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ELECCIONES EN ALEMANIA

La sucesión de Angela Merkel: qué piensan los argentinos en Alemania

Alemania se prepara para elegir al sucesor de Ángela Merkel, una de las dirigentes más emblemáticas de Europa. ¿Qué piensan los argentinos en Alemania?

Weiden queda en la zona oeste de Colonia (Köln), en Alemania. Es también la cuarta ciudad más poblada del país. Es un lugar de pocos árboles pero sí parques gigantes, con mucho verde. Los edificios son pequeños por una ley local que prohíbe construcciones que tapen la vista a la ciudad. Augusto Baer, que nació en Buenos Aires, se mudó allí en 2019.

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Melissa Rep es de Bariloche y vive hace tres años en Berlín, en la zona de Friedrichshain. La zona es conocida mundialmente por el East Side Gallery: partes del antiguo muro que dividía la capital alemana durante la guerra fría y donde se han hecho murales. El más conocido es la imagen de Leonid Brezhnev, líder de la Unión Soviética, besando a Erich Honecker, presidente de la República Democrática Alemana (la parte comunista).

A treinta kilómetros al sur de Colonia se encuentra la ciudad de Bonn, la antigua capital de la República Federal Alemana. A orillas de Rin, es una ciudad conservadora, llena de nostalgia por la capital que fue y que no es. Bad Godesberg es el antiguo barrio donde habitaban las embajadas, allí vive Nicolás, que es de Mar de Ajó y está desde hace diez años en Alemania.

Estos tres argentinos votarán este domingo para elegir el sucesor o sucesora de Angela Merkel, que dejará el poder luego de 16 años. El escenario electoral es incierto y podría haber sorpresas. Alemania es un país donde gobiernan las coaliciones y las encuestas marcan que podría haber un gobierno de izquierda, algo impensado un año atrás.

El resultado de las elecciones no sólo será trascendental para Alemania sino para Europa, que ha dependido en la última década del liderazgo de Angela Merkel en las grandes crisis que ha afrontado la Unión Europea como la debacle económica, la llegada de refugiados de medio oriente o el brexit.

Quienes son los que compiten

En total hay 60,4 millones de personas que podrán concurrir a votar a los Colegios electorales que estarán abiertos desde las 8 de la mañana hasta las seis de la tarde. Muchas personas ya han votado por correo. Hay seis partidos que se dividirán las bancas en el Bundestag (hay 709 asientos), el Parlamento Alemán.

El Partido Socialdemócrata de Alemania (Sozialdemokratische Partei Deutschlands, SPD) es quien encabeza las principales encuestas. Olaf Sholz, su candidato, es también el actual ministro de finanzas y vicecanciller. Considerado un partido de centro-izquierda, tuvo a Willy Brandt, quien fuera canciller entre 1969 a 1974, como una de sus figuras históricas. En 1971 recibió el Nobel de la Paz por su Neue Ostpolitik, una forma diferente y menos confrontativa de relacionarse con Alemania del Este y la Unión Soviética.

Los socialdemócratas están en alianza con el partido de Merkel, la Unión Demócrata Cristiana (Christlich-Demokratische Union, CDU). Ambos conforman la “gran coalición”. La CDU tiene una variante regional, se lo llama partido hermano, la Unión Social Cristiana de Baviera (Christlich-Soziale Union in Bayern, CSU). A los bávaros se los consideran más conservadores pero ambos configuran la familia de la centro-derecha. Ambos comparten el segundo puesto en las encuestas y parece que nadie quiere pactar con ellos.

Una de las figuras históricas de la CDU es Konrad Adenauer, quien luego de la segunda guerra mundial se transformó en el primer canciller de Alemania. Bajo su gobierno, Alemania pasó de las ruinas a ser un país próspero. Entre Merkel y Adenauer la CDU ha gobernado 30 años, casi la mitad del tiempo desde la derrota nazi.

El escenario se completa con cuatro partidos menores. Alternativa por Alemania (Alternative für Deutschland, AfD) es la ultra derecha. En las elecciones de 2017 sacaron 12,6% de los votos. Sobre este partido existe un cordón sanitario del resto del arco político: esto significa no pactar y rechazar sus propuestas por sus discursos xenófobos.

La llave de las elecciones la tendrán dos partidos, que serán dos posibles socios minoritarios de una coalición tripartita: el Partido Democrático Libre (Freie Demokratische Partei, FDP), que son los liberales; y La Izquierda (Die Linke, LINKE), herederos del partido comunista alemán que gobernó la República Democrática Alemana durante la guerra fría.

