Política y Economía
LAS TRES CERTEZAS DE CRISTINA

Cristina: "No aceptan que el peronismo volvió al Gobierno"

La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner dejó definiciones sobre la política y la economía del país a horas de una fecha clave para el kirchnerismo.

La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner publicó una extensa carta a horas del 27 de octubre, cuando se cumplirán 10 años de la muerte del ex presidente y su marido, Néstor Kirchner, en la que brindó "tres certezas" sobre el país y dejó profundas definiciones sobre la actualidad de la República, a un año del triunfo en las elecciones.

“El 10 de diciembre de 2019 a la Argentina otra vez la habían derrumbado, pero nadie esperaba, ni siquiera podía imaginar, lo que iba a venir apenas unos meses después”, manifestó Cristina en relación a la pandemia de coronavirus Covid-19.

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En ese sentido, expresó que “no hay soluciones. Es permanente ensayo y error. Sin embargo, aún en este marco de incertidumbre por la pandemia global y a casi un año de gobierno, sí podemos llegar a algunas certezas, al menos en el campo de la política”. A continuación, la vicepresidenta detalló las tres certezas a las que llegó sobre la situación del país.

Primera Certeza

“Durante mucho tiempo se sostuvo que uno de los problemas centrales durante mis dos mandatos como presidenta eran las formas”, comenzó a relatar Cristina. Aunque sostuvo que “por supuesto, nunca creí que ese fuera el problema”, reconoció que fue ese motivo el que la llevó a decantarse por Alberto Fernández para integrar la fórmula electoral que venció en las elecciones.

“En este marco de derrumbe macrista más pandemia, quienes idearon, impulsaron y apoyaron aquellas políticas, hoy maltratan a un Presidente que, más allá de funcionarios o funcionarias que no funcionan y más allá de aciertos o desaciertos, no tiene ninguno de los ‘defectos’ que me atribuían y que según no pocos, eran los problemas centrales de mi gestión”, indicó.

Hoy maltratan a un Presidente que, más allá de funcionarios o funcionarias que no funcionan y más allá de aciertos o desaciertos, no tiene ninguno de los “defectos” que me atribuían. Hoy maltratan a un Presidente que, más allá de funcionarios o funcionarias que no funcionan y más allá de aciertos o desaciertos, no tiene ninguno de los “defectos” que me atribuían.

“Primera certeza: Castigan al Presidente como si tuviera las mismas formas que tanto me criticaron durante años. A esta altura ya resulta inocultable que, en realidad, el problema nunca fueron las formas. En realidad, lo que no aceptan es que el peronismo volvió al gobierno y que la apuesta política y mediática de un gobierno de empresarios con Mauricio Macri a la cabeza, fracasó. Es notable, sobre todo en el empresariado argentino, el prejuicio antiperonista. Notable y además inentendible si uno mira los resultados de los balances de esas empresas durante la gestión de los gobiernos peronistas o kirchneristas -como más les guste-. Este prejuicio no encuentra explicación ni desde la política, ni desde la economía, y a esta altura me permito decir que ni siquiera desde la psicología… aunque ya les advertí que de eso no sé. Pero no quedan dudas que esta actitud incomprensible ha sido y es una de las dificultades más grandes para encauzar definitivamente a la Argentina".

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Alberto Fernández junto a Cristina Fernández de Kirchner, la fórmula electoral que ganó en 2019.

Alberto Fernández junto a Cristina Fernández de Kirchner, la fórmula electoral que ganó en 2019. "Lo que no aceptan es que el peronismo volvió al gobierno y que la apuesta política y mediática de un gobierno de empresarios con Mauricio Macri a la cabeza, fracasó", sostuvo CFK.

Segunda Certeza

“Como se han quedado sin la excusa de las formas, tuvieron que pasar a un segundo guión: ‘Alberto no gobierna’, ‘la que decide todo es Cristina’, ‘rencorosa’ y ‘vengativa’, que sólo quiere solucionar sus ‘problemas judiciales’”, señaló Cristina y luego de contar su experiencia remarcó que “si algo tengo claro es que el sistema de decisión en el Poder Ejecutivo hace imposible que no sea el Presidente el que tome las decisiones de gobierno”.

