viernes 11 de junio de 2021
TIMOTEO ETERNO

El día que Palermo homenajeó a Griguol en medio de la cancha

Tal era la admiración y el respeto por Griguol que en 1997 Palermo frenó un festejo alocado en el Bosque para pedirle disculpas y darle la mano. Mirá el video.

La noticia de la muerte de Carlos Timoteo Griguol es un golpe durísimo para los amantes del fútbol, sin embargo, el tiempo va abriendo paso al recuerdo de su figura. El Maestro generaba una enorme admiración en quienes lo conocían al igual que un gran respeto por sus rivales. Una muestra cabal de esto es lo que ocurrió el 7 de diciembre de 1997, cuando el Boca de Héctor Viera enfrentaba al Gimnasia de Timoteo en el Bosque platense.

Ese poderoso Boca, que a la postre terminaría conquistando el mundo con la llegada de Carlos Bianchi, tenía en sus filas a apellidos notables pero ese día la mirada estaba puesta en dos de ellos: Guillermo Barros Schelotto (ídolo tripero) y Martín Palermo (ídolo de Estudiantes). El partido se jugó a cancha repleta y hubo mucha hostilidad para el delantero de raíces pinchas que vivía un gran momento.

Sobre el final del partido el propio Palermo marcó el gol de triunfo y desató un eufórico y provocador festejo que incluyó un grito frente a la platea de Gimnasia y un beso a cada botín rojo y blanco que vestía en la mitad de la cancha a la vista de todos. Sin embargo, en plena euforía, Palermo se dio cuenta de la presencia de Griguol y frenó por un instante el festejo para juntar las palmas de las manos a modo de disculpas frente al "Viejo" y le extendió la mano a modo de disculpas.

PALERMO TIMOTEO.mp4

La secuencia es una de las más recordadas del fútbol de mediados y fines de los 90´. El gesto de Palermo estuvo plagado de respeto pero el de Timoteo, de devolverle ese saludo, lo pintó de cuerpo entero. Cualquier otro técnico podría haberlo rechazado o expuesto para sumar ante su gente, pero Griguol nunca fue así, por eso fue de lo mejor que tuvo el fútbol argentino

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