Serán cinco las personas que lograron salir con vida del local de once las que declararán desde las 10.45 y durante toda la jornada, informaron fuentes judiciales.
En la audiencia del viernes, una sobreviviente señaló que el local tenía salidas de emergencias bien marcadas e iluminadas cuando era “El Reventón”, un local bailable que funcionó antes en el mismo lugar.
María de los Ángeles sostuvo que cuando en el local de once funcionaba El Reventón “las salidas de emergencia estaban bien marcadas y las puertas abiertas”, lo que no ocurrió la noche de la tragedia. La testigo agregó que en El Reventón las seis puertas que comunican el vestíbulo con el salón estaban iluminadas en la parte de arriba y que las veces que concurrió a eso local no se utilizó pirotecnia.
La sobreviviente señaló también que antes que Callejeros comience el recital fue al baño pero que allí no vio “nada raro, como decían que habían bebes”.
Al igual que la mayoría de los sobrevivientes que declararon hasta el momento, María de los Angeles señaló que quien arrojó la candela era un chico que estaba subido a los hombros de otro y con el brazo extendido manipuló la pirotecnia que prendió fuego la media sombra del techo.
El viernes también declararon otros dos testigos: Mariana, de 24 años, y Martín, de igual edad, músico de la banda de punk “La Sangre”, que había tocado anteriormente en Cromañón y concurrió la noche de la tragedia a ver el espectáculo de Callejeros.
Mariana graficó la cantidad de gente que había aquella noche en la discoteca comparándola con “un subte a las seis de la tarde”.
En el juicio, que comenzó el 19 de agosto, se intenta determinar las responsabilidades por las 194 muertes y por los hechos están imputadas 15 personas.
Entre ellas el ex gerenciador del local Omar Chabán, los músicos de Callejeros, dos policías y tres ex funcionarios del área de control del gobierno porteño.