Política y Economía
ENTREVISTA A HORACIO ROVELLI

El ajuste de Martín Guzmán, en la visión de Horacio Rovelli

El ex director de finanzas públicas nacional, Horacio Rovelli, describió la gestión de Martín Guzmán, su política fiscal y la negociación de la deuda externa.

Tras la derrota en las elecciones PASO, el Frente de Todos vive momentos vertiginosos para ver cómo relanzar al gobierno de cara a las definitivas de noviembre, y se espera el anuncio por parte del presidente Alberto Fernández de nuevas medidas económicas, con o sin el ministro de Economía Martín Guzmán, en la expectativa además de un cambio de gabinete.

Las tensiones en la coalición de gobierno refieren principalmente al rumbo de la política económica llevada adelante por el ministro Martín Guzmán, las cuales quedaron explicitadas en la carta de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien puso la mira en el ajuste fiscal y la subejecución del presupuesto.

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En ese contexto, INFOCIELO dialogó con el ex director Nacional de Programación Económica del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas de la Nación durante el gobierno de Cristina Kirchner, Horacio Rovelli, quien caracterizó a la administración del titular del Palacio de Hacienda.

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–¿Qué opinión tiene de Martín Guzmán? ¿Cómo fue la política fiscal que llevó a cabo?

–Martín Guzmán es un técnico, sería un buen secretario de Finanzas pero nunca un ministro de Economía. No maneja la parte macroeconómica, la parte de sensibilidad social que significa ser un ministro. Él solamente maneja los números que se le deben presentar ante los acreedores externos, como todo secretario de Finanzas. Vos tenés deuda y tenes que presentar una carpeta para obtener crédito. Eso es lo que muestra Martín Guzman y a lo que se dedicó hacer siempre. Pero en términos económicos, ni siquiera se preocupó en saber si un trabajador, un jubilado podía vivir con el salario que perciben, o con la jubilación o la pensión que perciben. No forma parte de su área, ni de su mundo.

En el tema del ajuste fiscal fue un brutal ajuste. Yo hace 37 años que miro presupuestos, y nunca vi un presupuesto como el de 2020 donde un tercio sea déficit. Porque por la pandemia, acordate que tuvieron que hacerse hospitales de cero, se tuvieron que reequipar hospitales, hacer hospitales de campaña, comprar camas, pulmotores, vacunas; todo eso significó un gasto enorme y no hubo forma de financiamiento. Las fuentes de financiamiento no fueron suficientes y se incurrió en un déficit de un tercio del gasto público. Para que tengamos idea, para este año 2021 el gasto público va a ser de más o menos un 24% del PBI. Un 8,5% del PBI fue déficit el año pasado. Nunca vi un déficit fiscal como ese en 37 años que veo presupuestos.

¿Qué hizo para el 2021? Hizo un brutal ajuste. Lo había empezado hacer a fines del año pasado cuando suspendió la cuarta cuota del IFE, que son 10 mil pesos para personas que lo único que pueden hacer con eso es poder pagarle alguna parte de la deuda al carnicero para poder seguir fiándole carne.

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Hizo una reducción de los aportes de las jubilaciones y pensiones; aumentaron mucho menos de lo que aumentaron los precios, y sobre todo el precio de los alimentos, con lo cual se le tornó la vida más difícil a la gran mayoría de jubilados y pensionados. De los 7 millones de jubilados y pensionados, el 60% cobra la mínima o cerca de la mínima.

Y después tenemos un mundo de trabajadores, según el ministerio de Trabajo, que son 11.726.000 de trabajadores registrados. 2,5 millones de esos trabajadores cobran salarios por debajo de la canasta básica total; o sea, trabajan y son pobres; en el mes de septiembre cobran menos de 70 mil pesos. Esto es inadmisible. En un marco donde tenés 42% de pobreza.

Entonces, Guzmán nunca se molestó, nunca pasó por su cabeza, ni por su sensibilidad que había que tomar alguna medida para que estas personas puedan vivir de mejor forma, que se acerca a lo más parecido a la dignidad. Ese es el ajuste que hizo, donde más duele.

Y, por último, en la obra pública. Él había prometido que el año este iba a ser el de la obra pública, que la iba a duplicar; recién empezó a mover la partida de mayo, porque estaba frenada. Después, aceptó la devaluación del tipo de cambio; sabe que en Argentina hay una relación inversamente proporcional entre el salario y el tipo de cambio. Si el dólar sube, el salario se cae. Porque consumimos el mismo bien que exportamos. No subís las retenciones, no le pones cupo, devaluas... era obvio que el precio de la carne iba a subir. En el gobierno de Alberto Fernández el precio que más subió fue el kilo de asado. Subió más de un 100%, 40% por encima de lo que subió el dólar, 40% por encima de lo que subieron los precios. El dólar oficial del Banco Nación pasó de $62,25 el 10 de diciembre de 2019, al día de hoy está $103,62. Devaluó un 67%, pero el asado subió 110%.

Es obvio de que se trata de un secretario de Finanzas que lo pusieron a trabajar de ministro de Economía, pero nunca lo hizo.

