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Octubre de 2019
CIELOSPORTS » Estudiantes - Selección Argentina - Informes » 13-08-2019

Del sueño a la realidad: Brown y la Copa del Mundo

El ex defensor de Estudiantes es un ídolo para Estudiantes pero también para la Selección Argentina: fue una pieza clave en el equipo que, bajo la tutela de Carlos Bilardo, se consagró campeón en México 1986.

La historia de José Luis Brown a nivel clubes tiene sin dudas su ligazón más fuerte con Estudiantes, pero a lo largo de su carrera el Tata supo construir un vínculo indisoluble con otro equipo en un plano diferente: el de la Selección Argentina.

El ex defensor de la Albiceleste debutó con la camiseta nacional en 1983, exactamente dos meses después del título obtenido con el Pincha en el Nacional de ese año: fue el 10 de agosto en la Copa América de Ecuador, con un empate 2-2 ante el local.

Ese día los once titulares de Carlos Bilardo fueron: Nery Pumpido; Néstor Clausen, José Luis Brown, Omar Jorge y Oscar Garré; Miguel Russo, Ricardo Giusti y Alejandro Sabella; Jorge Burruchaga, Ricardo Gareca y Víctor Ramos.

 

SUS NÚMEROS


El Tata era un futbolista al que el Doctor conocía muy bien: lo había hecho debutar en 1975, y con él como referente se había consagrado campeón en 1982. Por eso fue uno de los jugadores que bajo su conducción ganaron un gran terreno.

En total Brown jugó 36 partidos con la camiseta de la Selección entre 1983 y 1989, siempre con Bilardo como entrenador, siendo importantísimo en la Copa del Mundo de 1986 y disputando además tres ediciones de la Copa América (1983, 1987 y 1989).

Al Mundial llegó como suplente de Daniel Passarella, pero la famosa intoxicación del Kaiser, que no le permitió jugar siquiera un minuto, le abrió la puerta del equipo titular. Ese mes de ensueño en México fue el mejor de su carrera con la Albiceleste.

 

CAMPEÓN DEL MUNDO


En la previa del Mundial, sin embargo, su presente distaba de ser el mejor y eso generó muchas dudas y críticas en torno a su convocatoria. “Todo el mundo decía que yo iba al Mundial a cebarle mates a Bilardo”, recordó el año pasado en diálogo con CIELOSPORTS TV.

Tenía que salir a la cancha y demostrarles que estaban todos equivocados, cosa que hice”, agregó por aquel entonces con una sonrisa. Y razones no le faltaron: fue titular en los 7 partidos que disputó el equipo, y anotó su único gol en el partido más importante de todos.

El 29 de junio de 1986 el Tata hizo historia como parte de aquel equipo que logró el segundo y último título para el país. Ese día se convirtió en leyenda: anotó el primer gol en el triunfo 3-2 ante Alemania, y jugó casi un tiempo con un hombro luxado y un agujero en su camiseta para inmovilizar el brazo.

 

SU RECUERDO


Todo el país estuvo enloquecido con nosotros. A mí la celeste y blanca me cambió la vida”, recordó Brown en aquella charla con CIELOSPORTS TV sobre el regreso, y sin dudarlo apuntó: “¿Una imagen? El gol que le hice a los alemanes”.

Sobre cómo lo marcó aquella final ante los europeos en el Estadio Azteca destacó: “Jugar el Mundial y haber hecho un gol en la Final del Mundial me cambió absolutamente toda la vida. Es la satisfacción más grande que he tenido”.

Todas las veces que yo salía a la cancha lo primero que hacía era llevarme la camiseta al pecho y le daba un beso. El Mundial lo jugué así”, apuntó por último, en una clara muestra de lo que significaba para él la posibilidad de defender a su país.

 

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