“No hay demostración más cabal de ello que haber decidido con el volúmen de nuestra representación popular, resignar la primera magistratura para construir un frente político con quienes no sólo criticaron duramente nuestros años de gestión sino que hasta prometieron cárcel a los kirchneristas en actos públicos”, relató

"Segunda certeza: en la Argentina el que decide es el Presidente. Puede gustarte o no lo que decida, pero el que decide es él. Que nadie te quiera convencer de lo contrario. Si alguien intentara hacerlo, preguntale que intereses lo o la mueven".

Si algo tengo claro es que el sistema de decisión en el Poder Ejecutivo hace imposible que no sea el Presidente el que tome las decisiones de gobierno. Es el que saca, pone o mantiene funcionarios. Es el que fija las políticas públicas. Si algo tengo claro es que el sistema de decisión en el Poder Ejecutivo hace imposible que no sea el Presidente el que tome las decisiones de gobierno. Es el que saca, pone o mantiene funcionarios. Es el que fija las políticas públicas.

Tercera Certeza

En este apartado, Cristina Fernández de Kirchner defendió el cepo y puso nuevamente sobre relieve la problemática del dólar. "Cuando terminé mi gestión el 10 de diciembre de 2015 la Argentina estaba desendeudada, el FMI al que le debíamos desde el año 1957 era sólo un recuerdo de los mayores de 21 años", contextualizó la vicepresidenta.

“Sin embargo, la restricción externa que apareció luego de haber soportado 6 corridas cambiarias motivó la regulación cambiaria que los medios hegemónicos bautizaron 'cepo'", dijo y añadió que "dicha regulación establecía un tope para la compra de dólares para ahorro que era de USD2.500 por mes. Por haber establecido dicha restricción cambiaria, nuestro gobierno fue atacado día a día por los medios hegemónicos. Un ataque sistemático que hasta incluyó movilizaciones convocadas por la oposición política y fogoneadas por aquellos mismos medios”.

Argentina es el único país con una economía bimonetaria: se utiliza el peso argentino para las transacciones cotidianas y el dólar estadounidense como moneda de ahorro y para determinadas transacciones. Argentina es el único país con una economía bimonetaria: se utiliza el peso argentino para las transacciones cotidianas y el dólar estadounidense como moneda de ahorro y para determinadas transacciones.

Luego relató y cuestionó la política económica de su sucesor, Mauricio Macri, quien según la vicepresidenta "inauguró una gestión de gobierno conducida por empresarios que receptó en sus políticas públicas todas y cada una de las demandas de los distintos factores de poder económico".

"Macri terminó su gobierno con una deuda impagable, con el FMI instalado otra vez en nuestro país, con una desocupación rondando los dos dígitos, con salarios y jubilaciones por el piso, con tarifas dolarizadas e impagables y con una inflación muy superior al 50%", acusó Cristina en su carta. "Sin embargo, a pesar de los miles de millones de dólares ingresados al país como deuda, Macri tuvo que reestablecer el denominado “cepo” cambiario pero con una restricción mucho mayor: sólo podían comprarse para ahorro USD200 por mes".

Por todo ese sentido, para Cristina "el problema de la economía bimonetaria no es ideológico. No es de izquierda ni de derecha. Ni siquiera del centro. Todos los gobiernos nos hemos topado con él. Lo cierto es que ese funcionamiento bimonetario es un problema estructural de la economía argentina".

Así, la ex presidenta llega a la Tercera certeza: la Argentina es ese extraño lugar en donde mueren todas las teorías. Por eso, el problema de la economía bimonetaria que es, sin dudas, el más grave que tiene nuestro país, es de imposible solución sin un acuerdo que abarque al conjunto de los sectores políticos, económicos, mediáticos y sociales de la República Argentina. Nos guste o no nos guste, esa es la realidad y con ella se puede hacer cualquier cosa menos ignorarla.

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