Los albores del Profesionalismo representan en Estudiantes el recuerdo de uno de sus equipos más recordados: “Los Profesores”. Aquel equipo que hizo del gol su principal arma tuvo cinco delanteros temibles y uno de ellos fue Enrique Guaita, quien en 1933 partiría con rumbo a la Roma de Italia sin saber que, un año más tarde, conquistaría un Mundial con la Azzurra.
El delantero oriundo de la localidad de Lucas González, en la provincia de Entre Ríos, nació el 11 de julio de 1910 y comenzó jugando en el Atlético Lucas González en el que incluso tenía familiares dentro de la Comisión Directiva. Su sueño era ser médico y con ese objetivo viajó primero a Victoria, luego a Santa Fe y finalmente desembarcó en La Plata.
Apodado “El Indio” en su fructífero paso por Estudiantes, en 1933 pasó a vestir la camiseta de la Roma de Italia, en donde explotaría sus cualidades y, gracias a su doble nacionalidad, sería convocado al seleccionado. En suelo europeo fue apodado como “el Corsario Negro”, luego de marcarle tres goles al Livorno en un partido en el que usaron una camiseta de ese color.
En su regreso a Argentina jugaría en Racing antes de volver al Pincha, y una vez que decidió colgar los botines se radicó en Bahía Blanca, en donde pasó a trabajar en seguros pero siguió ligado a la pelota: fue presidente de la Liga del Sur. Finalmente en suelo bahiense falleció el 10 de mayo de 1959 a la edad de 48 años.
Enrique Guaita en el Mundial de Italia 1934
“Vencer o morir”, quizás la mayor presión de la historia del fútbol, fue el lema usado por el dictador italiano Benito Mussolini para dejar en claro que la victoria era el único resultado posible. Si bien el famoso telegrama remite a Francia 1938, el mensaje cuatro años antes cuando fue justamente Italia la anfitriona de la copa había ido por un camino similar.
La Selección de Italia sabía que debía ganar o ganar en la primera edición de la Copa del Mundo en territorio europeo, y con ese único objetivo se preparó bajo la tutela de Vittorio Pozzo. Cinco futbolistas extranjeros fueron nacionalizados para la cita: el brasileño Filo, y junto a Enrique Guaita, los también argentinos Luis Monti, Raimundo Orsi y Atilio Demaría.
La ventaja de jugar en casa hizo que durante varios pasajes jugara con doce: ante España los dos árbitros que dirigieron tanto el partido inicial como el desempate fueron apartados de las competiciones al finalizar el campeonato. En ese contexto Italia superó en Octavos a Estados Unidos (7-1), en Cuartos a España (1-1 y 1-0), en Semis a Austria (1-0 con gol de Guaita) y en la Final a Checoslovaquia (2-1).
Los Profesores: Enrique Guaita, historia pura en Estudiantes
El delantero se desempeñó en Estudiantes entre 1929 y 1933, para luego regresar entre 1938 y 1939. En total entre sus dos etapas, contando tanto Profesionalismo como Amateurismo, superó el centenar de partidos. Contemplando torneos regulares y copas nacionales disputó 145 PJ y marcó nada menos que 60 goles.
Integró junto a Alejandro Scopelli, Miguel Ángel Lauri, Alberto Zozaya y Manuel Ferreira una mítica delantera que consiguió superar el centenar de goles en dos campañas consecutivas: en 1930 aquel equipo convirtió 113 goles en 35 PJ (fue subcampeón) y en 1931, el primer año con fútbol profesional, marcó 103 en 34 PJ (finalizó 3°).
- Debut: Estudiantes 7-0 San Isidro (21/7/1929)
- Números amateurismo: 44 PJ y 14 goles
- Números profesionalismo: 101 PJ y 46 goles
- Torneo de Primera: 136 PJ y 58 goles
- Copas nacionales: 9 PJ y 2 goles


