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MIRA LA NOTA DE INFOCIELO

La lucha de un padre para volver a ver a su hija

Leopoldo Acuña no ve a su hija hace cinco años. En una entrevista con INFOCIELO dio detalles de lo que asegura son "denuncias falsas" por parte de su exmujer

Leopoldo Acuña vive una verdadera pesadilla. El sufrimiento de un padre que no puede ver a su hija se le dibuja en la cara y, por momentos, las palabras se le entrecortan. En mayo, su hija, a la que no ve desde hace 5 años, cumplirá 9.

Todo comenzó luego del divorcio con la madre de la hija de Leopoldo. Fue entonces cuando un sin fin de acusaciones -por supuesta violencia del padre hacia la niña, por ejemplo- y de objeciones al vínculo hasta que, el 31 de enero de 2015, la madre suspendió unilateralmente el régimen de visitas, sin explicaciones. En realidad, ya había radicado dos primeras denuncias por violencia, los días 11 y 14 de enero: "Desde el divorcio hasta hoy recibí 14 denuncias que fueron desestimadas", dijo Leopoldo en diálogo con INFOCIELO.

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El 21 de marzo de 2015, el juzgado de Violencia Familiar n°5 rechazó el pedido de la madre de suspensión del régimen de visitas. El perito del caso dice “que la pequeña no presenta obstáculo con su padre o madre”. Otro perito sostiene que “no existen indicadores que den cuenta de violencia paterno filial que amerite la interrupción del contacto” entre ellos “tal como fue decidido unilateralmente” por la madre.

La madre de su hija comienza entonces una campaña de desprestigio público y social, una difamación en redes y medios locales. “Si yo no fuera de La Plata, me tendría que haber ido de la ciudad”, dice él.

Por caso, el 9 de septiembre, la madre presenta un certificado médico de abuso -pese a que la niña ya había sido revisada por el Gabinete de Delitos Sexuales- pero no hace la correspondiente denuncia penal. El se presenta a la fiscalía pidiendo que se investigue ese certificado. La jueza de Familia ordena que no se hagan más revisaciones a la menor sin previa autorización judicial, cosa que la madre no cumplirá.

En todo este tiempo su ex tuvo entre 12 y 14 abogados, transitorios: “Desde lo judicial no le pusieron freno. Ella vio que denunciar no tenía costo. La jueza de familia hizo lo más fácil, no solucionó nada, se limitó a cortar el vínculo con mi hija. El daño a mí y a la niña es incalculable”.

“El tsunami psicológico en el que te pone esto es tan fuerte…. que no te deja seguir con tu vida. No me queda energía ni para desearle el mal. Tengo contacto con otras personas en mi misma situación. Dejan de vivir. Cuando puedan volver a ver a sus hijos, van a estar devastados psicológica y materialmente. Por suerte yo tengo una red de contención, familia, amigos", cuenta Leopoldo y cierra la entrevista con una expresión de deseo: "Mi mayor deseo es el de reencontrarme con mi hija. Es lo que pido cada vez que me voy a dormir. Tengo ese puñal clavado".

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