Política y Economía
ENTREVISTA

Matías Kulfas proyectó una recuperación total de la economía

El ministro Matías Kulfas dialogó con INFOCIELO sobre el plan "Te Sumo" y los puntos más importantes de la economía, el empleo y la producción en Argentina.

El ministro de Desarrollo Productivo e integrante del gabinete Económico nacional, Matías Kulfas, explicó en INFOCIELO el flamante programa de inserción laboral del sector juvenil, "Te Sumo", y expresó que "la forma de sacar a la Argentina de la pobreza es con más producción y más trabajo".

Además, Kulfas describió la dinámica de la actividad industrial, habló sobre la brecha cambiaria y la escasez de dólares, se refirió a la posibilidad de un escenario de tercera ola de coronavirus en el país debido a la variante Delta, y manifestó que lo que ven "para la última etapa del año es una recuperación de toda la economía en su conjunto".

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¿Qué impacto va a tener el programa Te Sumo sobre el alto desempleo entre los jóvenes?

–Justamente, el programa Te Sumo fue pensado para atender un problema importante que tiene el mercado laboral argentino, no ahora sino hace un tiempo, que es el alto desempleo juvenil: la mitad de la población desocupada argentina, son jóvenes; y dentro de ese problema, todavía es más fuerte entre las mujeres que en los varones. Así que por eso pensamos un programa que atendiera específicamente a la población joven, y con más fuerza a las mujeres jóvenes.

Entonces, este programa tiene tres grandes componentes de beneficios: el primero es una fase de entrenamiento laboral, donde el Estado paga una beca de $15 mil para que hagan su formación directamente en una PYME; es decir que van directo a una PYME y se forman en el puesto de trabajo. Una vez que finaliza esa fase de entrenamiento, que tiene un plazo máximo de 6 meses, la persona ya entra a trabajar en la PYME con un contrato de trabajo, o sea que está en blanco. En ese contexto, el aporte del gobierno es la cobertura del pago del salario, se cubre entre un 53% y un 70% del salario total del convenio. Estos valores son porque el aporte del Estado es mayor si se trata de una mujer o diversidad, justamente para atender esta asimetría que veíamos en el mercado laboral argentino.

Y, por último, este beneficio que dura un año, también tiene como complemento un año de reducción de aportes y contribuciones a la seguridad social. Es decir, se reducen en un 90% si el puesto de trabajo es ocupado por un varón, y en 95% si es ocupado por una mujer o géneros disidentes.

–¿Tienen una estimación del impacto que puede tener el programa sobre ese 50% de desempleo juvenil?

Estamos proponiéndonos, en esta primera etapa, un ingreso de unos 50 mil puestos de trabajo de chicos y chicas jóvenes que tengan su primer experiencia en un empleo formal.

–En cuanto a la industria, que obviamente está ligada al empleo, se vio que en abril y mayo cayó su actividad para recuperarse un poco en junio, ¿entiende que fue solo como consecuencia de la segunda ola de coronavirus esa dinámica?

–Sí, sin duda. Lo que pasó en abril y, sobre todo en mayo, es que pegó fuerte la segunda ola. Esto significó que hubo plantas industriales que no pudieron juntar buena parte de su personal para cumplir los turnos de producción, por la cantidad de contagios que se multiplicaron en ese periodo. Hubo también faltantes de insumos claves como el oxígeno. Todo el oxígeno lo direccionamos para las salas de terapia por la gran cantidad de casos; lo cual, hizo que muchas industrias no pudieran funcionar por ese faltante, como la producción de acero, por ejemplo. Entonces, esto tuvo impacto sobre todo en el mes de mayo, ya en junio notamos una recuperación muy fuerte de la producción industrial y, también, vemos lo mismo en julio. Con lo cual, lo que hubo en realidad no fue una caída, sino que se detuvo de manera circunstancial el crecimiento que se venía registrando, por efecto de la segunda ola.

