Política y Economía
Nueva configuración

Rupturas, pases y acuerdos: el cierre de listas le complicó la Legislatura a Vidal

Si bien el recambio legislativo se dará el diciembre, quedan seis medes donde el Parlamento bonaerense tendrá en lo informal una distinta configuración, producto de la confección de listas y los acuerdos electorales.

Por ahora, la gobernadora, María Eugenia Vidal cuenta con un bloque de 29 legisladores en el Senado bonaerense (que posee  quórum propio y está a dos escaños de los dos tercios) y en Diputados tiene un bloque de 44 legisladores, a solo tres de la mayoría simple. Por ahora, dado que los acuerdos, rupturas y fugas hacen la actual conformación de la Legislatura sea distinta y hasta desfavorable para el vidalismo.

En primer lugar, el Frente de Todos que ahora aglutina el peronismo, kirchnerismo y massismo, tiene las puertas más que abiertas para conforman bloques únicos  en ambas Cámaras, que puedan generar el camino para debatir distintas leyes y salir de la quietud que Juntos por el Cambio pretende para el parlamento provincial. La cuenta es sencilla, los bloques de Unidad Ciudadana, PJ-Unidad y Renovación, Frente Renovador y Frente Amplio justicialista suman 46 diputados de los 92 que son en total. Dos más que Juntos por el Cambio.

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Pero dato no menor, el oficialismo dejó varios heridos con el cierre de listas y también sufrió fugas, que afectan sus números. El más resonante es la ruptura de Vidal con Emilio Monzó. El titular de la Cámara de Diputados de la Nación no pudo que ninguno de sus cinco legisladores pueda buscar la renovación. “Nos echaron”, le dijo a su tropa tras el tenso encuentro con la Gobernadora. Pero este quiebre puede tener su correlato en la Legislatura, dado que el monzoismo tiene dos diputados con mandato hasta diciembre de este año: Marcelo Daletto y Oscar Sánchez. Dato no menor, Guillermo Bardón, quien ingresó a la Cámara en 2017, también pertenece al núcleo de Monzó ¿Cómo actuará un espacio que se siente echado del oficialismo?

Hay dos casos particulares que también habrá que ver cómo actúan en la Cámara Baja. Se trata del ex lilito Guillermo Castello, quien a última hora corrió a los brazos de José Luis Espert y se convirtió en el candidato a Gobernador por el Frente Despertar. El polémico marplatense se fue dejando un tendel de críticas hacia el oficialismo. Algunas fuentes no descartan la conformación de un monobloque.

El otro caso es el de Fernando Pérez, quien desde hace semanas se muestra militando para Roberto Lavagna y Consenso Federal. De hecho, fue anotado como precandidato a intendente de Quilmes por ese espacio. Si la lógica prima, Pérez podría armar un bloque junto al diputado, Fabio Britos, que cerró con Consenso Federal para encabezar la lista legislativa de la Cuarta Sección. En lo hipotético, del bloque de 44 fieles, ahora hay al menos cuatro que están en otra sintonía.

En la Cámara Alta, el vidalismo tiene más fortaleza con sus 29 senadores. Si el Frente de Todos uniera los bloques de Unidad Ciudadana, PJ-Unidad y Renovación y el Frente Renovador tendría una bancada de 17 legisladores. No los suficientes para pelear mano a mano, pero sí para complicarle la vida al oficialismo. Las secuelas del monzoismo también jugarán en ese recinto. Sucede que hay tres senadores que responden a Monzó: Marcelo Pacífico, Eduardo Schiavo y Gabriel Monzó.

Todos estos movimientos se producen en un contexto extraño: el peronismo detenta, con Marisol Merquel y Carlos Moreno, hasta el 9 de julio al menos, la presidencia de la Cámara de Diputados, por la ausencia de Manuel Mosca, que pidió licencia. 

El riesgo de una banca vidalista de 26 está latente, aunque en tiempos de campaña donde el oficialismo pretende una Legislatura prácticamente inmóvil. Y no se prevé que temas resonantes de la gestión pasen por Calle 7. Pero ojo, que un hipotético tratamiento de Presupuesto 2020, si es que Vidal logra la reelección, resuena en la mente de más de uno.

ALFA

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