El recrudecimiento de la violencia en las escuelas bonaerenses derivó el último martes en una reunión entre los gremios docentes y autoridades del ministerio de Educación de la provincia.
Solo en cuestión de una semana hubo varios episodios que generaron preocupación. Uno de ellos fue la creación de un grupo de WhatsApp “Tiroteo escolar”, en el que cuatro estudiantes se coordinaban con el objetivo de realizar un ataque armado dentro de una escuela de Ing. Maschwitz.
Pero también hubo casos de violencia física como en un colegio de General Rodríguez, donde un alumno sufrió fractura de tórax y hundimiento de cráneo o en Ensenada, cuando un adolescente apuñaló a otros dos estudiantes en una Secundaria.
Las ciudades del interior tampoco estuvieron exentas. En Pehuajó una docente fue agredida por parte de la madre de un alumno y el hecho derivó en un paro docente y una movilización de la comunidad. En Mar del Plata, una escuela suspendió hoy sus actividades por una amenaza de un alumno: “No se regalen porque voy a matar a todos” advirtió en sus redes mientras mostraba un arma de fuego.
Y en Olavarría, un joven estudiante fue el martes al colegio con un arma lo que desató preocupación en la comunidad.
Gremios docentes pidieron “poner en resguardo” a las instituciones educativas, docentes y estudiantes
Desde el Frente de Unidad Docente Bonaerense se informó sobre una reciente reunión con la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires.
“Durante el encuentro, se debatió sobre las diversas manifestaciones de violencias que se produjeron en los establecimientos educativos, que afectaron a estudiantes, docentes, integrantes de las comunidades educativas, una problemática social que el FUDB ha venido advirtiendo y trabajando hace tiempo” explicaron.
Los sindicatos valoraron que desde la Provincia “se pongan al frente de esta situación” y pidieron poner en resguardo” a las instituciones educativas, docentes y estudiantes
En ese marco, recordaron que en mayo de 2023 se firmó el acuerdo paritario de resguardo y reparación, “el cual busca establecer mecanismos claros para la protección y apoyo a las y los docentes y estudiantes, frente a situaciones de violencia, para el fortalecimiento institucional y con la necesidad de recursos específicos para su implementación” remarcaron.
“La escuela es un espacio de cuidado y escucha atenta”
Desde la Dirección General de Escuelas de la Provincia dieron a conocer un detallado comunicado con el que buscaron poner en contexto los últimos casos de violencia registrados en establecimientos educativos.
“El sistema educativo no es indiferente ante estos sucesos” indicaron y agregaron: “La escuela no es una institución neutral con relación a las situaciones de agresión, violencia y desvínculo que hoy afectan a muchos de nuestros niñas, niños, jóvenes, docentes, trabajadores auxiliares y familias. Reafirmamos su compromiso en la tarea de escuchar y poner palabras allí donde hay desconfianza y agresión entre pares o con cualquier miembro de la comunidad educativa” señalaron.
Contra “miradas simplistas” plantearon que “la escuela es un espacio de cuidado y escucha atenta” dijeron.
“No creemos en los caminos del mero punitivismo, ya que castigar no es la única forma de educar. Seguiremos tomando las decisiones necesarias, para garantizar la seguridad de nuestras y nuestros estudiantes en el espacio escolar y las instancias sociales y comunitarias que estén a nuestro alcance” afirmaron.
Y mostraron “plena confianza en quienes conforman la comunidad educativa. En general, los indicios de situaciones de conflicto se advierten en primer lugar en la escuela, que con frecuencia, observa lo que la sociedad muchas veces no ve o se niega a ver” dijeron.
“En el mismo sentido, redoblaremos los esfuerzos para garantizar las medidas de resguardo y reparación, cuando las y los docentes y auxiliares sean víctimas de actos de violencia. Provienen de acuerdos paritarios que requieren el efectivo cumplimiento en el marco legal vigente” aseguraron.
En otro apartado, las autoridades solicitaron a los adultos que “actúen con la corresponsabilidad que la situación demanda. Observamos que con reiterado simplismo se deposita en la institución escolar y en sus docentes toda la responsabilidad de la educación de las niñas, los niños y adolescentes” dijeron. “Sabemos que la inmensa mayoría de las niñas, niños y jóvenes y sus familias, no protagonizan ni sostienen estas situaciones de agresión; queremos que sepan que la escuela los cuida y va a seguir cuidándolos” concluyeron.