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¿Final abierto?

A lo Mauricio Macri: el presidente del Barcelona quiere exponer a Messi

Según medios españoles Josep María Bartomeu estaría dispuesto a renunciar a su cargo si es que Messi asegura públicamente que el problema es su permanencia en el cargo. El caso testigo en Argentina tuvo como protagonista a Mauricio Macri y la historia no termino bien…

La novela en Barcelona parece no tener fin y ni siquiera han pasado tres días del burofax que Lionel Messi le envió a la dirigencia pidiendo la salida del club culé. A la cantidad de equipos que se han enlistado para buscar su contratación, las especulaciones sobre su contrato y los gestos de apoyo e incondicionalidad que se van generando alrededor del mundo ahora se suma un probable nuevo capítulo.

Según cuenta Mundo Deportivo, el medio barcelonista por excelencia, el presidente del club, Josep Maria Bartomeu, estaría dispuesto a renunciar a su cargo al frente del FC Barcelona si con ello pudiera asegurar la continuidad en el club de Leo Messi. Una movida que buscaría cambiarlo de foco y transformarlo de “malvado” a mártir.

Es por eso que la movida no sería sencilla para Messi ya que la estrategia consiste en que el capitán asuma públicamente que el incoveniente en su continuidad se debe a la permanencia de Bartomeu en el cargo. Pese a todo, el presidente y el resto de la junta directiva y cúpula ejecutiva/deportiva se mantienen dispuestos a no dejar marchar a Leo y esperan  que el flamante entrenador, Ronald Koeman, lo considere intransferible y fundamental para su proyecto, así como a su contrato en vigor hasta 2021 con una cláusula de rescisión de 700 millones de euros.

 

 

El particular escenario no hace más que remitir la memoria futbolera  argentina al 23 de septiembre de 2001 cuando Mauricio Macri, entonces presidente de Boca, irrumpió la conferencia de prensa que estaba dando Carlos Bianchi donde anunciaba que no renovaría su contrato con el club.

La situación pasó de la cordialidad a la sorpresa en segundos y al papelón histórico en poco más de dos minutos que duró la postura caprichosa de Macri. Bianchi, que había llevado a Boca a lo más alto del mundo, daba su última conferencia cuando se dio un diálogo inesperado que derivó en un desplante que recorrió el mundo.

 

 

Bianchi -Qué hacés Mauricio , saludó el DT con un apretón de manos-.

Macri -Disculpas, qué tal. Debido a los acontecimientos que hemos tenido desde el viernes último quiero aclarar algunas cosas. Creo que Bianchi es lo mejor para Boca, pero si vos Carlos querés tirar la toalla y pensás que no vale la pena volver a remar para el futuro es tu decisión. Estoy acá para hacer lo mismo que cuando fui a buscarte a España.

CB -Lo escucho, está bien.

MM -Vos tenés que darnos una respuesta -dijo alterado-, porque los hinchas de Boca debemos tener clara la situación y no que haya malos entendidos que nos llevaron a esta situación penosa, donde hubo insultos para los dirigentes y entre los hinchas por defender a unos y a otros.

CB -Dije que no voy hablar de esto .Anuncié que no iba a renovar mi contrato, no a renunciar. No tengo por qué dar las causas. No hagamos circo como esos programas que pasan a las cuatro de la tarde. A los 52 años no estoy para eso.

MM -Pero lo mejor es que lo aclares. Si es un problema personal o con los dirigentes. Si hay algo que Boca pueda hacer para que te quedes, lo haremos. Pero tenés que contestarnos.

CB -Ya dije lo que tenía que decir. Chau, buenas noches...

 

 

Cansado de la situación novelesca, Bianchi dijo basta, se levantó de su silla y dejó a Macri (que lo mantuvo sostenido del brazo durante varios segundos) con la palabra en la boca. Fastidiado, cómo cuando quiso boicotear al fútbol argentino en Fútbol de Primera, termino mostrando su peor perfil: "Yo soñaba terminar mi mandato con él. Me parece que lo que hace es un disparate. Me duele que haga esto, porque lo sacamos del ostracismo hace tres años y medio y ahora nos abandona".

Las situaciones parecen tener varios puntos en común: Un presidente millonario expuesto, un ídolo del club sin ganas de continuar y una maniobra estratégica en contexto desesperado para cambiar la fichas de lugar y que el victimario aparezca como víctima. ¿Aceptará Messi exponerse a la jugada de Bartomeu o este tendrá un as bajo la manga para manchar a la Pulga?

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