Sábado 15
Diciembre de 2018
INFOCIELO.COM » Judiciales y Policiales - Municipios 20-11-2018

Crimen de Sheila: liberaron a la tía pero para la madre de la nena ella es cómplice

Leonela Abigail Ayala, de 25 años, abandonó la Alcaidía ubicada en Melchor Romero por disposición del fiscal. El funcionario judicial cree que la mujer no supo el atroz asesinato que había cometido su pareja. Se tensó la relación familiar. La joven excarcelada pidió custodia policial y que le devuelvan a sus hijos

La tía de Sheila Ayala, la niña de 10 años encontrada asesinada el 18 de octubre en la localidad bonaerense de San Miguel, fue liberada ayer a pedido del fiscal de la causa, aunque seguirá siendo investigada, informaron fuentes judiciales.

Se trata de Leonela Abigail Ayala, de 25 años, quien recuperó su libertad de la Alcaidía La Plata 3, ubicada en la localidad de Melchor Romero, donde permanecía detenida desde el hallazgo del cadáver de su sobrina y ahijada.

El fiscal de Malvinas Argentinas Gustavo Carracedo entendió que no existen méritos suficientes como para mantener detenida a Ayala, por lo que solicitó su "inmediata libertad", la cual fue concedida por el juez de Garantías 3 de San Martín, Mariano Grammatico Mazzari.

En tanto, el fiscal solicitó necesario mantener preso al marido de Ayala, Fabián Esequiel González Rojas, de 24 años, a quien considera el autor del “homicidio agravado por alevosía y femicidio” de Sheila.

La decisión de Carracedo fue adoptada luego de que el jueves pasado Leonela Ayala volvió a declarar en la causa y complicó la situación de su pareja, de quien dijo que "le tenía miedo" y que lo cree "capaz de haberla matado" a su ahijada.

Además, declaró que cuando supuestamente se produjo el crimen de la niña, ella no estaba en su casa sino que había ido a visitar a su hermano, con quien almorzó y recién regresó a su casa pasadas las 18.

"Yo no sabía nada de esto, yo también sufrí violencia de chiquita, a mí me violaron. Me da bronca lo que está pasando porque por culpa de él (por su pareja), me sacaron a mis hijos. Si fue él, se tiene que hacer cargo", dijo ante el fiscal.

Luego, agregó que "sería incapaz de hacerle daño" a Sheila y que la quería "como a una hija".

"Tampoco voy a encubrir una cosa así, eso no se encubre. Estoy pagando por algo que no hice, tendría que estar con mis hijos en mi casa. Lo juro por mis hijos, yo la busqué toda la semana, no puedo creer lo que pasó", afirmó en su última indagatoria.

Por su parte, Yanina, madre de la niña, señaló que ella "no puede quedar libre porque es "cómplice" del crimen de su hija.

"Mi abogado está haciendo lo posible para que pueda quedar detenida porque ella es cómplice, estoy sufriendo, es un dolor más", aseguró la mujer, quien añadió: "Quiero que se haga Justicia por Sheila y quiero que aparezca el padre, él tiene culpa porque a la hermana la cubrió, se fue y no dio explicación, toda la familia por parte del padre es culpable".

Se supo que Leonela pidió custodia policial ante la tensa situación familiar.

Sheila desapareció el 14 de octubre último alrededor de las 12 del mediodía, cuando fue vista por última vez jugando con amigos en el predio del barrio Trujui, de San Miguel, donde vivía con su padre.

Tras cuatro días de búsqueda y acusaciones cruzadas entre los padres por quién podía tener responsabilidad en la desaparición, la policía bonaerense halló el cadáver de la niña dentro de una bolsa, en un sector donde los vecinos arrojaban basura, entre dos paredones.

El sitio es lindante a la construcción donde vivían Leonela Ayala y González Rojas, en un segundo piso, desde cuyo balcón, a seis metros de altura, se cree que fue arrojada la víctima.

La autopsia confirmó que la causa de muerte fue un estrangulamiento a lazo con un elemento que dejó un surco de ahorcadura de tres centímetros de ancho, que podría ser compatible con una sábana infantil hallada en la bolsa del cadáver.

La niña también presentaba fracturas postmortem en algunas de sus costillas, que de acuerdo a las estimaciones, podrían haberse producido en la maniobra de descarte.

Si bien en la autopsia no se detectaron lesiones típicas de un abuso, el fiscal espera el resultado de estudios de ADN y otros peritajes para intentar probar si Sheila fue asesinada durante un ataque sexual no consumado, tal como cree a partir de haber hallado el cadáver desnudo dentro de una bolsa.