Historias bonaerenses
HISTORIAS BONAERENSES

La cervecería de Avellaneda que desembarcó en Berlín con los sabores más extravagantes

La cervecería Gorilla de Avellaneda se destaca por sus sabores exóticos: chicle de uva, lemon pie y Bananita Dolca. Este año abrieron una fábrica en Berlín

En 2016, los hermanos Nicolás y Ramiro Rodríguez Etchelet crearon la marca de cerveza Gorilla Brewin, que hoy tiene su sede en Avellaneda. La intención era experimentar con sabores atípicos que pudieran ganarse el paladar de los más curiosos amantes de esta bebida. En marzo de este año, en plena pandemia, decidieron cruzar el Atlántico y conquistar Europa con su nueva fábrica en Berlín.

“Desde hace mucho tiempo que mi hermano tenía ganas de buscar nuevos rumbos y, como nuestro socio es alemán, surgió la posibilidad de iniciar el negocio allá”, cuenta en diálogo con INFOCIELO Nicolás Rodríguez Etchelet, quien quedó a cargo de la sucursal de Avellaneda.

TE PUEDE INTERESAR

Según Nicolás, no es nada fácil exportar cervezas desde Argentina hasta Europa porque “hay muchas chances de que el producto llegue muy deteriorado” al tener que trasladarlas a tantos kilómetros de distancia.

Avellaneda - Cerveza exóticos - Avellaneda Exóticos .jpg

Desde que Gorilla se instaló en territorio alemán, hace apenas 3 meses, su cerveza ya se consigue en varios de los mejores bares de Berlín y otras partes del país germano. “También hemos vendido a Finlandia y ahora estamos enviando a Suiza”.

A pesar del desafío que significa emigrar hacia un país que se ubica entre las 5 naciones cerveceras más grandes del mundo, el socio fundador de Gorilla sostiene que “hoy en día Berlín y gran parte de Europa es como Buenos Aires hace 3 años porque todavía no se dio el ‘boom’ de las cervecerías craft, está todo por crecer”.

Los inicios

Un viaje de Ramiro Rodríguez Etchelet a principios del 2000 a la tradicional Fiesta de la Cerveza en la localidad cordobesa de Villa General Belgrano fue el origen de todo lo que vendría después. A Ramiro le había fascinado la idea de consumir un producto elaborado de manera artesanal por pequeños emprendedores, en lugar de las cervezas industriales producidas por las empresas líderes que dominan el mercado.

Cuando regresó a Buenos Aires, no pudo sacarse de la cabeza la fantasía de preparar su propia cerveza y, a partir de ese momento, se abocó de lleno a conseguir ese objetivo.

“Se propuso empezar a investigar, a estudiar. Hizo cursos, compró las primeras ollas y, como es común entre hermanos, me metió a mí y empezamos”, relata Nicolás, el menor de los dos.

Avellaneda - Cerveza exóticos - Avellaneda exóticos 2.jpg

Ramiro tenía 21 años y Nicolás 18 cuando empezaron a convertir la casa donde vivían con su madre en una suerte de laboratorio. Amontonando bolsones y cajas con materia prima en el balcón, empezaron a dar sus primeros pasos como productores de cerveza.

“Lo que producimos lo metíamos en cornelius, unos tanquecitos de 18 litros que eran muy comunes en aquella época; después lo carbonatábamos y lo guardábamos en la heladera. Cuando había alguna reunión o algún evento con amigos en casa, la sacábamos y la tomábamos”, recuerda Nicolás Rodríguez Etchelet.

Tiempo después, en 2008, los hermanos decidieron dar un paso más y trasladaron su modesto espacio de elaboración a una vivienda en la localidad bonaerense de Victoria, en el partido de San Fernando. El objetivo era claro: ya no se conformaban con tomar la cerveza que ellos mismos producían, querían comercializarla.

Embed

“Compramos ollas más grandes y empezamos a hacer nuestra cerveza ahí. Así nació nuestra primera marca, que se llamó Breoghan”, señala Nicolás que, junto a su hermano, cumplieron el sueño de abrir su propio bar: “Lo abrimos en 2009 y también se llamó Breoghan. Funcionó hasta marzo de 2020, cuando empezó la pandemia”.

Pese a las enormes dificultades que trajo aparejada la pandemia de Coronavirus, que tuvo al sector gastronómico como uno de los principales perjudicados, los hermanos cerveceros no dieron el brazo a torcer y, aunque ya sin el bar, continuaron con su pasión.

En 2016 habían creado una nueva marca, Gorilla, que se inició como un proyecto paralelo a Breoghan y terminó posicionándolos en el mercado a partir de la calidad de sus productos, que obtuvieron distintos reconocimientos internacionales.

Experimentar con los sabores

La marca, que tiene su fábrica en la Zona Sur del Conurbano Bonaerense, en el partido de Avellaneda y que recientemente sumó una nueva sede en Berlín, surgió con el propósito de probar nuevas recetas que se alejaran de lo que habitualmente se consigue en la mayoría de las cervecerías.

“Nuestra otra marca, Breoghan, estaba muy asociada a estilos más tradicionales de cerveza y queríamos hacer algo más experimental”, explica Nicolás y comenta: “La primera que hicimos fue una American Amber Ale, que sigue siendo un estilo de línea nuestro; después hicimos una Porter con agregado de palo santo embebido en whisky, con la que obtuvimos medallas internacionales; y al poco tiempo sacamos una Sour con frambuesas”.

Durante 2020 llevaron al extremo la búsqueda de sabores exóticos y, en colaboración con las cervecerías Mur y 2 Dingos, elaboraron tres tipos distintos de cerveza en el marco de una edición limitada que llamaron “Nostálgica”.

Con la intención de evocar un pasado reciente a partir de productos y golosinas característicos de una época, crearon una cerveza con sabor a cereales Kellogs otra con sabor a Bananita Dolca y también una con sabor chicle Bubbaloo.

Avellaneda - Cerveza exóticos - Avellaneda exóticos 4.jpg

“Para hacer la de Bubbaloo estuvimos las tres cervecerías pelando chicles durante varias horas y, cuando tuvimos los 10 kilos de Bubbaloo, lo tiramos en el fin del hervor de la cerveza”, puntualiza el fundador de Gorilla desde la fábrica de Avellaneda y afirma con orgullo: “Quedó muy bien porque tenías la acidez de la cerveza, el sabor del chicle y el aroma a uva. Lo que no hicimos fue teñirla porque ya nos parecía demasiado, iba a perder la sutileza”.

Otro de los sabores exóticos que pusieron a la venta durante el 2020, en este caso con la cervecería Kraken, es una cerveza con sabor a lemon pie, elaborada con lima y un toque de maracuyá.

Avellaneda - Cerveza exóticos - Avellaneda exóticos 5.jpg

Dentro de la oferta de Gorilla Brewing se pueden encontrar también otros sabores frutales y también una Choco Stout con agregado de cacao peruano, aunque tampoco faltan los estilos más habituales para los paladares que prefieren lo tradicional.

Nicolás Rodríguez Etchelet reconoce que, al poner a la venta cervezas con gustos exóticos o poco tradicionales, “siempre hay amantes y detractores”, aunque asegura que “en términos generales fueron muy aceptadas todas”.

Dejanos tu opinión