Sociedad
BELLEZA NATURAL

La "nieve de sal" volvió a teñir de blanco las costas del Lago Epecuén: mirá las imágenes

El fenómeno químico se produce cuando el sulfato de sodio es expuesto a las bajas temperaturas. El momento cúlmine del espectáculo ocurre al atardecer, cuando los cristales adquieren mayor cantidad de tonalidades

Conocido por los lugareños pero no por todos los bonaereneses, un fenómeno natural embellece aún más el Lago Epecuén al llegar los fríos intensos a la región: un manto de sal tiñe las costas de blanco, formando una capa de varios centímetros que cobra un aspecto similar al de una nevada.

El espectáculo arrivó con las mínimas de 0°C que se registraron al comenzar junio en Adolfo Alsina. Desiertas hoy la mayor parte del tiempo, tanto las playas de Carhué como las ruinas de Epecuén lucen repletas de los cristales que se forman cuando el sulfato de sodio se solidifica al quedar expuesto a bajas temperaturas.

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Según explican desde el Municipio ubicado al oeste de la Provincia, las tonalidades del fenómeno van cambiando según la hora del día y “el atardecer es el momento en que el evento se transforma en una obra de arte technicolor, imprevisible y perecedera”.

El espectáculo llegó con las mínimas de 0°C que se registraron al comenzar junio (Municipio de Adolfo Alsina)

Aunque el espectáculo también pudo verse durante los primeros fríos de los años anteriores, los habitantes de la ciudad recuerdan el 2012 como la fecha de su gran reaparición: el manto no se veía desde la década de 1980 debido a los enormes volúmenes de agua dulce introducidos con obras hidráulicas en los ‘70, que hicieron imposible el proceso de enfriamiento y cristalización de la sal.

Cabe recordar que el Lago Epecuén es una salina húmeda; el punto final de una cuenca de lagunas encadenadas y sin salida, que recibe aportes de minerales desde esas lagunas aguas arriba, de pequeños arroyos y, fundamentalmente, de los surgentes que los arrastran desde las profundidades de la tierra.

Los cristales se forman cuando el sulfato de sodio se solidifica

“Esta condición milenaria fue almacenando en su lecho millones y millones de toneladas de minerales, en especial sales. Dependiendo de los ciclos hídricos, estos minerales o se diluían o se precipitaban conformando costras de cristales o ‘manto de sal’ como se lo conocía popularmente”, explican desde el Museo de Carhué.

Y agregan: “Pese a los constantes aportes subterráneos de sales, en época estival el sulfato de sodio está disuelto y en equilibrio en la laguna. Pero cuando llega el frío intenso y en especial las heladas pampeanas, la temperatura del agua de la costa baja rápidamente haciendo que se precipite el exceso de sal disuelta, pero en forma de cristales. El viento y el oleaje producido expulsa dichos cristales a la costa, brindando uno de los paisajes más extraños y bellos que tiene nuestra provincia”.

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