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EN CAÑUELAS

Brutal golpiza a la salida de un boliche dejó a un joven inconsciente

Un joven de 18 años perdió piezas dentales y sufrió traumatismos al ser atacado por una patota a la salida de un boliche en Cañuelas. Piden testigos.

Un joven de 18 años sufrió un brutal golpiza de una patota a la salida de un boliche en la localidad bonaerense de Cañuelas y quedó inconsciente y con graves lesiones, informaron fuentes policiales.

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La terrible golpiza sucedió el pasado domingo a la madrugada en la calle Paso y la ruta 205, en las inmediaciones del boliche Alcuba, cuando Demian Páez (18) y dos amigos fueron perseguidos, insultados y atacados por un grupo de una decena de jóvenes.

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La agresión quedó grabada por una cámara de seguridad particular y se ve cómo golpean a Demian hasta que cae al suelo y recibe una demoledora patada y quedó inmóvil.

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El caso, muy similar al hecho en el que terminó muerto Fernando Báez Sosa en Villa Gesell el 18 de enero de 2020, tiene un fuerte reclamo y piden testigos para identificar a los atacantes.

Paéz sufrió pérdidas de piezas dentales y traumatismos en la mandíbula y diversas partes del cuerpo. Sus dos amigos, Lucía y Brad, también fueron víctimas.

El hecho es investigado por el Gabinete Técnico Operativo de la comisaría Primera de Cañuelas y la UFI N° 2 descentralizada, desde donde analizan los videos.

Demián Páez es oriundo de Virrey del Pino y tras recibir asistencia médica, primero en el Hospital Marzetti y luego en el Balestrini de Ciudad Evita, ya se encuentra en su hogar.

Su madre, Cinthia Cabrera, habló con el portal InfoCañuelas para pedir ayuda de testigos que puedan identificar a los atacantes.

El incidente ocurrido el domingo 8 de enero entre las 5.30 y las 6.30. Las imágenes muestran cómo Demián recibe dos golpes antes de caer de espalda contra el piso. Luego para un Ford Falcon donde lo cargan para llevarlo al hospital Cañuelas.

“Mi hijo acababa de salir de Alcuba. Estaba con sus amigos Lucía y Brad en la esquina de Don Satur, esperando un remis que los venía a buscar. De pronto apareció una bandita de como diez pibes y de la nada empezaron a insultarlos, a tirarles botellas. Mi hijo y sus amigos se hacían los tontos, miraban para otro lado, agachaban la cabeza, en ningún momento contestaron ni buscaron problemas, tampoco se querían ir porque el remis podía llegar en cualquier momento”, relató Cinthia.

“Estos pibes siguieron provocando y diciendo barbaridades, parecían borrachos. En un momento le dieron una trompada y mi hijo cayó al piso. Luego lo patearon estando en el suelo. Creo que no lo golpearon más porque Lucía le cubrió la cabeza y además empezó a acercarse gente. En eso apareció un Falcon, por suerte lo ayudaron, lo cargaron en el auto y lo llevaron al hospital de Cañuelas. Lo que sucedió no tiene explicación porque mi hijo ni sus amigos conocían a estos pibes y ni siquiera se habían cruzado en el boliche. No sabemos de dónde salieron”.

Cinthia sostiene que Brad, el amigo de su hijo, también sufrió algunos golpes, aunque de menor magnitud, y que Lucía terminó con un corte en la espalda.

Agregó que en el Hospital Marzetti la atención fue deficiente. “Entró inconsciente y cuando reaccionó, lo trataron muy mal. El médico le dijo que estaban cansados de atender pibes por peleas callejeras, que se fuera cuando en este caso claramente no fue una pelea, fue un ataque de una patota”.

Los tres amigos, que viven en el km. 42 de la Ruta 3, en cercanías de la planta de Manaos, se quedaron en la puerta del Hospital, sin saber qué hacer. Finalmente volvieron a su casa en el auto del papá de Lucía, que se trasladó a Cañuelas para buscarlos. “Recién en ese momento, cuando estaban volviendo, me enteré de todo. Cuando llegó a casa lo llevé enseguida al Hospital Ballestrini, le hicieron estudios y una resonancia, que por suerte dio bien. Ahora va a tener que ir a un odontólogo, porque de las trompadas que le dieron perdió dos dientes y le partieron otros”.

Cinthia asegura que su hijo, que acaba de terminar el secundario, es “un pibe tranquilo” y que no suele salir mucho. “Hace poco cumplió 18 años y creo que ésta era la tercera salida. Le dije que me parecía mejor que saliera en Cañuelas porque era más tranquilo, y viene a pasar esto. Ahora, si bien ya es mayor, no sé si lo voy a dejar salir de nuevo y tampoco sé si él va a querer, porque se quedó muy asustado”.

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