Política y Economía
LA MIRADA DE DOS ECONOMISTAS K

Martín Guzmán, el ajuste y la carta de Cristina Fernández

La política económica de Martín Guzmán emergió como el principal punto de confrontación entre Alberto Fernández y el kirchnerismo; dos economistas dan su visión

La fractura en la coalición del Frente de Todos que se vivió el miércoles y que terminó por evidenciarse en la tarde del jueves con la carta pública de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, tiene como principal razón la política económica que llevó a adelante el gobierno nacional.

Si bien el presidente Alberto Fernández se encargó de indicar que la vicepresidenta “jamás me pidió la renuncia de Martín Guzmán", en relación a la reunión que mantuvieron el martes por la noche en Olivos, es sabido que desde hace tiempo Cristina Kirchner reclama un cambio de rumbo en la visión fiscalista del titular de la cartera de Economía.

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Ya en diciembre pasado, cuando Guzmán empezaba a endurecer su política de ajuste fiscal, fue que Cristina Kirchner manifestó que se debían "alinear" salarios, jubilaciones, precios y tarifas. También entonces habló de los "funcionarios que no funcionan".

Todos esos reclamos hacia el sector representado por Alberto Fernández, la vicepresidenta los sintetizó en una nueva carta pública, en la que también afirmó: "Confío, sinceramente, que con la misma fuerza y convicción que enfrentó la pandemia, el Presidente no solamente va a relanzar su gobierno, sino que se va a sentar con su Ministro de Economía para mirar los números del presupuesto", para luego detallar la falta de ejecución del mismo.

En ese marco, INFOCIELO dialogó con dos economistas kirchneristas a fin de profundizar la caracterización que desde ese espacio realizan sobre la administración del ministro Martín Guzmán y la política económica en disputa. Se tratan del docente y economista Juan Valerdi, y del ex director Nacional de Programación Económica del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas de la Nación durante el gobierno de Cristina Kirchner, Horacio Rovelli.

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Perfil del ministro de Economía, Martín Guzmán

Ambos estuvieron de acuerdo en describir a Martín Guzmán como un ministro enfocado en la deuda externa dejada por el gobierno de Mauricio Macri. "Es un técnico, sería un buen secretario de Finanzas, pero nunca un ministro de Economía", expresó Horacio Rovelli en relación a que "solo maneja los números que se le deben presentar ante los acreedores externos". "Realmente está convencido que la negociación con el FMI, pasa por las planillas y los números que se presentan en ese organismo. Entonces, hace su parte en ese tema y se ha puesto estricto con el ajuste fiscal", suma Valerdi.

La caracterización de Guzmán como un secretario de deuda se sostiene en su enfoque sobre la política fiscal desplegada en el 2021. "En términos económicos, ni siquiera se preocupó en saber si un trabajador, un jubilado podía vivir con el salario que perciben, o con la jubilación o la pensión que perciben. No forma parte de su área, ni de su mundo", dijo Rovelli.

Y ejemplificó: "En el gobierno de Alberto Fernández el precio que más subió fue el kilo de asado. Subió más de un 100%, 40% por encima de lo que subió el dólar, 40% por encima de lo que subieron los precios. El dólar oficial del Banco Nación pasó de $62,25 el 10 de diciembre de 2019, al día de hoy está $103,62. Devaluó un 67%, pero el asado subió 110%. Es obvio de que se trata de un secretario de Finanzas que lo pusieron a trabajar de ministro de Economía, pero nunca lo hizo".

La crisis social y económica: ¿Cómo fue el ajuste fiscal?

Es conocido que los pésimos indicadores sociales y económicos en materia de pobreza, salarios, empleo y actividad económica que recibió este gobierno, fueron todos profundizados por la pandemia por coronavirus durante 2020, en el que las cuentas públicas cerraron con un enrome déficit fiscal de 8,5% del PBI, debido a los gastos en hospitales, insumos, vacunas y ayudas del Estado.

En consecuencia, hacia fines de ese año, el ministro Martín Guzmán comenzó a ajustar la inversión social, momento en que canceló la cuarta cuota del IFE, lo cual es el ápice de la confrontación con el kirchnerismo.

"Hizo una reducción de los aportes de las jubilaciones y pensiones; aumentaron mucho menos de lo que aumentaron los precios, y sobre todo el precio de los alimentos, con lo cual se le tornó la vida más difícil a la gran mayoría de jubilados y pensionados. De los 7 millones de jubilados y pensionados, el 60% cobra la mínima o cerca de la mínima", describió el ex director nacional.

Respecto del empleo, explicó: "Tenemos un mundo de trabajadores, según el ministerio de Trabajo, que son 11.726.000 de trabajadores registrados. 2,5 millones de esos trabajadores cobran salarios por debajo de la canasta básica total; o sea, trabajan y son pobres; en el mes de septiembre cobran menos de 70 mil pesos. Esto es inadmisible. En un marco donde tenés 42% de pobreza".

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Deuda externa y negociación con el FMI

En el kirchnerismo sostienen que el préstamo por 44.500 millones de dólares que recibió el gobierno de Mauricio Macri por parte del FMI, fue un préstamo político para abonar a una reelección del ex presidente, argumento que fue avalado también por funcionarios estadounidenses. Por lo tanto, la deuda con el organismo se resuelve en términos políticos más que económicos.

En esa dirección, Juan Valerdi apuntó: "El acuerdo con el FMI es un acuerdo geopolítico que implica un acuerdo con Estados Unidos, y eso no pasa por la planillita o por el ajuste fiscal. Pasa por cosas exceden ampliamente esos números, y que tienen que ver con entregar o no cuestiones de soberanía de la relación con China, con Rusia, como se lleva la relación con Brasil, con la Celac, con el Mercosur, qué se hace con el río Paraná o en el Atlántico Sur. Todo eso está incluido en un acuerdo eventual con Estados Unidos, que incluye como una parte, el acuerdo con el FMI".

"Entonces, hacer un ajuste fiscal para quedar bien con los números para el FMI, pensando que eso te va a dar más margen de maniobra en un acuerdo geopolítico, es un error garrafal de alguien que el problema que tiene es que no ha gestionado políticamente sino que ha estado en la Academia en el propio Estados Unidos que maneja el FMI", sintetizó.

Medidas de cara a noviembre

"De acá a noviembre no puede resolver la economía pero sí puede dar señales contundentes de que cambió el estilo y de que no va más por el pacto de caballeros, por el pedido de solidaridad, por las buenas formas, por las reuniones que terminan aplaudiendo los monopolios al ministro y demás", indicó Valerdi sobre uno de los puntos que el kirchnerismo más criticó no solo a Guzmán sino al propio Alberto Fernández, y quienes buscan retomar un tono confrontativo, en especial sobre el sector formador de precios.

"Lo primero es que el gobierno en el Banco Central tiene 4 billones de pesos inmovilizados, que son las Leliqs y los pases pasivos. Si fueran en dólares serían casi 40 mil millones de dólares, pero es en pesos. Podría utilizar esos pesos para financiar el programa Potenciar Trabajo, para créditos a PYMEs, para aumentar los salarios de esos 2,5 millones de trabajadores que cobran menos del mínimo", propuso Rovelli en términos concretos.

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