miércoles 16 de octubre de 2019

Licencia presidencial

La letra chica y las disputas políticas en torno al pedido de licencia de Manuel Mosca en Diputados

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04 de mayo de 2019 · 08:20 hs.

Dada a conocer públicamente la decisión del presidente de la Cámara de Diputados Manuel Mosca, de pedir licencia a su banca y desafuero por el término de 60 días, para ponerse a disposición de la Justicia en relación a denuncias cruzadas sobre su accionar, resta saberse aun cuáles serán los términos formales del pedido y cuál será la postura del colectivo.

Como se sabe, tanto la licencia como el desafuero del diputado y presidente de la Cámara Manuel Mosca deben ser considerados formalmente por el Cuerpo mismo, es decir, por el resto de los integrantes de la Cámara -91 diputados-, en votación formal y dar consentimiento a lo solicitado o no.

En concreto, el actual presidente del Cuerpo convocó a sesionar el próximo 9 de mayo y en esa sesión, se supone, se presentará la solicitud que trascendió públicamente respecto de la licencia del diputado y su desafuero.

En efecto, las licencias que el Cuerpo acuerde a sus miembros se acordarán o renovarán por tiempo determinado y se calificarán y concederán de diferentes formas, pero a solicitud del interesado, estipulando en motivo y si es con goce de dieta. Por el momento no se conocen los términos de la presentación del interesado, y no es un dato menor.

Las licencias, marca el reglamento, podrán ser “ordinarias o circunstanciales”, cuando se concedan por hasta treinta días, por mayoría de votos de los miembros presentes; o “extraordinarias o especiales”, que se concederán por hasta seis meses, por mayoría de votos de la totalidad de los miembros que componen la Cámara.

Hay dos datos relevantes sobre las licencias especiales: uno, dan lugar a que se incorpore temporalmente al Cuerpo el diputado siguiente de la lista a la que pertenecía aquél que ha hecho uso de la licencia. Dos: caducan con la presencia del interesado en el recinto y se revocan mediante el voto de dos tercios de los miembros presentes.

Aquí el reglamento se refiere al “recinto” porque la licencia es a la banca, pero en el caso de la presidencia, que es un cargo, es la presencia en “la casa”, lo que equivale que la sola presencia del presidente en uso de licencia en el edificio haría “caducar” la hipotética licencia solicitada, a los efectos de actos administrativos de cualquier índole.

Trascendió que Mosca pediría una licencia por sesenta días, lo que significa que estaría hablando de una licencia especial o extraordinaria, que son las que pueden ser hasta 6 meses y más de treinta días.

El reglamento interno de la Cámara de Diputados estipula que el presidente, vicepresidente, vicepresidente primero, vicepresidente segundo y vicepresidente tercero ejercerán sus funciones por el término de dos años computados a partir del 10 de diciembre del año de su designación, pudiendo ser reelectos.

Se detalla también que los vicepresidentes tendrán como atribución sustituir por su orden al presidente cuando este se halle impedido o ausente. En caso de ausencia total de la mesa directiva, la Presidencia será desempeñada por los presidentes de comisiones en el orden establecido en el reglamento (Asuntos Constitucionales y Justicia, Presupuesto e Impuestos, etc.).

Es decir, que ante la licencia de Mosca su lugar en la mesa directiva lo ocuparía la vicepresidente, Marisol Merquel. Se entiende, además, que, “por orden”, el Vicepresidente I ocupa el lugar del Vicepresidente, es decir Carlos Moreno, que es Vicepresidente I, pasaría a ocupar la Vicepresidencia “a secas”, que ocupa actualmente Merquel.

Resulta oportuno resaltar esta situación pues el vicepresidente “a secas” deberá “visar los actos administrativos del presidente”. Es la denominada “doble firma” que rige en la Cámara de Diputados bonaerenses.

 Aquí es donde aparecen varias especulaciones políticas al mismo tiempo respecto a la licencia de Mosca, pues el peronismo en su versión dialoguista -el PJ Unidad y Renovación que tiene 7 diputados en el Cuerpo- pasaría a tener la presidencia, mientras que el peronismo cristinista o K, es decir Unidad Ciudadana-FpV-PJ, que representa Carlos Moreno, se quedaría con la conducción del cuerpo colegiado. Ambos bloques suman 29 diputados en un cuerpo de 92, menos de la tercera parte del total.

Por ello, muchos legisladores, evalúan la posibilidad de nombrar un reemplazante de Mosca que no sea los que reglamentariamente corresponde, a través de una modificación del reglamento que remanda el voto de la mayoría absoluta de los miembros integrantes de la Cámara.

Además, está establecido que ninguna disposición del reglamento podrá “ser alterada ni derogada por resolución sobre tablas”, sino únicamente por medio de “un proyecto en forma”, que seguirá la misma tramitación que cualquier otro, “salvo lo dispuesto en el inciso 11) del artículo 129”.

El artículo 129 establece que “moción de orden es toda proposición que tenga alguno de los siguientes objetos, entre otros, el que se establece en el inciso 11: “Que para la consideración de un asunto de urgencia o especial, la Cámara se aparte de las prescripciones del reglamento”. La moción de orden estipulada en el inciso 11 del art. 129 demanda los dos tercios de votos de los diputados presentes.

La conclusión es que la licencia de Mosca podría generar un inconveniente político y por lo cual se puede llegar a estimar, no sin discusión alguna, a través de cualquiera de estos dos caminos, oportuno designar un reemplazante que no sea el estipulado por el reglamento.

Pero al mismo tiempo, entre las atribuciones que tiene el presidente está la de “nombrar y remover todo el personal de la Cámara, con excepción de los secretarios, prosecretarios y funcionario de la auditoria interna”.

En principio, esta situación de no poder remover a los secretarios y la condición de la que licencia caduca con la sola presencia del legislador en la casa, en este caso, condicionarían bastante a las “autoridades transitorias”.   

Por lo que muchos entienden que, con un mínimo de acuerdo político, “tranquilamente” Mosca podría pasar los dos meses de licencia de su banca y de su cargo para ponerse a disposición de la justicia, sin mayores sobresaltos.

Queda por resolver la cuestión política respecto de la acción del diputado oficialista. En concreto, si es conveniente que ante la extorsión por una supuesta denuncia de acoso sexual contra su persona, pida una licencia en el cargo. Se entiende que luego este accionar, en similares circunstancias, puede ser reclamado a otros funcionarios o dirigentes sean diputados o intendentes, secretarios o ministros, etc.

Hay otra gran polémica que entra a tallar en la discusión, y tiene que ver con los fueros parlamentarios y qué hacer con ellos en estos tiempos. Tiene que ver, por un lado, respecto de si es necesario que un juez solicite el desafuero para otorgarlo. La otra surge de unir los términos “fueros” y “extorsión” ya que se considera que los fueros existen para que los legisladores no puedan ser extorsionados.

Incluso están aquellos diputados que creen que, si el presidente de la Cámara ha sido extorsionado, es una extorsión que se extiende a todo el cuerpo legislativo bonaerense, y que no se trata de una cuestión personal.

Por ello, están quienes consideran que no hay nada definido respecto de la sesión del 9 de mayo, incluso están aquellos que creen que no habrá sesión. 

 

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