–Si bien hay una gran avance del plan de vacunación, aún hay solo un 20% de las personas con dos dosis. En perspectiva de una posible tercera ola de coronavirus ligada a la variante Delta, ¿proyectan instrumentos para enfrentar ese escenario?

–Nuestra visión es que se ha multiplicado la vacunación, que la misma sirve y es muy efectiva: están a las pruebas los datos de la realidad que muestran que se están reduciendo fuertemente los casos y la mortalidad. En definitiva, la población que se vacuna es una población que tiene un riesgo muchísimo más bajo de enfermarse y, cuando se enferma, muchísimo menos riesgo de tener una complicación de la enfermedad. Así que nuestra perspectiva es que estamos saliendo de la segunda ola, que la vacunación avanza en escala, y hay una señal muy clara de finalización de la pandemia en Argentina.

Así que toda esta recuperación de una economía que funciona a dos velocidades, que tiene sectores que están creciendo muy bien como la industria, la construcción, la economía del conocimiento, la agroindustria y la energía, va a ser acompañada por los sectores que están golpeados: turismo, gastronomía y la actividad cultural. Lo que vemos para la última etapa del año es una recuperación de toda la economía en su conjunto.

–Le insisto sobre este punto porque si bien la Argentina se encuentra bien preparada en términos sanitarios para afrontar la posible circulación de la variante Delta, siendo que ya circula en países vecinos, la experiencia indica que otros países debieron dar marcha atrás con restricciones frente a que, con la cepa Delta y la población vacunada, no se producen hospitalizaciones pero sí afectaría a lo que es la actividad productiva. ¿Se tiene en cuenta eso o se espera a que ocurra el escenario?

–Nosotros estamos trabajando con la expectativa del buen funcionamiento de la vacunación y de que, en caso hipotético de que eso llegara a ocurrir, tenemos un grado de inmunización que va a permitir reducir esos riesgos, que el aumento de los casos no signifique ninguna situación problemática que afecte a la actividad productiva. Por lo menos, no de manera generalizada, como ocurrió en muchos momentos sobre todo de la primera ola por las medidas restrictivas, y en la segunda, más acotado pero que también tuvo impacto.

–Hace tiempo que se habla de las tensiones en la coalición gobernante entre sectores con una mirada más fiscalista y quienes ven la necesidad de impulsar la demanda interna. ¿Usted dónde se para en ese debate? Y habiendo sobre cumplido la meta de reducción del déficit fiscal en el primer semestre, ¿es momento de destinar más recursos para la recuperación económica y fomentar la demanda interna?

–Yo no creo que haya ninguna discusión respecto a fiscalismo o no fiscalismo. Todos pensamos que el tema fiscal es relevante, aunque obviamente hay que destinar recursos para la reactivación y para atender la pandemia. En el primer semestre del año, lo que se verificó fue un aumento del gasto. Uno revisa las cuentas fiscales y, descontando el gasto Covid que tiene su estacionalidad, el gasto en términos reales aumentó por encima de la inflación. Fue importante el esfuerzo fiscal que hizo la Argentina. También hubo una reducción del déficit fiscal, justamente, por aumento de recaudación; lo cual, es señal de la economía un poco más sana, que está teniendo más activada económica.

Por su puesto, vamos a seguir trabajando con instrumentos de reactivación, con obra pública; somos un gobierno que se piensa con un modelo central en la producción y el trabajo. Entonces, la clave es la generación de trabajo, de empleo, de poder aumentar la producción. Estamos activando muy fuerte la industria, hemos recuperado la política industrial en Argentina, y esto es lo único que explica porque, a pesar de la pandemia, la industria Argentina hoy produce más que en 2019, un año en el que no había pandemia.

Y, al mismo tiempo, venimos de 11 meses consecutivos creando empleo en el sector industrial, se crearon 45 mil empleos desde el mes de agosto en la industria. Es un sector que ha recuperado la dinámica. Y contrasta tremendamente con el gobierno anterior de Mauricio Macri: de 48 meses que gobernó, en 46 de esos meses hubo caída y destrucción del empleo industrial.

