Política y Economía
El drama de los hipotecados

Las insólitas respuestas de González Fraga a los estafados por los créditos UVA

El presidente del Banco Nación mantuvo una reunión con colectivos que impulsan cambios en las condiciones de los créditos UVA, que tienen cuotas impagables. Pero en lugar de dar soluciones, buscó proteger el negocio.

Desde hace tiempo, los ahorristas que tomaron créditos UVA, fundamentalmente para construir o adquirir propiedades, padecen los efectos de la inflación: las cuotas se dispararon hasta un cien por ciento y los montos adeudados crecen de la misma manera, generando un círculo vicioso con final anunciado: morosidad y ejecución.

Por eso se generaron distintos colectivos que buscan amparo en nuevas leyes y buscan reuniones de alto nivel con los bancos para generar alternativas de pago. Esgrimen una suerte de estafa en la que la falta de información veraz, fundamental para la toma de decisiones económicas, escaseó, y la propaganda exagerada abundó.

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Uno de esos colectivos es Hipotecados UVA, que logró reuniones con autoridades del Banco Provincia y con el presidente del Banco Nación, Javier González Fraga, para narrar en primera persona las penurias que pasan quienes creyeron que esa herramienta financiera empalmaría con las promesas de bajar la inflación del gobierno de Mauricio Macri para convertirse en el camino hacia la casa propia.

Las respuestas en general hasta ahora no han sido positivas, pero las de González Fraga rozaron la provocación. “Nos dijo que los créditos tienen poca morosidad y nos planteó que hicimos un negocio, porque nuestras casas, medidas en dólares, valen mucho más”, relató ante la consulta de INFOCIELO Noelia Vaccarini, que estuvo en el encuentro.

Fraga omitió el dato de que la baja morosidad se debe a que la cuota de los créditos se debitan del sueldo y que el crédito hipotecario está atado al sueño de la casa propia, con lo cual es altamente prioritario para las familias. “Para él, como no hay morosidad, no hay problemas”, sintetizó Vaccarini.

El dato del valor de las casas tampoco ofrece demasiado consuelo: la gran mayoría de los hipotecados las quiere para vivir, no para revenderlas.

“Nos dijo que es un cimbronazo, un problema momentáneo, que hay que resistir”, narró otro de los participantes de la reunión que prefirió mantener su nombre en reserva. “También que habló con Ivan Kerr (Secretario de Vivienda de la Nación) y con (el diputado nacional) Eduardo Amadeo, de la comisión de Finanzas, y que coincidían en que esta herramienta es muy exitosa en otros países y que no van a permitir ninguna modificación”, agregó.

Amadeo, que es de Cambiemos, tiene cajoneados los proyectos de ley de la oposición que buscan abordar y brindar alternativas al flagelo de las deudas en “UVAS”. Los reclamos se canalizan entonces desde la comisión de Vivienda que preside Felipe Solá y que se reunirá el próximo martes para abordar el tema.

Lo mismo estaría ocurriendo en la Legislatura bonaerense, donde, a pesar de que un proyecto del senador Susbielles obtuvo moción de preferencia para tratarse en la próxima sesión, no sería abordado por los Legisladores.

De hecho en las últimas horas se suspendió la reunión de la Comisión de Legislación General, que estaba fijada para el próximo martes. La orden, creen en la oposición, viene de arriba. De muy arriba.

Desde su creación en 2016 la suba del UVA acumula 143%, ya que la cuota que en mayo era de 2016 era de 6153 pesos, costará en abril 14556 pesos. Mientras que los salarios tuvieron un crecimiento anual de solo 29,7%. Los auto convocados tienen ejemplos de personas que pidieron un crédito por 2.5 millones y ya deben 4.2, con cuotas que pasaron de los 15 mil a los 26 mil pesos en cuestión de meses.

La alternativa que ofrecen los bancos es aplicar una cláusula de extensión, que alarga el plan de pagos a cambio de morigerar el valor de la cuota. Claro que esa merma es simbólica y no cambia la relación de afectación del salario, que se fija al principio en un 25 por ciento pero se puede extender hasta el 40 o 50 por ciento.

Para González Fraga, eso es parte del negocio.  

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