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Septiembre de 2019
CIELOSPORTS » Estudiantes - Selección Argentina - Informes » 14-08-2019

"Tata" Brown: el más bilardista de los soldados del Doctor

Pocos jugadores y ex futbolistas han quedado tan marcados por Carlos Bilardo como el Tata Brown. Una relación duradera, de suma confianza y de mucha identificación.

El inicio de esta semana trajo consigo la triste noticia del deceso de José Luis Brown, quien falleció luego de luchar durante un largo tiempo frente a una enfermedad neurodegenerativa. El Tata, un soldado hecho a la medida de Estudiantes, es además un fiel exponente de lo que representa el Bilardismo para la institución.

El vínculo del ex defensor con Carlos Salvador Bilardo es innegable, desde la relación entre uno y otro hasta lo que representó el Doctor en la carrera del ex futbolista de Ranchos: el Tata siempre tuvo una fuerte identificación con la filosofía del DT, y los momentos más icónicos de su carrera siempre fueron de la mano.

El Tata era el único que lo tuteaba. Lo conocía muchísimo, él a Carlos y Carlos a él. Por ahí a veces teníamos algún problema y él lo solucionaba. Sin dudas fue el más bilardista”, afirmó ayer en la Sede de Estudiantes otro campeón del mundo: Sergio Batista. El Checho fue uno de los tantos integrantes de la Selección de 1986 que se acercó a despedirlo.

Claro que esa química empezó a forjarse mucho antes, más de una década atrás, cuando en 1974 comenzó a entrenarse con el primer equipo del Pincha. Allí, a finales de ese año, el entonces marcador central conoció al Doctor cuando inició su segunda etapa como DT. De allí en más su carrera, como futbolista y entrenador, estuvo ligada a él.

 

SU CAMINO EN ESTUDIANTES


El Tata Brown arribó a Estudiantes desde muy chico desde su Ranchos natal, y con 18 años tuvo la posibilidad de debutar en Primera en el primer partido de 1975. Ese encuentro marcó el regreso a la conducción del León para Bilardo, quien se la jugó por aquel juvenil de buen porte para comenzar de titular en el Monumental.

En 1976 el Doctor se alejó y se radicó en Colombia, en donde dirigió a Deportivo Cali y más tarde a la Selección de Colombia. En el interín el defensor se afianzó como titular en el Pincha, y para 1981 agarró la cinta de capitán y asumió la responsabilidad a la hora de patear los penales. En 1982 Bilardo comenzó su tercer ciclo como DT en el club.

En esa tercera etapa el León volvió a ser campeón de Primera División después de 15 años, con el Doctor en la conducción y el Tata como referente: convirtió siete goles, y dos de ellos fueron en las últimas dos fechas, uno para ganarle a Vélez y otro para abrir el marcador en el partido final ante Talleres en Córdoba.

 

EL TATA Y LA SELECCIÓN


El fracaso de Argentina en el Mundial de 1982 significó la salida de César Menotti de la conducción técnica, y el inicio de un camino que duraría siete años con Carlos Bilardo al frente del equipo. Su debut fue en mayo de 1983, y luego de cuatro amistosos, decidió incluirlo entre los convocados para la Copa América de Ecuador.

El defensor que por entonces venía de repetir el título en Estudiantes, esta vez de la mano de Eduardo Manera, debutó con la Albiceleste el 10 de agosto de aquel año, en el primero de sus 36 partidos jugando por Argentina, todos ellos con el Doctor como DT. Su momento de gloria, qué duda cabe, llegó en el Mundial de México 1986.

En aquella Copa Brown llegó sin club, con una citación muy discutida, y pasó de ser un suplente seguro a un titular indiscutido gracias a la intoxicación de Daniel Passarella. En la Final se destapó con su único gol en la Selección, y quedó en el recuerdo como un verdadero gladiador al jugar más de media hora con el hombro luxado.

El día del debut fui a desayunar y me crucé con Carlos (Bilardo), que salía. ‘Hola, Bron, ¿cómo estás?’, me pregunta. ‘Bien, por fin llegó el día’, le contesté. Se fue, enseguida se dio vuelta y me gritó: ‘Ah, Bron, mirá que jugás vos, ¿eh?’ ¿Sabés lo que fue ese desayuno para mí?”, contó en una charla con El Gráfico varios años tarde.

 

DESPUÉS DEL RETIRO


En 1990, luego de 15 años de carrera y a la edad de 34 años, el Tata decidió colgar los botines, casualmente casi en simultáneo con el alejamiento de Bilardo de la Selección Argentina. En 1995 tuvo su primera experiencia en la conducción dirigiendo a Los Andes en la B Nacional junto a Nery Pumpido.

Luego el Doctor apareció nuevamente en su vida. En 1996 Bilardo asumió en Boca, y Brown fue uno de sus ayudantes de campo. Una vez concluida esa etapa tuvo la chance de sumar aprendizaje como DT en Almagro y en Nueva Chicago junto a Héctor Enrique, y en Blooming ya en soledad.

Para 2003 Bilardo inició su cuarto y último ciclo como entrenador en Estudiantes, y el Tata llegó junto a él para hacerse cargo de las Divisiones Inferiores. Una vez finalizado este ciclo con el Doctor pasó por Rafaela, Ben Hur y Ferro, antes de tener un nuevo rol junto al Doc, quien en 2008, como Director de Selecciones, lo incorporó a la estructura de trabajo del Checho Batista.

 

BILARDO, POR EL TATA


Su historia y su comunión con el Doctor son una muestra de lo que encontró Bilardo en el Tata: un futbolista, y luego un colaborador, que no negoció valores claves para él, como la entrega, el sacrificio, y sobre todo, el trabajo. Brown, en contrapartida, halló en su DT un referente y un modelo a seguir.

Tuve un gran técnico como Carlos Bilardo, que fue mi padre futbolístico”, dijo el Tata en junio de 2018, visiblemente emocionado, cuando el Narigón fue internado en la Fundación Fleni. “Es una persona a la que adoro, porque por mí se jugó la vida y yo lo hice por él”, sostuvo en referencia a la Copa del Mundo de México.

Carlos me dio todo, me ayudó, me aconsejo, me animó. Todo lo que él me decía que iba a pasar, pasaba y cuando hablamos, era si estuviera hablando con mi padre”, sentenció aquel día el ex defensor del Pincha, que ayer, como su historia manda, fue despedido en la sede al son de un tradicional grito de guerra que nunca fue tan merecido: ‘Es el equipo del narigón’.

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