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Entomofagia: Comer insectos ya no es tan malo para Javier Milei

Javier Milei cambia de perspectiva sobre la "entomofagia" gracias a innovadores emprendedores de la provincia de Buenos Aires. Ahora "la ven" y "comen bichos"

La contradicción en las posturas sobre política alimentaria en el gobierno de Javier Milei parecen, afortunadamente, haber seguido también el famoso teorema de Baglini, en donde las convicciones se van dejando de lado a medida que un funcionario se acerca a la casa Rosada. O quizás haya sido sólo hipocresía para propiciar odio durante la administración anterior.

En el cambiante panorama político de Argentina, pocas cosas resultan tan sorprendentes como las recientes acciones del gobierno de Javier Milei.

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Durante su tiempo en la oposición, Milei y su partido, La Libertad Avanza, criticaron duramente al gobierno anterior por promover la producción de insectos para consumo alimenticio.

Sin embargo, en un giro inesperado, ahora que La Libertad Avanza asumió el poder, sus funcionarios inauguran con orgullo la primera fábrica de insectos para consumo en el país, y está en el corazón productivo de la provincia de Buenos Aires.

La planta "Balcarce Procens", ubicada en Balcarce, es una iniciativa de dos empresarios europeos, el francés Julien Laurençon y el belga François Nolet.

Utiliza una especie de mosca autóctona que se alimenta de residuos de papa, transformándolos en proteínas y aceites de alta calidad para consumo animal.

LA LIBERTAD AVANZA HASTA PARA "COMER BICHOS"

El Secretario de Agricultura, Fernando Villela, estuvo presente en la inauguración, marcando el apoyo oficial del gobierno a este proyecto.

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Esta situación plantea una contradicción evidente con el discurso previo de La Libertad Avanza.

Antes de las elecciones de 2023, las usinas comunicacionales del partido se burlaban de la idea de que los argentinos "comieran bichos", una tergiversación de la política del gobierno anterior que buscaba exportar insectos y utilizarlos para consumo animal.

La estrategia parecía clara: generar malestar en la ciudadanía y obtener rédito político.

Ahora, con el cambio de roles, La Libertad Avanza parece haber adoptado una postura más pragmática hacia la producción de insectos. ¿Es este cambio un reconocimiento tácito de los beneficios de la industria o una maniobra política oportunista?

La respuesta no es sencilla, pero lo que es claro es que la política alimentaria en Argentina sigue siendo un terreno de juego para la manipulación y el cambio de postura según convenga a los intereses políticos del momento.

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