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Lecciones de la segunda ola del coronavirus en España

España vive una segunda ola de contagios por el coronavirus como consecuencia de la apertura de boliches y el relajamiento en las reuniones sociales.

Barcelona - La semana pasada el presidente Alberto Fernández, el gobernador Axel Kicillof y el jefe de gobierno de CABA Horacio Rodríguez Larreta anunciaron la continuidad de la cuarentena obligatoria para el AMBA. Hoy el ejecutivo nacional ampliará a través de un decreto la prohibición de reuniones sociales para todo el país para evitar la propagación del COVID-19.

Argentina está inmersa en la primera ola de contagios con resultados alentadores: supera los doscientos mil casos y tiene sólo (y lamentablemente) más de 3.600 muertes. España, por ejemplo, está a punto de llegar a los 290 mil contagiados, pero la cifra de decesos es superior a los 28 mil. Otro ejemplo es Francia, con más de 180 mil casos y 30 mil fallecimientos.

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A muchos presidentes y primeros ministros les gustaría poder exhibir los números de nuestro país. La extensa cuarentena permitió ver lo que sucedió en Europa y preparar un sistema sanitario que se encontraba desguazado. Esto significa tiempo, que por ahora es la única arma para combatir el virus, según consignan especialistas del todo el mundo.

En este contexto España atraviesa su segunda ola del coronavirus, con Cataluña como uno de los epicentros de  contagios. En la última semana se detectaron 14 mil casos pero sólo uno de cada diez ingresa al hospital. Este número es alentador si se lo compara con mediados de abril donde el 50 por ciento de los diagnosticados debía ingresar una Unidad de Cuidados Intensivos.  

El crecimiento ha puesto su foco en la provincia de Barcelona y en sus alrededores. El sábado la Conselleria de salud (órgano sanitario catalán) informó que hubo 1.367 casos en la región. “La principal diferencia entre la primera ola y la segunda ola es la edad. Según datos del Gobierno Español, que aquí también pueden ser aplicables, tenemos una media de edad de 37 años y antes estaba en torno a los 60”, explicó a INFOCIELO Jesús Husillos Gutiérrez, Regidor de Govern de Benestar Social, donde se encuentra el área sanitaria de Hospitalet de Llobregat.

Hospitalet de Llobregat es uno de los municipios que integran el área metropolitana de Barcelona. Es también una de las áreas más densamente pobladas de España y de toda Europa. Allí fue dónde más fuerte golpeó y golpea la segunda ola del coronavirus.

Jesús Husillos Gutiérrez, Regidor de Govern de Benestar Social

Husillos remarcó también que hay una gran cantidad de asintomáticos y que esto significa una ventaja y una desventaja porque provoca que se “trivialice la enfermedad”. La “nueva normalidad” planteada por el gobierno del presidente Pedro Sánchez (PSOE) comenzó alrededor del 20 de junio con fases de desescalada de la cuarentena y recuperación de las facultades de las Comunidades Autónomas (son similares a nuestras provincias).

El 23 de junio se celebró en toda España San Juan. Para Cataluña y Valencia es una fiesta muy importante en la que por la noche las playas de abarrotan y todos festejan como si fuera navidad. Este año las fiestas públicas fueron suspendidas pero la celebración pasó de la calle a las casas. En ese momento no había limites de personas para las reuniones sociales.  “La Generalitat, los expertos y las autoridades técnicas apuntan que la actual situación tiene como origen la celebración de San Juan”, explicó Husillos.

“Los principales brotes se hicieron en el entorno laboral y en reuniones familiares”, advirtió el funcionario quien ve como única solución “alertar a la ciudadana y endurecer el discurso”. Además remarcó la importancia de los gobiernos locales parar prevenir el virus: “sabemos dónde se pueden producir aglomeraciones en la ciudad, qué barrios tienen una problemática u otra”.

Una propaganda de la Comunidad de las Islas Canarias sirve para advertir a la población sobre las reuniones familiares.

 

Coordinación como mecanismo de certidumbre

 

Los repetidos anuncios entre Presidencia de la Nación, Gobierno de la Provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires buscan mostrar coordinación y colaboración para generar certidumbre en la ciudadanía. Una situación muy diferente se observó en el área metropolitana de Barcelona cuando los trece alcaldes que componen la región emitieron un comunicado pidiendo mayor claridad en las medidas sanitarias impuestas por la Comunidad Autónoma de Cataluña.

El “Govern”, como se lo denomina aquí, ya había tenido durante la cuarentena problemas con el ejecutivo nacional. Esos desencuentros marearon a la población.

Federico Zambrino es un bonaerense de Tandil que vive en Barcelona. “Para mí hay mucha incertidumbre constante y eso afecta en todos los sentidos”, dijo a este portal y completó: “La población se cansa y deja de cuidarse y el Gobierno flexibiliza muchas cosas de golpe y ahora lo hace volver hacia atrás. Tal vez fueron demasiado optimistas”.

Una visión similar tiene Martín López, de Brandsen. “Hay que entender que ningún país ni región tenía bien definido un protocolo para actuar en la primera ola del virus pero las medidas llegaron tarde. En cambio, en la segunda ola, las medidas se tomaron demasiado pronto y con poco análisis. No quisiera estar en los zapatos de ningún dirigente porque tomar estas decisiones no debe ser una tarea sencilla”.

Husillos finaliza diciendo que “la pregunta sobre por qué es difícil este tipo de coordinación habría que hacerla a la Generalitat. La reflexión que hice es que, concretamente, la Consejera de Salud y el Govern catalán habían tenido problemas con el Gobierno de España y el Ministerio de Sanidad. Esa misma Conselleria ahora tiene problemas con los ayuntamientos. Quizás cuando uno tiene problemas con unos y con otros, el problema es uno”.

 

A lavarse las manos

 

El ministro de Sanidad español Salvador Illa afirmó en una entrevista a el diario El País que “es muy difícil en un bar de copas cerrado, a altas horas de la noche, tener la mascarilla puesta”, en referencia a la apertura de discotecas pero también a las reuniones familiares.

La máxima autoridad sanitaria española remarcó que para controlar el virus son necesarias  “las tres emes, metros de distancia, manos lavadas y mascarilla”. Además agregó: “¿Cómo paras la pandemia? Con confinamiento. Y cuanto más duro sea el confinamiento, antes la paras”.