Política y Economía
FRENTE DE TODOS

Cristina, Alberto y el FMI: la trastienda de la carta

El presidente Alberto Fernández respaldó la misiva de los senadores a la titular del FMI, Kristalina Georgieva. El impacto en La Rosada y la fecha de Guzmán.

La carta de los senadores del Frente de Todos a la directora del FMI, Kristalina Georgieva, instaló, una vez más, rumores de “fractura interna” en la coalición de Gobierno. El respaldo de Alberto Fernández a la misiva y cómo sigue la negociación con el FMI que encabeza Martín Guzmán.

“La carta sostiene lo mismo que Alberto planteó en campaña: hay que investigar las responsabilidades del endeudamiento histórico y en tiempo récord que encabezó Mauricio Macri. No hubo ningún ruido interno y el vínculo entre el presidente y Cristina sigue igual”, aclaran desde Casa Rosada, horas después de que el primer mandatario respaldara en un acto oficial el cuestionamiento hacia el FMI.

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Desde el Gobierno sostienen que las negociaciones no se vieron condicionadas y que “siguen su curso”, sin mayores sobresaltos. “Lo que plantea la carta va en línea también con los proyectos que muchos diputados presentaron para impulsar una investigación y entender cómo se llevó adelante el endeudamiento en tiempo récord”, suman.

A los cuestionamientos de los legisladores se les sumaron también pedidos concretos de los directivos del Banco Nación, quienes pujan desde hace meses para que la administración de Macri y el FMI den cuenta de lo que sucedió con el caudal de dólares que ingresó y salió del país en los últimos dos años del Gobierno de Cambiemos.

Cautos, pero precisos a la hora de seguir el calendario, desde el oficialismo esperan que la negociación con el FMI se cierre recién en febrero del año que viene. “Sabemos que va a ser lento, pero esperamos que el recambio de autoridades en Estados Unidos mejore las condiciones para el país”, reconocen, en alusión al desembarco de Joe Biden en la Casa Blanca.

En concreto, desde Balcarce miran con atención la designación del secretario del Tesoro estadounidense, que tendrá en sus manos la posibilidad de respaldar el Acuerdo de Facilidades Extendidas que busca Guzmán: nada más y nada menos que cuatro años de gracia, sin vencimientos ni compromisos de pagos.

El cuco del ajuste

El anuncio de la eliminación del Ingreso Familiar de Emergencia, el descongelamiento de las tarifas y la nueva fórmula de movilidad jubilatoria fueron interpretados como “guiños de ajuste” para acercar posiciones en la negociación con el Fondo.

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Alberto Fernández y Martín Guzmán, una relación de confianza para encaminar la economía argentina.

Alberto Fernández y Martín Guzmán, una relación de confianza para encaminar la economía argentina.

“Cuando arrancó la cuarentena, la principal crítica era que el Gobierno hacía foco en la salud y no en cuidar la economía. Ahora, que ya hay índices de reactivación económica, se cuestiona la eliminación de los subsidios de emergencia con los que se asistió a los sectores productivos más afectados”, sostienen desde La Rosada.

Desde el Gobierno reconocen que si bien la eliminación del IFE tendrá un impacto en algunos sectores, se compensó con una batería adicional de bonos y subsidios destinados a los estratos más vulnerables. “En simultáneo se lanzó el subsidio de $8.500 a los jóvenes que están sin trabajo, se amplió en un millón el universo de AUH, se duplicó el monto de la Tarjeta Alimentar y se sumó un bono adicional de 16 mil pesos. Eso no es ajuste”.

“En su momento, cuando el 26 de mayo y el primero de abril se lanzaron el IFE y el ATP, se consideró que había un montón de gente que se iba a quedar sin changas y muchas empresas que no iban a resistir el cierre. Eso generó una expansión monetaria y fiscal importante, porque hubo que emitir para poder hacerle frente al costo adicional”, justifican.

Desde la cartera de Guzmán sostienen que ya es tiempo de pensar “medidas para regularizar la macro economía”, de cara a los primeros cuatro meses del 2021 en donde esperan una reactivación más fuerte de la economía. “El presupuesto enviado al Congreso es lógico y razonable: va a tener un cuatro por ciento de déficit fiscal, que no es bajo. Pero es momento de empezar a regularizar los números”.

En efecto, el presupuesto no contempla partidas vinculadas a la administración de la pandemia. “La vacunación va a comenzar los primeros días de enero y esperamos que en marzo la gran mayoría de los argentinos esté cubierto. Hay un resto para enfrentar una eventual segunda ola, pero el esfuerzo está puesto en evitarla”.

El tratamiento del Impuesto Extraordinario también le dará un poco de oxígeno adicional a las arcas del Gobierno. El proyecto establece que el 20 por ciento de los 307 mil millones de pesos de recaudación deberá ser utilizado para la compra de vacunas, equipamiento médico e insumos. “Se intentó instalar que Máximo se cortó solo al enviarlo, pero lo cierto es que ya estaba decidido y hasta establecido en el escrito del consejo federal con los gobernadores”.

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