El Cerebro del Lobo

La Revolución Méndez en Gimnasia: una por una, las razones por las que le cambió la cara al equipo

El 22 de abril Marcelo Méndez dirigió su primer entrenamiento al mando de Gimnasia. Y en menos de dos meses y con sólo seis partidos dirigidos, le cambió la cara a un equipo muy irregular, revolucionó deportivamente el plantel y volvió a ilusionar a los hinchas.

Algunos de los puntos que modificó el DT uruguayo desde su llegada son: la metodología de trabajo en el día a día. El cambio de la idea futbolística del equipo, la confianza en sus formas y sus jugadores, y la mano firme a la hora de tomar diferentes decisiones.

La nueva metodología de trabajo de Méndez

Si bien se dice que cada técnico tiene su librito y su forma de trabajar, Marcelo Méndez cambió radicalmente la forma de entrenar que venía teniendo el plantel tripero. La intensidad es uno de los primeros ítems, tras analizar los kilómetros recorridos en cada práctica a través de los GPS que utilizan los jugadores, entendió que había que incrementar esa faceta. La idea del entrenador es entrenar como se juega y para ser un equipo que base su planteo en la presión, todos los jugadores aumentaron la carga de kilómetros realizados.

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El plantel de Gimnasia se reencontró en Estancia Chica antes de quedar licenciado por Marcelo Méndez

El plantel de Gimnasia se reencontró en Estancia Chica antes de quedar licenciado por Marcelo Méndez

A partir de eso se ven entrenamientos intensos, con varios ejercicios que tienen diferentes consignas y la idea de trabajar enfocados en la práctica sin tiempo para bromas, ni perder el tiempo. El único día distendido es en la previa de los partidos, para bajar cargas y descontracturar.

El cambio en la idea futbolística

Posiblemente sea el punto más fácil de reconocer a simple vista, la idea de Méndez es la de un equipo que sea protagonista, que se haga cargo del partido, que haga el desgaste e intente dominar al rival. Claramente no era la idea futbolística de Leonardo Madelón y en ese sentido el cambio futbolístico de la Copa de la Liga a la Liga Profesional fue muy grande.

Los jugadores respaldan esta idea y se sienten cómodos con la misma, a la mayoría les sienta bien el cambio en cuanto a las formas de juego que introdujo Gimnasia y eso también avala el trabajo de Mendez.

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El gol de la victoria

Un equipo con otra mentalidad

“No tenemos miedo, es parte del juego que el rival te supere en algún momento del partido, lo peor que te puede pasar es que el rival te haga un gol y eso no significa que se termine el partido. Hay que sacar el temor, hay que jugar, ser valientes”, afirmó Méndez post debut frente a Vélez y es la premisa que le transmite a sus jugadores.

La confianza para jugar la tiene desde el arquero, a quien se le exige que esté siempre preparado para jugar con los pies; a los defensores centrales, a quienes les inculca salir jugando para atraer al rival y generar espacios; a los mediocampistas, a quienes les pide dinámica, intensidad, pero también sean responsables de la generación; y a los extremos a quienes les quita responsabilidades defensivas y los alienta a jugar e intentar ganar en el 1 vs 1.

Respaldo para jugadores que antes no tenían confianza

Además de la confianza para jugar, también le dio confianza a jugadores puntuales. Yonathan Cabral salió silbado tras un error grosero en el bosque ante Banfield en el último partido del ciclo Madelón. Todo indicaba que en ese lugar jugaría Felipe Sánchez, pero una cuestión física lo dejó al margen del primer partido y le brindó toda la responsabilidad a Cabral que no solo levantó su nivel sino que tampoco volvió a salir del equipo y hasta en algunas ocasiones se anima a cortar y pasar a ataque.

Otro de los jugadores que contó con la confianza de Marcelo Méndez fue Rodrigo Castillo, quien si bien tuvo chances en otros ciclos, nunca había jugado tantos partidos consecutivos en el Lobo. El DT le exige hacer un desgaste físico importante, un trabajo que luce poco y el delantero pagó con tres goles y tres asistencias en los partidos jugados.

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Castillo grita su gol, el de la victoria para Gimnasia

Castillo grita su gol, el de la victoria para Gimnasia

La mano firme de Marcelo Méndez

Marcelo Méndez no se casa con nadie, no hace cosas por compromiso. Lo demostró no solo en el armado de los equipos, sino también de las listas de concentrados. No importa si los jugadores tienen renombre, son juveniles con proyección, son refuerzos que llegaron en el último mercado de pases, si el Cuerpo Técnico no los vio trabajar al 100% en la semana quedan al margen del banco de suplentes.

El ejemplo concreto es el de Yonatán Rodríguez, un jugador que llegó con chapa desde Nacional, que no rindió futbolísticamente y que no estuvo en las últimas convocatorias. Pasó también con Matías Ramírez, que recién empezó a ser convocado en la anteúltima concentración y con Leandro Mamut, juvenil con proyección y alternativa futbolística en el medio de la cancha que quedó al margen en varias oportunidades. Méndez no regala nada a nadie y exige concentración plena tanto en los entrenamientos como en los partidos.

El apoyo en los dos líderes experimentados

Por último, otra de las bases del actual equipo de Gimnasia es el apoyo de Méndez en Pablo De Blasis y Lucas Castro en quienes se apoya a la hora de dar indicaciones y los utiliza directores técnicos dentro del campo de juego para que transmitan su mensaje y orden al equipo. El Pata, por caso, no tenía lugar con Madelón y ahora se convirtió en un titular indiscutido, con números que marcan su notable evolución y su importancia para el equipo.

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Méndez se apoyó mucho en De Blasis.

Méndez se apoyó mucho en De Blasis.