Sociedad
POR DIFERENCIAS IDEOLÓGICAS

Otro periodista histórico de La Nación abandona la redacción

Ahora el periodista Diego Batlle, se suma a la recientemente renunciada Nora Bar. La redacción de La Nación pierde otra gran pluma por diferencias ideológicas

En un extenso hilo de Twitter, el periodista de La Nación Diego Batlle anunció su despedida de la redacción del histórico matutino porteño, y si bien destacó la libertad con la que se desempeñó desde 1998, también marcó las enormes diferencias salariales entre los recientemente ingresados colegas de la señal televisiva LN+, con quienes ya se desempeñaban en la empresa de "Los Mitre".

Desde comienzos de 2021 se especula con el ingreso fuerte en el paquete accionario en La Nación del ex presidente Mauricio Macri a través de testaferros entre quienes estaría Nicolás Caputo, "su amigo de la vida".

TE PUEDE INTERESAR

Esa incorporación estaría dada por ser año electoral, y para garantizar a Macri un buen tratamiento de los "nuevos periodistas de la empresa", y sería de 14 millones de dólares.

Probablemente esta diferencia de trato hacia las incorporaciones más recientes en materia de contratos y salarios, haya generado en algún periodista "histórico" de la redacción, una sensación de desprecio, dejándolos en segundo plano.

La explicación de Diego Batlle en Twitter

Tras más de 23 años me desvinculo del diario La Nación. Me voy en los mejores términos y con más agradecimientos que quejas (los periodistas igual siempre nos quejamos). Va hilo.

Trabajé primero en la redacción y luego como crítico de cine y cubriendo festivales de forma externa, sintiéndome durante mucho tiempo respetado y valorado. Más allá de un par de conflictos aislados, en 23 años nunca me cambiaron una coma y esa libertad se agradece.

Sin embargo, todo lo que me interesa (cine de calidad, festivales, películas argentinas) hoy no genera clicks. Importa más la foto de Instagram de un/a influencer o modelo que Scorsese, la alfombra roja de Cannes más que sus películas. No tengo nada para aportar en ese terreno.

Los que me conocen saben de mi mirada “progre” del mundo, un tipo de centroizquierda con sus clichés, contradicciones y lugares comunes. No tengo nada que ver con las posturas editoriales de LN ni menos aún con LN+. Pero nunca me sentí incómodo por esas diferencias ideológicas.

Lo que sí me incomoda es la tremenda diferencia entre figuras de LN+ que cobran millones de pesos mensuales y colaboradores precarizados, que ganan monedas. Eso sí es muy doloroso y también una de las causas de mi decisión.

Por escribir en La Nación me han dicho “comunista” desde un lado de la grieta y “lacayo al servicio de La Nazion” desde el otro. En medio de la cultura del odio trabajé con el mayor profesionalismo y honestidad intelectual. Estoy orgulloso de eso.

En el periodismo aprendimos a hacer cosas que no nos gustan demasiado cuando la paga es digna o cosas que nos gustan mucho por pocos o nulos ingresos. Pero hacer cosas que no nos dan placer por retribuciones ridículas es el peor de los mundos.

Renuncié a Clarín en 1994, hoy me voy de La Nación. Es cierto que en momentos de esplendor trabajar en los medios masivos era fundamental para hacerse un nombre y consolidar una carrera. Hoy, ya no. Siento que los periodistas debemos potenciar los proyectos personales.

Mi futuro estará concentrado en @OtrosCines, su sitio, sus redes, su canal de YouTube, sus cursos y talleres, su Club y sus suscriptorxs, sus podcasts... No descarto colaborar en otros medios o volver algún día a escribir en LN, pero la precarización es un camino sin retorno", finalizó el periodista su explicación.

¿Te gustó la nota?
Dejanos tu Opinión