Política y Economía
OPINIÓN

Camino a las PASO: Vox populi, ¿vox dei?

Cada elección desde la recuperación democrática ha tenido sus bemoles, propio de la idiosincrasia heterogénea de una gran parte del electorado.

Hemos vivido a merced de un gran péndulo movilizado por la formación de opinión pública y la idea de “alternancia” impuesta por la supremacía de occidente y sus intereses puestos en juego.

Esta elección pareciera ser diferente y las respuestas a esa suposición están en la velocidad con que han destruido los pilares que sostienen el tejido social en tan solo tres años y medio.

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Los procesos de desindustrialización y precarización laboral que llevan indefectiblemente al aumento de la pobreza, madre de todos los males, han sido en la historia largos interregnos que “disimulan” los efectos hasta que explotan en las manos de quien detente el poder en el momento señalado.

Esta vez, asistimos a una velocidad inusitada en la destrucción, desde lo económico, pasando por la historia hasta una suerte de degradación moral exprés con la aparición de personajes de escasa capacidad intelectual y ética dudosa convertidos en portavoces de un gobierno indefendible.

La idea del sino trágico en el que la Argentina no puede desarrollarse es solo una apuesta más del establishment internacional, lo preocupante de esa idea irracional es la aceptación en la consciencia popular.

Mitos históricos se escuchan en el ciudadano medio “yo siempre tuve que laburar a mí la política no me dio nada”, “todos los gobiernos son iguales, se llenan de guita y se van” y miles de ejemplos por el estilo no son más que productos de un imaginario social construido a medida de los intereses de quienes detentan el poder más voraz y nocivo que es la formación de opinión ya sea radio altri tempi o redes sociales en la actualidad.

El domingo los argentinos y argentinas vamos nuevamente a las urnas y la novedad es que hemos recibido una dosis de veneno neoliberal que sobrepasa la capacidad de digestión de cualquier ciudadano.

Habrá que estar atentos al grito del Pueblo más allá de las encuestas, se deberán afinar los instrumentos de cara a octubre para que la armonía vuelva a regir en esta comparsa a contramano en que han convertido al país.

Tal vez, solo tal vez el domingo a la noche podremos volver a creer en la sentencia latina: VOX POPULI VOX DEI.

*La Prof. Daniela. A. Bambill es drectora General del Instituto Independencia.

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