuatro mesas por contabilizar. Pero el PRO, mantuvo la ventaja de un sufragio hasta el final. La mesa 88 fue la última en abrirse y no arrojó cambios en el resultado.
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El politólogo Sebastián Parnes recopiló una serie de casos que se dieron en el territorio bonaerense a lo largo de las últimas décadas y que dan cuenta de los diversos, insólitos y llamativos escenarios que se pueden presentar en los 135 distritos.
Las elecciones reñidas y definidas por una ínfima diferencia fueron los casos más destacados, ya que no solo se dio en Pinamar en los 80 y este año, sino también en Carlos Tejedor en la elección de 1989, cuando el ganador se impuso por cuatro votos.
El insólito caso de Coronel Dorrego en 2003 habilitó el balotaje municipal, ya que tanto el candidato del PJ como el de Alianza por Dorrego se llevaron 4407 votos cada uno, lo que determinó un empate. Al volver a votar, se impuso el intendente Crego, que iba por la reelección.
Otro caso recopilado por el especialista fue el de Tordillo en 2007, calificada como “la única elección definida sin competencia en la historia de PBA”, donde el Frente para la Victoria solo compitió con los votos en blanco.
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