A 50 años del aniversario del fallecimiento de Juan Domingo Perón, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó un importante acto conmemorativo. La actividad, llevada a cabo en la mítica quinta en la que residió el general ubicada en el partido de San Vicente, contó con dirigentes de peso y la significativa ausencia de Sergio Massa.
La jornada organizada por el gobierno bonaerense es una de las actividades previstas para homenajear a Perón en un momento de tensiones internas. A las agrupaciones políticas y sindicales que habitualmente apoyan a Axel Kicillof se sumaron Máximo Kirchner y La Cámpora, aunque tomaron distancia. Pese a la relevancia de la celebración y su rol como titular del Pj bonaerense, el hijo de Cristina Kirchner optó por no hablar ni mostrarse en el escenario y solo presenció el acto desde las gradas.
Así las cosas, Axel Kicillof fue el encargado de hacer la primera de las conmemoraciones de esta fecha y de enviar un fuerte mensaje hacia el interior del peronismo. “La tarea no puede limitarse a la denuncia o la resistencia” sostuvo y efectuó un llamado a construir un proyecto alternativo a Javier Milei a partir de las bases y el legado de Perón.