El escenario de los principales partidos se completa con Los Verdes (Die Grünen, GRÜNE), el partido ecologista alemán. Las encuestas dan un posible empate técnico entre los Socialdemócratas y la CDU, Los Verdes estarían terceros.

Para el Mercosur esta elección es importante. El sueño de un tratado de libre comercio entre la Unión Europea y el bloque sudamericano podría quedar enterrado si Los Verdes son el principal socio de gobierno. Infocielo anticipó esta posible situación en una nota con la eurodiputada verde Anna Cavazzini. La no entrada en vigor del acuerdo podría profundizarse si el actual presidente de Francia, Emmanuel Macron, es reelegido en las presidenciales de su país. Francia es el principal productor agrícola de Europa.

El fin del gobierno de Angela Merkel

Angela Merkel dejará de guiar Alemania tras 16 años. Las encuestas dicen que si se presentara a las elecciones volvería a ganar. Una encuesta realizada por el Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, en donde participaron 16.000 personas de 12 países, preguntó a quién preferirían como presidente de Europa si las opciones fueran la Canciller alemana o Emmanuel Macron, presidente de Francia. El 41% votaría por Merkel, mientras que sólo el 14% lo haría por el francés.

El fin del gobierno de Merkel acapara toda la prensa europea. Bajo su gestión, Alemania lideró con austeridad la crisis económica global del 2008, que tuvo a Grecia como una de las principales víctimas de las políticas de ajuste. También estuvo a la cabeza de la crisis de los refugiados sirios, donde miles de personas debieron abandonar su país por la guerra. Durante la pandemia, Alemania tuvo una política muy restrictiva y fue uno de los primeros países en empezar a vacunar.

“En Colonia, que es una ciudad muy open mind, la salida de Merkel hace ruido (es súper querida) pero todos se lo toman con calma. En el laburo mucho de política no se habla, no porque los alemanes sean reservados, sino porque es un tema muy personal”, cuenta Augusto Baer -trabaja para Lego, la marca de ladrillos de juguete-, a INFOCIELO. Melissa Rep considera que es un “momento histórico”. "Creo que en el caso de la crisis de los refugiados ella ha sabido estar del lado correcto de la historia y de poner en relieve la C de "cristiana" de las siglas de su partido (Unión Demócrata Cristiana)", explica.

Corrupción, escándalos y acuerdos

Si alguien piensa que en Alemania es todo lineal está equivocado. La campaña ha tenido altos y bajos: hubo acusaciones de corrupción, metidas de pata y campañas de miedo afirmando que podría volver el comunismo a Alemania.

Uno de los hechos preocupantes para Olaf Sholz, candidato de los socialdemócrata,fue que se juntó en 2016 con Christian Olearius, directivo de la firma de inversiones Warburg. La empresa consiguió extensiones fiscales por 47 millones de euros y donó a la campaña socialdemócrata. Siendo alcalde de Hamburgo renunció a cobrar cerca de 500 millones al mismo grupo Warburg, también en reclamaciones fiscales. La justicia investiga y Sholz se ha defendido en el parlamento alemán argumentando que su rol como político es reunirse con muchas personas importantes. El escándalo sucedió semanas atrás.

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El partido de Merkel también tuvo sus denuncias. Nikolas Löbel, miembro de la CDU, habría cobrado 250 mil euros de comisión por facilitar un contrato público en la compra de mascarillas/barbijos. Georg Nüsslein, del mismo partido pero en Baviera, habría ganado más de 600 mil euros en un hecho parecido. La información fue revelada por la prestigiosa revista Der Spiegel.

Otro punto negativo fue la metida de pata fue la de Armin Laschet, el candidato de la CDU, que en medio de las peores inundaciones de los últimos treinta años, se lo vio riendo mientras que Frank-Walter Steinmeir, presidente de Alemania, daba un mensaje de consuelo a las familias de las personas que habían perdido la vida. Laschet tuvo que salir a pedir disculpas pero las imágenes lo condenaron.

Lo de Annalena Baerbock es un hecho menor en comparación con los anteriores pero negativo. Hace unos meses la líder de los verdes encabezaba las encuestas cuando presentó su libro. Después de la presentación del libro, que serviría como espaldarazo, se conoció que había plagiado al menos trece partes. Se copió.

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Los liberales tuvieron su escándalo en 2020 cuando se produjo la “crisis de Turingia”. En las elecciones de ese estado La Izquierda, liderada por Bodo Ramelow -que ya gobernaba allí-, ganó las elecciones. Los liberales hicieron un acuerdo con AfD -la ultraderecha- para que fuera electo el liberal Thomas Kemmerich presidente del estado federado. El acuerdo generó indignación nacional ya que el cordón sanitario se había roto. La crisis fue tal que Ángela Merkel dijo que fue “un mal día para la democracia” y que lo sucedido “es imperdonable y el resultado debe ser revertido”. AfD no es considerado un partido democrático.

