Política y Economía
ENTREVISTA EXCLUSIVA PARA INFOCIELO

Ariel Schale: "La industria está con signos vitales"

El secretario de Industria, Ariel Schale, analizó el impacto de las medidas de asistencia al sector, azotado por una "doble crisis". Los objetivos pospandemia.

Al Gobierno nacional le tocó administrar una doble crisis industrial: la destrucción que sufrió el sector sobre todo en los últimos dos años de la administración macrista, no sólo en presupuesto sino en su capacidad de gestión; y el parálisis que trajo consigo la irrupción de la pandemia del Coronavirus. En un mano a mano exclusivo para INFOCIELO, el secretario de Industria, Economía del Conocimiento y Gestión Comercial Externa, Ariel Schale, analizó las medidas de asistencia y trazó los objetivos de la pospandemia: sustitución de importaciones y un equilibrio de balanza de pagos. Todo en el marco de la revolución industrial 4.0.

Schale recordó que “a diciembre de 2019 llevábamos 23 meses de caída consecutiva del nivel de actividad industrial, y de los 48 meses del anterior gobierno, 45 consecutivos fueron de destrucción del empleo de la industria”.

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Como es sabido, el proceso de desindustrialización durante el gobierno anterior tuvo características potenciadoras: el despliegue en todas las actividades productivas, es decir, todo aquel que producía algo le fue mal, y por la duración en el tiempo, por la extensión de la crisis.

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Ariel Schale:

Ariel Schale: "Queremos recuperar el orgullo de los argentinos por la industria nacional".

Sobre esa crisis, el contexto pandémico que “obligó a resetear buena parte de los objetivos iniciales del gobierno” que tuvo que redirigir las metas en el marco de “un mandato muy claro: preservar la vida de los argentinos y al tiempo preservar la vida del entramado productivo nacional”, resaltó Ariel Schale.

Asistencia a la industria y la centralidad del ATP

“Debimos desplegar políticas públicas de asistencia al entramado productivo nacional, lo que se convirtió en un proceso de asistencia muy fuerte”, remarca Shale y destaca: “Quizá el más paradigmático sea el Programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP), un programa inédito para una crisis inédita, porque fue para sostener el pago de sueldos y salarios del sector privado, una medida sin antecedentes en la política pública”.

Schale arrojó números: “se manifiesta en el esfuerzo presupuestario, con casi $250 mil millones en las primeras 5 versiones del ATP, se alcanzó a más de 340 mil pymes, abrazando a más de 3 millones de trabajadores, lo que significa prácticamente el 60% del mercado de trabajo asalariado privado formal de la Argentina”.

Actualmente, está habilitada la inscripción al ATP 7, “ya más focalizada a la asistencia de los sectores críticos, aquellos que no pueden salir de la ASPO por las características de como se lleva adelante la actividad, me refiero a la actividad turística, espectáculos, todo lo cultural, artística”, detalló el secretario Schale.

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Ariel Schale informó que la versión del ATP 7 está más focalizada a la asistencia de los sectores críticos de la industria.

Ariel Schale informó que la versión del ATP 7 está más focalizada a la asistencia de los sectores críticos de la industria.

La asistencia comenzó a mirar la reactivación con un paquete integral de medidas destinadas al proceso pospandemia con un doble objetivo: fortalecimiento de la oferta de la industria, y eso tiene un capitulo de financiamiento muy fuerte.

Por ejemplo, en cuanto a las herramientas para cuidar la producción y el empleo en el marco de la emergencia sanitaria, además del ATP, se lanzaron los créditos para el pago de sueldos a tasa fija del 24%, créditos para capital de trabajo, el Plan moratoria PyMEs y monotributo, y el financiamiento para inversiones del Banco Nación. Como así también, medidas para el desarrollo industrial, como más líneas de crédito para la reactivación productiva PyME y para el cambio estructural; el sistema de Banca de Desarrollo como una instancia institucional encargada de coordinar los créditos productivos; el desarrollo de proveedores industriales y tecnológicos como impulso; el plan de Transformación Digital PyME y Plataforma Industria Argentina 4.0; y el Programa Nacional para el Desarrollo de Parques Industriales.

Respecto de los créditos al 24%, Shale informó que se canalizaron más de 450 mil millones de pesos para 107 mil empresas tomadoras de esos créditos, destacó “el capítulo muy fuerte de financiamiento orientado a todos los destinos del crédito: capital de trabajo, incorporación de maquinaria, financiamiento de la inversión, de las exportaciones”.

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Ariel Schale:

Ariel Schale: "A los parques industriales los encontramos detonados, no sólo en su presupuesto, sino de su capacidad de gestión institucional".

Respecto del Programa Nacional para el Desarrollo de Parques Industriales, con créditos y ANRs (Aportes No Reembolsables) para el desarrollo industrial sustentable e inclusivo, Shale detalló para este portal: “tenemos más de $2.500 millones orientados al fortalecimiento de los parques, un programa que encontramos detonado con cero pesos de presupuesto para el año 2018 y 2019”.

“Lo encontramos detonado no solo en su presupuesto, sino de su capacidad de gestión institucional”, dijo y agregó que dado el estado “raquítico” se necesitó poner en marcha un censo de parques para poder tener información del universo de parques que es un eje de la política industria”, resaltó Shale y concluyó: “esto va de la mano de una política comercial argentina de administración del flujo de exportaciones, incentivando a los canales comerciales a comprar producción nacional.

Impacto de las medidas de auxilio

“Ya estamos viendo el éxito de esas políticas”, manifestó el secretario de Industria, Economía del Conocimiento y Gestión Comercial Externa, Ariel Schale. ¿En qué? “En términos de nuevas fábricas, nuevas líneas de producción, nuevas necesidades de localización de esas inversiones que queremos se localicen en los parques industriales”.