Entonces, claramente hay de nuevo un modelo centrado en la producción y el trabajo, y esto es lo que nos saca adelante. Los planes sociales son, obviamente, herramientas para atender la emergencia, pero nuestro modelo es crear empleo y por eso el plan Te Sumo apunta a esto, a poder incorporar a diferentes sectores de la sociedad al mundo del trabajo.

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–Si bien usted dice que no hay debate en torno a cómo se lleva a cabo esa recuperación económica...

–Debate sí hay, lo que digo es que no es que hay posiciones de un sector que es fiscalista y no le importa la reactivación, y otro que se desentiende de lo fiscal. Estaba refiriéndome a los términos en que se da esa discusión.

–Igual, quería citarle al director del Banco Nación, Claudio Lozano, que ayer se refirió a ese debate en una entrevista con ElDiarioar, y expresó que "la idea de que el trabajo te saca de la pobreza está completamente rota en Argentina". ¿Qué piensa al respecto?

–No, eso yo no lo comparto. Con todo respeto con Claudio, que es un amigo y una persona sumamente importante e inteligente en nuestra fuerza política. Pero yo creo que está claro que en Argentina hoy estamos en un momento muy difícil, nos tocó la crisis que dejó Mauricio Macri 2018-2019, años muy duros, y eso sumado la pandemia. Así que eso es lo que estamos viviendo hoy.

Esto no significa que no vamos a revertir la situación. Hemos vivido en Argentina muchísimos periodos muy positivos de creación de empleo, recordemos por ejemplo entre 2003 y 2011, se crearon 2 millones de puestos de trabajo y permanentemente saliendo gente de la pobreza.

Entonces, no tengo ninguna duda: la forma de sacar a la gente de la pobreza es a través del trabajo y, por su puesto, en el medio hay que trabajar en las políticas sociales que operen sobre la emergencia. Hay mucha gente que no puede esperar a conseguir el trabajo, pero yo no tengo ninguna duda; nuestro modelo es producción y trabajo, desarrollo productivo, reactivar la industria, reactivar la economía del conocimiento que va muy bien y genera muchísimo empleo. Estamos con un plan de capacitación que se llama Argentina Programa, porque es una actividad en Argentina donde prácticamente hay pleno empleo. Hoy hay 9 mil búsquedas activas; hay muchísimos chicos que, si los logramos capacitar, van a conseguir ese puesto de trabajo. La forma de sacar a la Argentina de la pobreza es con más producción y más trabajo.

–Por último, le consulto por la brecha cambiaria y si van a estar los dólares que el país necesita para producir e invertir en el segundo semestre.

–Los dólares están, estamos trabajando en programas de política industrial que apuntan a sustituir importaciones de manera virtuosa, produciendo más en el país, y lo hemos logrado por ejemplo con el sector automotriz. En el año 2017, el sector generó un déficit de divisas de 8.100 millones de dólares, un motón de dólares que se fueron por ese sector. Este año estamos apuntando a ponerlo por debajo de los 2 mil millones de dólares ese déficit, y vamos a apuntar a déficit cero de divisas en 2023.

¿Esto cómo se hace? Un sector que exporta más y que integra más partes y piezas en el país. Y todo esto lo estamos haciendo, están los doláres para incorporar la tecnología, importar bienes de capital, importar insumos, y lo que se ve es esto: cada vez importamos menos bienes finales y, en todo caso, importamos más tecnología para producir más en el país.

Y respecto a la brecha, está claro que tenemos una situación de escasez de dólares; es una realidad desde abril de 2018, desde esa fenomenal salida de capitales allá por la segunda mitad del gobierno de Mauricio Macri. Y, bueno, estamos trabajando en condiciones macro para revertirlo. En el medio hay algunas tensiones que suelen pasar en todos los años electorales, que hay sectores que van y quieren comprar dólares. El Banco Central y el ministerio de Economía están en control de la situación e, insisto, los dólares para producir están y van a seguir estando.

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