viernes 15 de octubre de 2021
TODAS MALAS EN BRASIL

Por acoso sexual: destituyen al presidente de la CBF

Rogerio Caboclo, presidente de la Confederación Brasileña fue acusado de acoso sexual y acoso moral por parte de tres empleadas de la entidad. Afuera un año.

Tras las acusaciones recibidas en el 4 de junio pasado por parte de tres empleadas de la Confederación Brasileña de Fútbol, su hasa hoy presidente, Rogerio Caboclo, fue destituido de su cargo por un año agregando así un nuevo conflicto al reinante en el fútbol de aquel país tras el papelón en el clásico de selecciones.

La jueza Aline Maria Leporaci Lopes, del Juzgado Regional de Trabajo (TRT) de Río de Janeiro, fue quien dictaminó que Caboclo no podrá ingresar ni permanecer en la sede de hasta septiembre de 2022. Es más, en caso de que eso ocurra deberá abonar una multa de 96.000 mil dólares diarios si es que la decisión no es obedecida.

Caboclo, de cercana realción con el presidente Jair Bolsonaro (a quien le prometió la cabeza de Tite después de que este defendiera la postura de los jugadores de criticar el armado de la Copa América en plena pandemia) carga con una causa caratula de acoso sexual y acoso moral luego de conocerce un audio donde el ex presidente de la CBF intentaba mantener un violento diálogo con una de las tres demandantes.

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Se terminaron las sonrisas cómplices: Caboclo fue destituido de su cargo por una causa de acoso sexual y moral.

Se terminaron las sonrisas cómplices: Caboclo fue destituido de su cargo por una causa de acoso sexual y moral.

El audio del escándalo: Qué le dijo Caboclo a una de sus víctima

Rogérico Caboclo: ¿Está tu corazón en la cabeza o es el piloto?

Empleada: En ninguno

RC: ¿En quién está?

Empleada: No está en nadie, es cierto. La mujer puede estar bien sola.

RC: Conozco a mi esposa desde hace 26 años ... ya me enamoré, me asusté por amor.

[...]

RC: Te había jurado que no hablaría de asuntos privados. Ella tiene su coño y yo tengo mi polla [...] ¿Soy horrible?

Empleada: Jefe, no voy a entrar en el tema de sus vidas sexuales

RC: [...] Ella va a hacer gimnasia, va a volver cachonda [...]

Empleado: Entonces, todos… déjenla ser feliz.

RC: ¿ Sabes a qué me enfrento? Nada [...] ¿Quieres una copa de vino? [...] No ... si no parece que estoy loco [...] ¿Puedo hacerte una pregunta?

Empleada: Jefe, no me voy a involucrar en su vida sexual, usted y los suyos [...]. No lo haré, no lo haré.

RC: No es eso. Está en tu [vida personal].

Empleada: Deja mi [vida personal] en silencio.

RC: ¿Puedes resistirte [...] todos los días a coquetear contigo?

Empleada: Contigo, somos amigos. Acabo de hablar contigo, punto, somos amigos. Y está bien, está bien, somos amigos, nos llevamos bien.

RC: No lo creo.

Empleada: No tengo que mentir, no.

RC: De acuerdo. Segunda pregunta. ¿Yo puedo?

Empleada: Habla.

[...]

RC: ¿Te masturbas?

Empleada: Jefe, adiós.

RC: Oye ...

Empleada: No quiero hablar de eso, no quiero

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