En este marco, y respecto a las políticas adoptadas orientadas a la oferta productiva y de aliento del consumo, con el objetivo de encender el proceso virtuoso de producción, inversión y consumo, emerge el fortalecimiento del Ahora 12, y esquemas de financiamientos para algunos sectores de actividad manufacturera, como línea blanca, por ejemplo.

“Hoy está volando la línea blanca, en todo lo que son las plataformas productivas, al igual que la maquinaria agrícola, en todos los rubros, sembradoras, pulverizadoras, tractores, cosechadoras”, contó Schale y remarcó: “Vassalli que es la única empresa de cosechadoras del país, en diciembre estaba en una situación prácticamente de quiebra, con 550 trabajadores en riesgo muy alto de perder el empleo y hoy está haciendo una cosechadora y media por semana, tiene una cincuentena de órdenes de compra por delante”.

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Schale: “Vassalli en diciembre estaba en una situación prácticamente de quiebra y hoy volvió a la producción

Schale: “Vassalli en diciembre estaba en una situación prácticamente de quiebra y hoy volvió a la producción"

Pero además, “otras fábricas de maquinaria agrícola, una cordobesa muy importante la semana pasada nos informó que empieza el proceso de producción de cosechadora para el año que viene y hay que tener en cuenta que la cosechadora es un bien industrial muy complejo y sofisticado”, dijo Shale y agregó: “así con todo, textiles, la etapa e hilandería y tejido, y productos con una actividad comercial tan fuerte que hace 2 semanas anunciaron el Parque industrial de La Rioja”.

Por eso para el secretario Ariel Schale, “estamos con signos vitales en la industria de cara a la reactivación”, y se empiezan a manifestar “en un contexto donde la pandemia es una variable muy fuerte respecto al nivel de la actividad económica”.

La transición del sector automotriz

En el marco del Acuerdo Económico y Social anunciado por el Presidente y que da inicio a la conformación del ente tripartito entre Estado, empresarios y trabajadores, se consensuaron los principales ejes de trabajo de corto y mediano plazo para potenciar la producción, la inserción internacional y la generación de empleo en el sector, se llevan a cabo reuniones con una agenda “muy ambiciosa de aquí hasta fines de noviembre”.

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Acuerdo económico y social entre Estado, empresarios y trabajadores

Acuerdo económico y social entre Estado, empresarios y trabajadores

“Empezamos la semana pasada con el sector automotriz, seguiremos con textiles, el viernes con alimentos, y así vamos a ir recorriendo 12 cadenas muy importantes del entramado productivo nacional, con los principales actores”, explicó Schale.

Se busca delinear políticas públicas sectoriales que apuntan a hacer “sintonía fina” sobre la coyuntura y políticas estructurales de cada una de las cadenas de valor.

“nuestro objetivo es que los vehículos que se fabrican en nuestras terminales sean cada vez mas argentinos

"Queremos que los vehículos que se fabrican en nuestras terminales sean cada vez mas argentinos"

“El caso automotriz es un caso muy paradigmático también, ya que al 2011, el mercado argentino de automóviles llegó a su récord con 854 mil vehículos, y que encontramos a diciembre de 2019 casi reducido en un tercio, apenas superando las 300 mil unidades”, detalló Schale y agregó: “es un sector que sufrió un detonamiento de su mercado, de exportación, pero además con terminales con mucha endeblez”.

En efecto, el secretario de industria Schale, manifestó: “nuestro objetivo es que los vehículos que se fabrican en nuestras terminales sean cada vez mas argentinos, y que pueda traccionar el empuje futuro de consumo hacia toda la cadena de valor”.

¿Hacia una sustitución de importaciones?

Schale remarca que Argentina enfrentaba antes de la pandemia “un problema importante de pobreza y desocupación ”, lo que la pandemia sólo consolidó. En consecuencia, aclaró: “Tenemos la convicción de que la solución a esos dos flagelos que enfrenta Argentina va por el lado de la producción y del trabajo, y por tanto, trabajamos desde lo macroeconómico para dar claras señales de que en Argentina conviene trabajar y producir y no especular”.

Desde el punto de vista de política industrial, en el marco de estos acuerdos económicos y sociales sectoriales se debe “entender la necesidad de fortalecer nuestro mercado interno, y entender que todos los sectores son viables en Argentina, cada uno tiene un esquema de aportes a la resolución de estos dos problemas de la pobreza y desocupación”, dijo Schale.

En esos ejes de política industrial, “uno sin dudas es tener una política comercial que habilite el flujo de importaciones, no estamos en una condición de malgastar dólares”, señaló Schale y continuó: “Y también implementar una política de lo que nosotros llamamos una sustitución de importaciones futuras y empezar hoy mismo a desarrollar ese esquema”.

Por ejemplo, “con el sector automotriz necesitamos empezar a trabajar ya, para desarrollar la cadena del auto eléctrico, porque si no empezamos hoy, dentro de 10 años vamos a necesitar los dólares para comprar los autos eléctricos que el mundo ya desarrolló y eso dólares no van a estar”, concluyó Schale.

Revolución 4.0

La aplicación de la política de sustitución de importaciones futuras resulta central dada la es la “revolución 4.0” que hoy atraviesa todo el comercio internacional, con la posibilidad de conocer al instante la decisiones del consumidor”.

“En consecuencia, se produce lo que se vende, y por eso la industria vuelve a tener un rol importante porque tiene que estar muy cerca de los canales de comercialización, ya no hay tiempo porque se te va el consumo”, explicó Schale y enfatizó: “la industria 4.0 le da a la industria argentina una oportunidad muy importante de pertinencia. Recuperar el orgullo de los argentinos por su industria nacional también es parte del objetivo”.

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