Augusto explica que su relación con AfD es “compleja”. “Tengo el pasaporte alemán porque mis bisabuelos eran judíos alemanes y tuvieron que escapar. La existencia de la AfD para mí simboliza libertad de expresión, si bien no me gusta nada lo que plantean”. El servicio de inteligencia alemán ha puesto bajo vigilancia al partido, es la primera fuerza política en ser vigilada desde el nazismo.

Creo que lo que más he comentado con familiares y amigos son los afiches de campaña, que pasan del más obvio y aburrido eslogan a delirios nacionalistas de derecha (he visto un cartel de la AfD, el partido de ultraderecha, con la frase "Tu auto nos votaría"), hasta los Marx y Engels que han aparecido por mi barrio en carteles de fondo rojo furioso con la leyenda "nuestros candidatos", cuenta Melissa.

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Un apunte: algunos medios de comunicación y algunas expresiones de la derecha comenzaron una campaña afirmando que si hay un gobierno tripartito de izquierda muchos se irían a vivir a Suiza. Lo mismo sucedió con las elecciones en Noruega, donde algunos empresarios dijeron que si el laborismo ganaba reubicarían sus empresas en Reino Unido o Chipre.

Qué votan los argentinos

Melissa explica que votará “por Annalena Baerbock porque es mujer, sí, pero también porque representa, junto con su partido, un soplo de aire nuevo y contemporáneo. En un país en el que los votantes mayores de 50 son quienes deciden el rumbo en cada elección, Baerbock (40 años, madre, máster en Relaciones Internacionales) de alguna manera representa los deseos y frustraciones de las nuevas generaciones".

"Me cae mejor el partido verde", dice Augusto. También piensa que "si bien parece súper moderno todo lo que dicen, plantean seguir con muchas políticas que ha impulsado el gobierno actual y mejorar los factores sociales".

Nicolás, que estudió Ciencias Políticas, está haciendo un máster y trabaja en el consulado argentino, tiene otra mirada: “pienso votar al partido de Izquierda “Die Linke” y mi segunda opción es para la SPD. Hay muchas razones por las cuales voto esos partidos pero la principal es que Alemania necesita un cambio. Esta es una sociedad muy conservadora en muchos aspectos y poco dinámica”.

Los tres coinciden que el cambio climático es un factor electoral importante. “Estoy de acuerdo con que se empiece a reducir la cantidad de automóviles en las ciudades y que se prohíban los motores a ignición a partir de 2030”, afirma Nicolás. “Viniendo de Latinoamérica siempre vi con ojos críticos al consumismo y al crecimiento económico desenfrenado y sinceramente no sé en qué medida el partido de Los Verdes daría esta discusión en la esfera pública (de momento se centra en el traspaso a las energías renovables y en el objetivo de lograr la "neutralidad climática" lo más rápido posible)", analiza Melissa, que escribe trampolin-mag.com, una revista digital que cuenta historias de los hispanohablantes en Berlín.

No sólo el cambio climático ha estado en el centro de la discusión, también el mundo del trabajo. “Alemania es un país donde se les ofrece contratos basura a un montón de personas y quiero que eso se termine”, dice Nicolás. El precio de los alquileres o un posible aumento en la edad de jubilación y mayores impuestos a los más ricos son otros temas que se han debatido.

Ronda de elefantes

Si hay algo curioso luego de las elecciones en Alemania del próximo domingo es la "ronda de elefantes", que se transmite por las cadenas de televisión púbica Zweites Deutsches Fernsehen (Segunda cadena de televisión alemana) y ARD, el Consorcio de instituciones públicas de radiodifusión de la República Federal de Alemania.

En la “ronda de elefantes” concurren los líderes de los partidos políticos, allí analizan los sondeos de boca de urna y esperan los primeros resultados. Además, debaten sobre las posibles coaliciones y cada uno hace una interpretación del resultado electoral.

Es probable que los alemanes se vayan a dormir esta noche sin saber quién ha ganado las elecciones. En el último gobierno de Merkel las negociaciones para asumir el poder demoraron varios meses. Alemania podría colocarse a la vanguardia del cambio climático en una Europa y en un mundo que necesita cambios de manera urgente. “Mejor que prometer es realizar”, dice una vieja frase de la política argentina. En unos meses veremos si las palabras de la campaña fueron ciertas o se las lleva el viento y si el cambio es real o no.

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