–Se le critica al ministro Guzmán que además sobre cumplió su propia meta fiscal en lo que va del año, ¿a qué se debe?

Él había propuesto un déficit total de 4,5% y el déficit primario fue del 0,5% y el total de 3,5% del PBI en el primer semestre. Bajó 1% del PBI que es mucha plata. Por qué razón, porque quería quedar bien con los acreedores. Les dice a los acreedores, mirá no me tenés que financiar tanto, yo voy a ajustar fiscalmente; te cambió los intereses que te debo por una deuda, y encima solo aumento un 0,5% el gasto. Eso fue lo que hizo, le aumentó solo un 0,5% del gasto primario, pero financió los intereses de la deuda con otra deuda. Esto es lo que viene haciendo.

–¿Por qué se prolonga la negociación con el FMI?

Porque el FMI pretende que el Estado argentino, que no vio un dólar, porque no es que no se compró una casa, no se compró un ladrillo, y le debemos 45.400 millones de dólares, el pueblo argentino no vio ni un solo dólar, se lo fugó una minoría, y el Fondo te va a dar 10 años de plazo y 4 años de gracia para pagar el capital. No es que no quiso, no pudo reconocerte la deuda porque ya perdieron las elecciones. Le estás reconociendo una deuda que ni siquiera cumplió el proceso constitucional. Y la deuda con el FMI, el Congreso ni la vio. Ni siquiera armaron un expediente previo en el Banco Central. Ni siquiera tomaron las mínimas medidas de protocolo que exige tomar deuda.

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Larry Fink, el CEO de BlackRock, el fondo que tiene alrededor de 2 mil millones de dólares de deuda argentina.

Larry Fink, el CEO de BlackRock, el fondo que tiene alrededor de 2 mil millones de dólares de deuda argentina.

–Desde la oposición se le ha criticado a Martín Guzmán por haber arreglado primero con los acreedores privados que con el FMI.

Detrás del FMI están los acreedores privados. Los acreedores privados no es plata de ellos. ¿Cuál es el problema de BlackRock? Que la plata no es de él. Entonces, él no quería quedar en default con Argentina, sabía que le iban a aceptar todas las reglas que iba a imponer. Detrás del FMI está EEUU, Canadá, Alemania, Gran Bretaña, los grandes capitales o países. Los mismos tipos que administran el Club de París son los que administran el FMI. No es casualidad que cuando Alberto Fernández lo acompañó a Martín Guzmán, al lado del secretario de Hacienda de Francia, que es el director general del Club de París, estaba el CEO de la cerealera Dreyfus y uno de los socios de la empresa Hidrovía SA, que tiene el dragado del río Paraná. ¿Qué hacen esos dos empresarios ahí? La práctica concreta es que detrás del FMI está Blackrock, que no quería defaultear con Argentina porque sino los títulos le iban a dar menos; los títulos cayeron, pero le iban a dar menos aún. Compraron títulos a un promedio de 53 dólares y ese título hoy está a 47 dólares en promedio. Perder plata, perdió, pero hubiera perdido mucho más.

Y ahora con el FMI le quieren asegurar que la plata que se fugó. ¿Quién fugó? Si te digo que los dos principales fugadores de la Argentina en la época de Macri fueron Pampa Energía y el otro Telefónica de España, que acá es Telefónica Argentina, los dos dueños de BlackRock. Telefónica Argentina compró en los 4 años de Macri 1.202 millones de dólares, y no declaró ganancias ni siquiera por la mitad de esa suma. ¿De dónde sacó la plata? La AFIP en vez de estar durmiendo la siesta, tenía que haber llamado al representante de Telefónica y decirle `señores de dónde sacaron la plata si no pagaron ganancias ni declararon por esto´. Ahí hay evasión fiscal. Por qué no lo hacen, porque el principal dueño de Telefónica España es BlackRock. Porque no lo hace con Pampa Energía es porque (Marcelo) Mindlin es quien pone la cara, pero los principales dueños son Joe Lewis y Blackrock. Entonces, todas las cartas la tienen ellos, a vos te dan un 4 de copa, un ancho falso y un rey, y te hacen cantar falta envido y truco.

–En términos económicos, ¿qué puede hacer el gobierno de acá a noviembre?

Lo primero es que el gobierno en el Banco Central tiene 4 billones de pesos inmovilizados, que son las Leliqs y los pases pasivos. Si fueran en dólares serían casi 40 mil millones de dólares, pero es en pesos. Podría utilizar esos pesos para financiar el programa Potenciar Trabajo, para créditos a PYMEs, para aumentar los salarios de esos 2,5 millones de trabajadores que cobran menos del mínimo. Tenés miles de necesidades y tenes la pata. Es lo mismo que un padre de familia le este dando de comer pan y agua a los hijos, y tenga en una cuenta 4 millones de dólares. Los mismo está pasando acá.

–¿Cree que tiene que hacer un cambio de Gabinete el Presidente?

A Guzmán y a (Miguel Ángel) Pesce hay que echarlos a patadas por incapacidad manifiesta en la función. A todo el directorio del Banco Central. Estamos como estamos por el gobierno.

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