Política y Economía Municipios
Agua arrasada

El Gobierno blanqueó la delicada situación de ABSA, la empresa que está en la mira de los platenses

Tiene un déficit de mil millones, no hace obras y ni siquiera tiene cuadrillas, pero dejó caer créditos multimillonarios durante la gestión de María Eugenia Vidal.

La empresa bonaerense de agua y saneamiento quedó en el ojo de la tormenta por los cortes de servicio en La Plata, en plena pandemia de Coronavirus. Media ciudad reclama respuestas y se pregunta cómo puede mantener las condiciones mínimas de higiene -desde lo más esencial: el lavado de manos- que recomiendan las autoridades, cuando no cae una gota de la canilla.

En ese marco, el Gobierno decidió dar algunas explicaciones. Y reeditó el lema “tierra arrasada”, con un cambio sustancial: el elemento. “Agua arrasada” podría ser el título de los informes que dieron las autoridades.

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En diálogo con INFOCIELO, el subsecretario de Recursos Hídricos, Guillermo Jelinski, abordó, punto por punto, una situación “muy compleja” en la empresa que manejó, hasta hace pocas semanas, Rafaelle Sardella, un funcionario muy vinculado a SOCMA y a la estafa multimillonaria del grupo Macri al Correo Argentino.

Absa, dijo Jelinski, tiene un rojo multimillonario: “un déficit de mil millones de pesos. Estamos encarando una auditoría porque faltan mil millones de pesos que no usaron para obras de mantenimiento ni de reparación, y esto afecta principalmente a los grandes centros urbanos como La Plata y Bahía Blanca”, detalló.

Además, se busca conocer el destino de unos $1500 millones que la empresa ganó con los tarifazos y que deberían haber ido a obras de agua y cloacas. “Creemos que se pueden haber usado para otras obras de la Provincia”, admitió el funcionario.

Ese desfinanciamiento de la empresa tuvo consecuencias muy concretas en su funcionamiento. Por ejemplo, que se cayeran los contratos de cuadrillas tercerizadas, porque no se pagaban. Esa situación resiente la capacidad de respuesta de ABSA que todavía no ha podido resolverse. A tal punto que hoy se siguen resolviendo reclamos que datan de 2019.

El problema más importante en La Plata tiene que ver con la Usina Bosquez, que abastece a toda la zona sur de la ciudad. Allí deberían funcionar cuatro bombas, pero sólo hay tres, que están al límite de su capacidad. La cuarta, indicó Jelinski, ya fue encargada, pero recién se pudo poner en marcha esta tarde. 

En contrapartida, se detectaron gastos fastuosos y superfluos, como el alquiler de un edificio en la Avenida 7, esquina 43, que costaba 40 millones de pesos al año, o el alquiler de automóviles de alta gama, mientras los operarios no tenían movilidad para cumplir con sus funciones más elementales.

También se constató que durante la gestión de Vidal y Sardella funcionaban 23 gerencias, con sueldos altísimos, que recientemente se redujeron a seis. “No hacen falta más que esas”, acotó el funcionario, que se desempeña bajo el ala de Agustín Simone en el ministerio de Infraestructura y Servicios.

Un asunto de extrema gravedad tiene que ver con las plantas de tratamientos de efluentes, muchas de las cuales “estaban abandonadas y sin utilizar”, con lo cual “se vuelcan a crudo los desechos en los cursos de agua, utilizando 'By pass'”. Esto implica un enorme riesgo ambiental para las cuencas.

SOLUCIONES DE CORTO Y DE MEDIANO PLAZO

Las nuevas autoridades de la provincia elaboraron un plan de emergencia de corto plazo, que tiende a “reparar todo lo que pueda para disminuir las pérdidas y contratar más cuadrillas” mientras se busca financiamiento para trabajos más onerosos.

A mediano plazo se intentará dar solución definitiva a la nueva planta potabilizadora para La Plata, Berisso y Ensenada. Para eso se espera que salga de un momento a otro un crédito de la Corporación Andina de Fomento, por 90 millones de dólares. Jelinski precisó los alcances del proyecto, que impacta en las zonas norte y su de la ciudad.

Se trata de “un nuevo acueducto de zona norte, bombas y cisternas para zona sur”. Respecto de esa zona, los trabajos permitirían “terminar con el agua de pozo domiciliario que además ya están salinizada”. Además se espera un crédito 60 millones de dólares del Fondo Kuwaití para el Desarrollo Económico, que se destinará a “un trabajo de anillos que serían complemento de la obra anterior”. En ambos casos, se trata de créditos que habían sido gestionados por el gobierno anterior al de Vidal y que se habían “caído”.

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