Sociedad
Entrevista FM CIELO 103.5

“El hijo de”: Cuando la portación de apellido puede convertirse en una oportunidad o un estigma

Pasa en la política, en la farándula y en otros ámbitos, donde las personas que llevan un apellido muy reconocido pueden asumirlo como una puerta abierta con mejores posibilidades o como una carga pesada, un "hierro caliente".

Los hijos de Maradona,  de Darín, de Carmen Barbieri o de Cristina Kirchner tienen algo en común. Arrastran un apellido de peso, reconocido en el ambiente en el que se mueven, en los que no tanto y no hay manera de que los disocien de sus padres o madres. Esto muchas veces puede abrirles un camino, mientras que otras puede ser una verdadera carga difícil de soportar.

En diálogo con Martín Strilinsk en "Me Levanté Cruzado", la psicóloga Analía Emmerich explicó: “Si ese alguien con quien compartimos ese apellido popular o destacado es reconocido por algo bueno o algo malo, cambia mucho la historia”. Por ejemplo, “el caso de Mariana Dopazo, la hija de Miguel Etchecolatz fue claramente por algo malo con lo que se la asocia y en estos casos es muy difícil vivir esta situación de compartir un apellido de una  manera que no sea como un peso”.

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En ese sentido, la licenciada marcó como que podría tratarse de “una ofensa ser la hija de un represor, un genocida, le cabe la categoría de estigma un sello de hierro caliente. Lo sintió una mancha una deshonra y que le causa un rechazo social, además del nivel individual y personal”.

Pero por otra parte, un chico o una chica puede encontrarse con se el hijo de una personalidad destacada o famosa por haber hecho algo bueno, “por algún logro deportivo, científico artístico, académico y ahí hay de las dos cosas: hay beneficios porque se abren puertas más fácilmente que al resto, contactos sobre todo si seguís un camino afín, aunque después hay que sostenerse”. Pero  por otro lado, “la pérdida del anonimato, pensá en los hijos de grandes famosos. Las hijas de Maradona y otros con una fama adquirida”.

Es así que, según Emmerich, eso puede generar envidia: “Cómo llegaste a… hay una suerte de recriminación de la portación de apellido para desmerecer los logros, algo de envidia desconfianza, está este imaginario de que todo te sea más fácil”.

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