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Un clásico de las fiestas: El amor y el odio a la golosina "Mantecol"

Cada año al acercarse las fiestas se reproduce en familias y en redes, el debate sobre el "Mantecol", una golosina de origen griego que es polémica en Argentina

Lo amás o lo odiás. No hay grises ni términos medios. Así es el "Mantecol", esa extraña golosina llegada de Grecia que pegó desde hace 70 años en Argentina pero que cada diciembre abre y reproduce la polémica acerca de sus virtudes y sus defectos.

Tan así es el fanatismo a favor y en contra de esta marca de golosina que se convierte indefectiblemente en Trending Topic de Twitter y en centro de conversación en las charlas familiares y laborales con personas que mataría (o morirían) por comerse medio kilo de una sentada, y otros que de solo olerlo, prefieren alejarse a 100 metros de donde lo están consumiendo.

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BREVE HISTORIA E INGREDIENTES DEL MANTECOL

Es un antiquísima golosina o dulce griego llamado "halvá" o "chalwás", como se lo conoce en Salónica al norte de Grecia preoarada familiarmente y no como una marca comercial.

Es un postre que se elabora con un 50% de semillas de sésamo tostadas y molidas de nombre tahine y que también se usan para preparaciones saladas como el hummus por ejemplo, a la que se le agrega una mezcla caliente de glucosa y azúcar.

Juan Georgalos era un griego nacido en 1882 en Estambul. Era un hábil comerciante con visión de negocio que se dedicaba a la elaboración de panificados y la compra/venta de cereales.

Su hijo Miguel en 1921 fue expulsado de Estambul por una disposición del gobierno turco, y se fue a vivir con unos parientes que estaban establecidos en Polonia.

Estos parientes se dedicaban a la fabricación del halvá, que vendían localmente, y fue allí donde Miguel Georgalos aprendió los secretos del dulce.

Muchos años más tarde, y con buen tino, vio venir la amenaza que se avecinaba sobre Polonia y antes de la II Guerra Mundial, emigró a la Argentina con la receta y el conocimiento del "halvá".

Aquí armó en 1939 su primera fábrica, en el barrio de Floresta, e introdujo variaciones a la preparación original a fin de adaptarlo al paladar local.

¿Por qué como nombre le puso Mantecol?.

Muy sencillo. Porque lo dio de probar a una señora que le dijo “que parecía manteca”.

EL DEVENIR DE LA MARCA

El nombre registrado "Mantecol" fue vendido en el 2001, no así la fábrica.

Varias empresas argentinas (Terrabusi, Bagley, Stani, Canale, Freddo, Havanna etc) para pagar deudas contraídas en distintas etapas de su trayectoria vendieron algunas de sus marcas por esos años.

LA PANDILLA MANTECOL PUBLICIDAD DE GARCÍA FERRÉ

En el caso de Mantecol ésta marca fue adquirida por la inglesa Cadbury Schweppes por medio de una "compra apalancada" (por poco dinero en mano, considerando la ganancia segura como parte de pago).

Hasta entonces la principal fábrica estaba en la ciudad cordobesa de Río Segundo, luego fue trasladada a la localidad bonaerense de Victoria; esta fábrica ha variado algo la receta añadiendo jarabe de glucosa, aceite vegetal hidrogenado, clara de huevo y vainilla.

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La marca de la golosina Mantecol produce fans y

La marca de la golosina Mantecol produce fans y "haters"

En 2008, al terminar el período de "no competencia" establecido por contrato, Georgalos recomenzó la fabricación de la receta original bajo la marca Nucrem.

Publicidad Mantecol: caminaba ella tan lindo (Argentina 1980s)
https://twitter.com/GraciasVirrey0/status/1466190674626240513

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