Sociedad
TRAS EL ANUNCIO DE ALBERTO

Un argentino ya recibió la vacuna de Oxford y contó su experiencia

Alberto Fernández anunció que en Argentina se empezará a fabricar la vacuna de Oxford contra el coronavirus y un voluntario que vive en Sudáfrica contó cómo se sintió tras recibir la primera dosis.

Mientras el mundo sigue en jaque por la pandemia que continúa causando re-brotes en distintas ciudades que ya habían comenzado la vuelta a la vida normal, una vacuna contra el coronavirus que desarrolla la universidad británica de Oxford se empieza a fabricar en la Argentina, según anunció esta tarde el presidente, Alberto Fernández. 

Pablo Andrés Berra es un argentino radicado en Sudáfrica que el mes pasado se convirtió en uno de los voluntarios para la prueba de la vacuna que mostró ser segura y generar anticuerpos  contra el Covid-19.

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En diálogo con La Cielo FM 103.5, el santiagueño de 53 años que hace más de una década vive en Sudáfrica, contó cómo fue que se enlistó para ser parte de la investigación y cuál es el clima que se vive entre los científicos que estudian una posible solución a la pandemia que ya tiene más de 18 millones de casos positivos en el mundo.

“Hubo una convocatoria en los medios buscando voluntarios”, comenzó a relatar el argentino sobre su incorporación al programa. “Yo estaba viendo tele, escuché a una de las doctoras de Oxford y les mandé un correo electrónico y minutos después me llamaron para que empiece con los estudios previos”, detalló.

Sobre el procedimiento al que se sometió, explicó que hay algunos voluntarios que efectivamente reciben una dosis de la vacuna, mientras que a otros sólo se les aplica un placebo. Sin embargo, remarcó, “nos piden que hagamos como si no tuviéramos vacuna, que sigamos tomando todas las precauciones, los cuidados de siempre”.

“Yo creo que he recibido la vacuna”, comentó Berra asegurando que, basado en algunos síntomas que tuvo tras la aplicación y en que le pidieron que acuda a aplicarse una segunda dosis, cree que se encuentra entre el grupo que efectivamente tiene la enfermedad en su organismo. “Me dieron la vacuna el 20, un par de días después he tenido malestar, un poquito de fiebre, dolores musculares y muchos temblores, fue una sola noche que la pasé jodido, después estuvo todo bien”, señaló.

“Nos dijeron que si había algún tipo de síntomas iban a ser mínimos, nada malo iba a pasar, ellos después te van preguntando, si algo pasa me vendrían a buscar”, explicó el hombre que además, contó cómo sigue el procedimiento tras la aplicación: “Hay un control constante y semanal, todos los lunes me sacan sangre y van chequeando si van apareciendo los anticuerpos ”.

Según relató Berra, cada lunes cuando se acerca al laboratorio a realizarse los exámenes de control desde que comenzó el tratamiento, “es lindo ver el optimismo que hay”. “Son un grupo muy grande de mujeres que están esperanzadas y seguras de que está todo bien encaminado, vamos en buen camino”, enfatizó sobre las científicas que trabajan en la vacuna.

 

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