Internacionales Tendencias
EXCENTRICIDAD JAPONESA

Fantasma de la mujer en la película Ju-On es candidata a gobernadora de Tokio

Las elecciones en Tokio se volvieron surrealistas con candidatos disfrazados de personajes de cine como el Joker y Kayako, fantasma de la saga "La Maldición"

Japón es un país conocido por sus contrastes: una rica tradición cultural se mezcla con innovaciones tecnológicas y fenómenos sociales únicos. Este año, las elecciones para gobernador de Tokio capturaron la atención internacional por la presencia de candidatos que desafían las convenciones y llevan la excentricidad a nuevas alturas, incluyendo a un fantasma.

En el marco de esta campaña, la televisión pública japonesa está obligada a dar espacio a todos los candidatos, lo que resulta en una variada y a veces surrealista exhibición de aspirantes al cargo.

TE PUEDE INTERESAR

Entre los más llamativos, destacan aquellos disfrazados de personajes icónicos del cine y la cultura popular, como el Joker y especialmente Kayako de la saga "Ju-On: La Maldición".

Estos candidatos no sólo se presentan con vestimentas que replican fielmente a los personajes, sino que también adoptan sus personalidades, creando una especie de espectáculo que mezcla entretenimiento con política.

ssstwitter.com_1719770941903.mp4

El fantasma de la saga La Maldición (Ju-On) candidata a gobernadora de Tokio

TV OBLIGADA A DARLE ESPACIO AL FANTASMA

El sistema electoral japonés otorga a cada candidato un tiempo específico en la televisión pública para exponer su programa. Esta regla, destinada a asegurar la equidad en la cobertura mediática, está siendo aprovechada tanto por políticos serios como por figuras más extravagantes.

Los humoristas, por ejemplo, utilizan este espacio para aumentar su visibilidad y, a menudo, su popularidad. Sin embargo, el fenómeno de los candidatos disfrazados lleva este aprovechamiento tangencial a un nivel completamente nuevo.

El Joker, con su sonrisa siniestra y su actitud anárquica, se convirtió en un inesperado protagonista de esta campaña. Este candidato, más allá de su aspecto, ofrece un discurso que critica duramente el sistema político japonés, adoptando un tono provocador y satírico.

Screenshot_20240701_121805_X.jpg

Por otro lado, los candidatos que se presentan como Kayako y Toshio, los terroríficos personajes de "Ju-On", añaden un elemento de horror surrealista a las elecciones, sus presentaciones cargadas de simbolismo y actuación tipo teatral.

Embed - https://publish.twitter.com/oembed?url=https://x.com/horrorlosers/status/1807541567202230468?t=5LSQGFzo1YMY-uCdzXJznw&s=19&partner=&hide_thread=false

LA OPINIÓN PÚBLICA

Esta curiosa mezcla de política y espectáculo provoca reacciones diversas entre la población y los medios.

Se habla de trivialización del proceso electoral, pero también se lo reivindica como una forma de protesta al sistema y un reflejo de la frustración ciudadana con el estado actual de la política.

Las redes sociales están repletas de debates y comentarios sobre estas presentaciones, con opiniones que van desde la diversión hasta la indignación.

La televisión pública, por su parte, cumple con su obligación de dar visibilidad a todos los candidatos, aunque este mandato haya llevado a situaciones que desafían el decoro y la seriedad esperada en una campaña política.

Los programas electorales, que tradicionalmente son momentos de exposición de políticas y propuestas, se convierten en espectáculos que rivalizan con los programas de entretenimiento en términos de audiencia y repercusión mediática.

DEMOCRACIA Y CULTURA EN JAPÓN

Las reglas del juego en Japón permiten una amplitud de expresiones y estilos que serían impensables en otros contextos. En una sociedad que valora tanto la tradición como la innovación, la presencia de estos candidatos extravagantes puede ser vista como una manifestación de la libertad de expresión y la creatividad inherente a la cultura japonesa.

Pero la seriedad y la efectividad del proceso democrático cuando se convierte en un escenario para el espectáculo queda en un segundo plano.

La presencia de estos personajes caricaturescos diluye.el discurso político y desvia la atención de los problemas reales que enfrentan los ciudadanos de Tokio. Es otro ejemplo de "Pan y Circo" a la nipona.

Nada que no conozcamos por latitudes más cercanas.

TE PUEDE INTERESAR